Opinion

Alianzas impúdicas

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Jaime Rodríguez Chacón

miércoles, 09 septiembre 2020 | 05:00

Las coaliciones entre miembros familiares: (padre/madre e hijo) es común que se den, quedando uno de ellos fuera; así, surgen conflictos respecto a las responsabilidades, roles y reglas. Ejemplo: madre e hija se alían contra el padre restándole autoridad, subestimándolo o no tomándolo en cuenta. 

Si dos personas coinciden en ideas o valores tienden a unirse. Se crea una reciprocidad implícita. En política dos se unen cuando  encuentran algo en común y, sí ambos partidos o personajes políticos tienen un interés. Por ejemplo: El PRI, a cambio que Morena,  aprobara la propuesta  para que Dulce María Sauri Riacho presidiera la Mesa Directiva en San Lázaro, sumó sus votos con los morenistas para que se elimine la figura de fuero al presidente de la República. 

Con esto, obvio, los Morenos, no buscan que Andrés Manuel sea juzgado, por el contrario, que gane más popularidad, para las elecciones intermedias en 2021.

El presidente López Obrador, cuando asumió la presidencia de la República, con el 53% de los votos y, 30 millones de mexicanos votaron por él, prometió que gobernaría para todos; sin embargo, vemos con tristeza que no es así.

El norte de la república, en especial Chihuahua, está olvidado, no sólo eso, sino además nos golpea. Un ejemplo de ello, es la decisión unilateral del ejecutivo federal de enviar a la Guardia Nacional, para desfogar las presas y que se vaya el agua- no se sabe a dónde, si a Tamaulipas o a los E.U.- y con ello la vida de nuestro Estado. ¿Por qué lo hace; por qué nos desdeña? Porque aquí en el norte una gran mayoría no creemos en su revolución Leninista: “dispuesta con los humildes, por los humildes y para los humildes”, donde no caben y están excluidos todos los demás y,  la clase media. 

Por lo tanto, el presidente, con sus hechos dice: Como no compartes mi “proyecto de nación” te golpeo para someterte, al mero estilo del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump. Ambos son muy similares.

Los senadores de Morena, lanzaron una iniciativa para aumentar el gravamen de refrescos y alimentos altos en calorías, también propusieron gravar las bebidas alcohólicas y las herencias, a lo cual el presidente se opuso: Business Insider México.

A pesar que no hay dinero y se necesitan mayores impuestos, los senadores, ninguno, fueron capaces de decirle: Señor presidente usted aquí no tiene injerencias.

¿Qué hacer ante un presidente omnipotente, ante el cual las instituciones están de rodillas, sin voluntad propia?

En plena pandemia, con la contingencia sanitaria, el presidente, únicamente favoreció con apoyos a su pueblo sabio, adelantando cuatro meses la pensión para adultos mayores, pero a las empresas grandes y medianas nada; tan sólo unos créditos aguados de 25,000 pesos, con interés del 6.5%  para comerciantes y microempresarios que se vieron afectados por el  COVID-19

Mientras  países como Argentina,  exentaron del pago de contribuciones a los empleadores; Brasil otorgó subsidios hasta de 60% del salario mínimo a trabajadores informales, y familias vulnerables.  Países como Reino Unido, Francia y Estados Unidos, destinaron el 17.7, 15.2 y 10.5 por ciento de su PIB, respectivamente en programas fiscales y para mitigar el impacto de la pandemia, entre tanto, México sólo invirtió el 0.7% del PIB. Fuente: El Financiero

Esto ha contribuido al encarecimiento de los bienes y servicios, materiales de construcción, alimentos como, frutas, verduras y procesados, ya que la inversión que han hecho las empresas en mantener a sus trabajadores durante la contingencia, obligados por el gobierno, la están trasladando al consumidor final.

No  está muy contenta la población con un régimen que tiene un descontrol total en economía, salud e inseguridad, por lo tanto, es lógico que su popularidad haya descendido un 22% desde su toma de protesta.

El presidente López Obrador ha hecho alianzas con los pobres, y con los sindicatos de CFE y PEMEX, gobernando sólo para ellos,  y a los demás grupos de la sociedad los discrimina. Ha separado a la sociedad entre ciudadanos de primera y de segunda.

 ¿Qué debemos hacer? Hacer de cuenta que no contamos con él para nada y, organizarnos para salir delante de forma independiente.

 ¡Organícense empresarios!