Opinion

AMLO ama-odia a USA

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Daniel García Monroy

domingo, 31 julio 2022 | 05:00

Pereciera que nuestro ininteligible Presidente no tiene temor ni estima alguna por los Estados Unidos. En uno de sus acostumbrados enigmáticos arranques propuso tumbarle su emblema máximo: la bella estatua francesa de la Libertad instalada en Nueva York; por el fatídico caso Julián Assange. Vaya que es atrevido el mesías tabasqueño. Resulta que luego de plantar en su Cumbre de las Américas, al poderoso Presidente del imperio occidental, le saca una visita en su propia blanca casa (de patio frontal tricolor, que no trasero). ¿Algo querrá negociar el gobierno norteamericano con el desaforado ejecutivo nacional?

Evidente fue que en su visita de Estado, López Obrador le mostró sus disculpas al ejecutivo estadounidense con cuatro propuestas de apoyo inmediato para ayudar a míster Biden, con sus problemas internos, que lo mantienen con un mísero 30 por ciento de respaldo popular. 

Mal sentado en la sala oval, nuestro dilecto inquilino de Palacio Nacional, ofreció gasolina barata en toda la franja fronteriza para nuestros malqueridos primos. Más el uso de mil kilómetros de gaseoductos para trasladar el importante energético de Texas a los demás estados sureños norteamericanos. De remate bajar aranceles a productos agropecuarios para disminuir costos y con ello enfrentar la desbordada inflación que aqueja a ambos países. Y ya casi como oferta de supermercado, comprarle 20 mil toneladas de ¡leche en polvo! a la industria norteamericana. Nada mal para congraciarse con el “lentito” Joe. El desencuentro por la Cumbre, más que bien pagado. A cambio dos peticiones. La primera: 300 mil visas de trabajo temporal para trashumantes mexicanos y otro tanto para desesperados centroamericanos. Sumado esto a un vital apoyo más comprometido en la lucha contra los capos del narcotráfico, con un real control en el contrabando de armas y cooperación de inteligencia policiaca.  

Pero ante esta visita la lucha interna contra el emperador tabasqueño sigue sin parar. Las transas-transnacionales de la energía eléctrica lograron un pírrico triunfo en su privada revolución. Nuestro vecino del norte activó el procedimiento de controversia dentro del TMEC en materia energética, y Canadá se le sumó en automático. Los adalides del periodismo antinacionalista celebraron la decisión norteamericana y canadiense como si no fueran mexicanos, qué barbaridad. Lo que la obsesión oposicionista puede generar. Para ellos que el gobierno mexicano sea el rector del sector energético nacional es un craso error. De nada sirve que Francia, España y hasta Alemania, estén luchando contra las empresas privadas que han reventado el mercado de las gasolinas, el gas y la electricidad en esos bellos países. De nada sirve que el gobierno del presidente Macrón esté analizando la posibilidad de nacionalizar su sector eléctrico en legítima defensa propia. De nada. En México los leoninos contratos del sucio negocio de las energías limpias se deben respetar, aunque con la corrupta y corruptora Iberdrola a la cabeza, sometan a sus jugosas ganancias la soberanía mexicana sobre la luz eléctrica. Vaya pues con el cuarto poder contra-amlomista. Verdad es, que es el único poder que ahora le hace mella al Ejecutivo federal. Pues la oposición partidista del Váyanse de México, perdón Va por México, con su líder: el extraño señor X, es de pena ajena.  

Ante la inevitable “consulta” demandada por nuestros socios del TMEC, la respuesta del popular peje tabasqueño, fue una rolita de su extinto paisano Chico Che: “Uy, uy, que miedo, mira como estoy temblando…”. En su desfachatado estilo el señor Presidente se burla y se ríe de sus adversarios. Qué cosa.  

Más el fenómeno actual tiene más aristas. México está siendo destruido por la  4T, Sus macro-proyectos insignia se construyen en contra de la realidad socio-económica del país. El Tren Maya es un despropósito, porque va a aniquilar la inmensa selva del sureste mexicano. Un tren que requiere no más de 10 metros de ancho para cruzar cinco entidades de la república va exterminar toda la ecología y fauna de esos estados. Es en serio. ¿A ese nivel de crítica oposicionista hemos llegado? El aeropuerto Felipe Ángeles es un blanco mamut. La refinería de Dos Bocas, otra estupidez por pretender que en lugar de vender naranjas Pemex haga jugo de naranjas. La zona de istmo de Tehuantepec, con su ferrocarril renovado para competirle a canal de Panamá, en el trasiego de millones de toneladas de productos de China a la costa este de los Estados Unidos, otra aberración. Y ya no hablemos de recuperar el lago de Texcoco, renovar el parque de Chapultepec o terminar de construir el tren Toluca-CDMEX, tragedias todas de tontería absoluta. 

De lo que se trata es de combatir todo lo que está creando el torpe anciano que quiere volver al futuro. Pero existirá otra forma de ver al terco lopezobradorismo. Otra forma de pensarlo, de reflexionarlo. Será que la gente en México, la masa, el pópulo, se esté desintoxicando de los noticieros de radio y tv y esté descubriendo por sus propios medios la verdadera verdad. ¿Será posible tal hazaña?