Opinion

Analizar la propaganda para no dejarse engañar

.

Javier Realyvázquez

domingo, 28 marzo 2021 | 05:00

La visita del presidente de la República a Ciudad Juárez, sus declaraciones, la repartición de miles de periódicos Regeneración, casa por casa, y por todo el estado, son la mejor muestra de que en esta campaña lo único que importa es hacer propaganda.

Hoy no debemos perder de vista que para AMLO, lo más importante es transmitir la información que sea necesaria, para tratar de influir en la actitud de las personas para que voten por MORENA en estas próximas elecciones del 6 de junio.

Una de las características de la propaganda, en este caso política, es que siempre la información se presenta de manera sesgada o parcial, sólo la que más convenga a la causa, de ahí la importancia de que los periodistas y la sociedad -cuando de campañas políticas se trata- contrastemos la información para hacerse de un criterio propio

La declaración política del presidente durante la visita: “Y aunque se tengan diferencias, que son consustanciales a la democracia, tenemos como autoridad la responsabilidad de trabajar en beneficio del pueblo, y en aras de ese objetivo vamos a continuar trabajando juntos” confirma realmente que a los que están actualmente en el poder lo que menos les importa es precisamente la democracia.

Por ejemplo, se habló de que se intensificará la campaña de vacunación en Chihuahua cuando sabemos que apenas está por empezar, apenas van unos cuantos vacunados y ya se habla de que se intensificará, ese es otro hecho que confirma que ahora todo es propaganda.

El periódico Regeneración que se reparte por todo el estado semana a semana, es la mejor muestra de la estrategia de propaganda, la cual por cierto, por ser más tradicional, de alguna manera confirma, que no todo son las redes sociales cuando de elecciones se trata.

En páginas centrales la cabeza principal “Cumplió AMLO 95% de sus compromisos”, deja en claro que las acciones todas son propagandísticas.

“Más de 11 millones de estudiantes reciben beca; más de 49 mil planteles escolares se han rehabilitado; más de 8 millones de adultos mayores reciben pensión; más de 40 mil millones de pesos adicionales al sector salud; aumento del salario mínimo; niñas y niños con discapacidad reciben pensión; la guardia nacional con más de 97 mil elementos; más de 420 mil empleos, etc, etc son información parcial que busca generar una respuesta emocional más que racional.

La otra cara de la moneda por ejemplo, es el manejo irresponsable de la pandemia y sus consecuencias para la población con más de 200 mil muertos registrados oficialmente, ya que el INEGI tiene otros datos, la criminal decisión de dejar sin tratamiento a los niños con cáncer condenando a cientos de ellos a una muerte segura, el cero crecimiento económico en el 2020, las acciones en contra de la libre empresa y los empresarios, los ataques a la prensa, etc, etc.

La más reciente, el embate del contra los organismos autónomos, en especial contra el INE que se confirma con la declaración del presidente nacional de MORENA, Mario Delgado, quien advirtió que enfrentarán al instituto para derrotar el proyecto de regresión y a sus aliados y reafirmando que “la democracia está en riesgo”, todo porque bajaron a Salgado Macedonio.

La propaganda en este año electoral tiene como característica principal que está dirigida a las personas más vulnerables, son las que más consumen información gratuita, así como las que no cuentan con la capacidad de discernir entre datos sustentados y la mentira flagrante que se les presenta, como lo señaló Pascal Beltrán del Rio durante la conferencia inaugural de la Primera Semana de la Radio de la UACH.

Ahí en el evento, el periodista alertó sobre la desinformación deliberada, organizada y automatizada ya que pretende manipular a la sociedad para que esta a su vez sirva de caja de resonancia para sus fines políticos.

El ejemplo, afirmó, más claro de desinformación, son las conferencias mañaneras de Andrés Manuel López Obrador, donde sistemáticamente oculta o tergiversa información relacionada con su gestión, o simplemente argumenta que tiene “otros datos”.

Todo es propaganda y así será hasta el seis de junio. Por eso como periodistas, pero sobre todo como sociedad y ante el caudal de información o de desinformación, debemos revisar y buscar fuentes confiables, revisar el autor, el medio, pero estar contrastando los hechos y analizar los datos para evitar el riesgo de terminar persuadidos por la propaganda política oficial que hoy lo que menos que busca es que realmente prevalezca la democracia.