Opinion

Amenaza ruptura a Va por…

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Enrique Aranda

sábado, 09 octubre 2021 | 05:00

Ciudad de México.- Al igual que la regresiva iniciativa de reforma constitucional en materia energética enviada por Andrés Manuel López Obrador al Congreso y el innecesario proceso de revocación, que no ratificación de mandato, los comicios de junio de 2022 para la renovación de gubernaturas en media docena de estados, en Durango en especial, la alianza constituida por PAN, PRI y PRD se mantendrá, literal, “pendiente de un hilo”.

A juzgar por los últimos acontecimientos ocurridos en la entidad (des)gobernada por el extricolor y supuesto blanquiazul de turno José Rosas Aispuro, la inminencia del arranque de precampañas de cara a la definición de candidatos a sucederle planteará, sí, problemas al interior del lopezobradorismo estatal, pero más entre los signatarios de la alianza Va por México, de priistas y panistas en concreto, por la inexistencia del perredismo local, que perdió el registro en la pasada elección federal.

Y esto, en virtud de que, más allá la definición que en su momento asuman las dirigencias sobre el sexo de sus candidatos –tres deberán ser hombres y tres mujeres según lo establecido por el Instituto Nacional Electoral (INE)– la “guerra” a nivel militancia se encuentra en pleno, dado que mientras los azules creen que la nominación les corresponde, aun sabiendo que su mejor carta, el alcalde capitalino Jorge Salum, la declinaría por razones estrictamente personales y en ese caso tendrían que optar por un perfil “ciudadano”, al interior de los rojos (de ocasión) la propuesta no sería otra que impulsar como abanderado de la alianza a Esteban Villegas, el mismo que durante su etapa como activo (aún) de Acción Nacional perdió la gubernatura con Jorge Herrera, del Revolucionario Institucional.

Si bien al interior del oficialismo las condiciones de una posible confrontación son al menos similares a las existentes en la oposición, lo cierto es que la manifiesta impopularidad de quien se presenta como ya palomeado por ya sabemos quién, el senador José Ramón  Enríquez, que igual ha sido postulado a diferentes cargos por una alianza PAN-PRI, que por MC y ahora se unió al pejismo, que mantiene al morenismo “en vilo” por la falta de arraigo del exalcalde capitalino y, más, por el alza que en encuestas comienza a tener la edil de Gómez Palacio, Marina Vitela, quien teje alianzas con miras a hacerse con la postulación… y la siempre presente ¿opción? de recurrir a algún (mercenario) impresentable del PT, al senador Alejandro Gonzalo González Yáñez en particular.

Al margen de que Va por México logre sortear con éxito los retos que a su endeble unidad plantee el gobierno federal o procesos no estrictamente electorales a la vista insistamos, lo realmente relevante será constatar si la permanencia del bloque constituido por PAN-PRI y PRD, más algún otro que se sume a nivel local, y ello, si somos serios, no está nada fácil.

Asteriscos

* Digna de elogio y reconocimiento la decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que lidera el calderonista Reyes Rodríguez de avalar el mantenimiento de la investigación contra Pío López Obrador, recaudador de aportaciones (en efectivo) para el oficialismo.