Opinion

ARAS o no ARAS

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Javier Realyvázquez

domingo, 26 septiembre 2021 | 05:00

Bastante nerviosismo e incertidumbre generó la noticia en la que se afirma la desaparición del empresario chihuahuense Armando Gutiérrez Rosas, propietario de ARAS Group.

La reseña publicada en distintos medios informativos el pasado día 21 de septiembre, corrió, como luego dicen, como reguero de pólvora. Y es que para nadie es ajeno, miles de chihuahuenses tienen inversiones en esta empresa fundada en el año 2015.

ARAS Business Group es una compañía que, como señala en su página web, tiene por objetivo que los ingresos se diversifiquen y generen utilidades mes a mes mediante estrategias personalizadas de colocación de capital.

Actualmente más de 18 mil asociados activos son privilegiados con una tasa de renovación de contratos del 90%. La sociedad cuenta con 18 sucursales tanto en México como en Estados Unidos.

Si bien los réditos para quien hoy en día invierte en ARAS Group, han bajado, aun así no dejan de ser buenos ya que mes a mes entregan entre un 5.5% y hasta un 9% de “intereses” de acuerdo al monto que se haya invertido, o bien, cada seis meses o cada año esta empresa le regresa al socio la suma de intereses en una sola partida.

La operación ha sido tan exitosa que mucha gente invierte todos sus ahorros justificando que les resulta muy atractivo recibir por mes un mínimo del 7% de lo que se invierte. Así, hay casos de personas que depositan desde los 10 mil pesos hasta, según diversas fuentes, de 2 ó 3 millones de pesos, inversiones que se dan ya sea en pesos mexicanos o bien en dólares.

A la gente –y como no- le resulta beneficioso ahorrar 100 mil pesos y recibir mes a mes entre 7 y 8 mil pesos mensuales, o bien recibir a los seis meses o al año, la suma de su inversión más el monto total de los réditos acumulados mensualmente.

Ha sido tan exitoso este concepto que antes que concluyera la administración gubernamental de Javier Corral Jurado, fue publicada una nota en la que elementos de la Unidad de Inteligencia Financiera de la FGR, alertaron sobre este tipo de empresas a la cual clasificaron como de riesgo máximo de inversión.

Varios analistas y despachos han advertido también a los ahorradores sobre lo riesgoso de este esquema de negocios, el cual, en contra parte, como afirman en ARAS, no tiene riesgo ya que está sustentado en la adquisición de bienes inmuebles, muebles y la actividad minera.

De acuerdo a lo que se ha sabido, Aras tiene presencia en varias ciudades del estado de Chihuahua como en la propia capital, en Juárez, Delicias, Ojinaga, Cuauhtémoc y Parral. A nivel nacional tiene oficinas en Culiacán, Mérida, Cancún, Cdmx, Monterrey, Guadalajara, Tijuana, Torreón, Mazatlán, Campeche y León, en tanto en Estados Unidos, se sabe, están instalados en Phoenix y Memphis.

Como reacción a esta nota difundida en distintos medios de comunicación de la entidad y que de igual manera el rumor se extendió por miles de cuentas de las redes sociales como el FaceBook y el Whats App, la empresa, mediante sus asesores, han contestado con el mensaje “de que a partir de hoy y hasta el 31 de octubre, estaremos realizando la renovación masiva para todos los clientes que así lo quieran, no es OBLIGATORIO pero sí tendrán el beneficio ya que al renovar lo podrán hacer con el mismo porcentaje que está en su contrato, por ejemplo, si tienen un 8 ó 9 % mensual de interés, se les dará ese mismo porcentaje”.

La respuesta ha servido de oxígeno para los socios, y tan es así que los directivos de ARAS ofrecieron en promoción la posibilidad de aumentar el monto de capital de inversión el cual no tiene tope, sólo bajo la condición de que si el contrato anterior se estipula a 12 meses, se tendrá que renovar por otros 12 meses.

Agregan desde varios mensajes, que la empresa para el próximo año bajará los porcentajes de utilidad entre un 2 y 5% ya que están registrando un crecimiento exponencial pero también ofreciendo unificar contratos.

Pareciera que la respuesta de la empresa ante la lamentable situación es tentar más a los inversores y no dejarlos ir, más hoy, por la incertidumbre que generó la nota del propietario.

Pero a lo anterior, se cree que cada día son más los rumores en torno a ARAS: “que el dueño no aparece”, “que están sobrefacturando”, “que hay fuga de capitales”, “que es bueno el esquema de negocios pero hay que sacar el dinero porque no tardan en quebrar”, “que hay lavado dinero”, “que por algo quitaron las letras de ARAS en uno de los edificios donde están ubicados”, “que se avizora un magno fraude”… Etcétera, etcétera.

Lo único cierto en este tema que ha permitido una diversidad de noticias negativas, las que ya tiene varias semanas, es que entre los chihuahuenses no saben si retirar su dinero o continuar invirtiéndolo, incluso, mejorar la suma.

Bien harían los directivos de la sociedad, generar una campaña o implementar una estrategia de comunicación en la que se permita retomar la confianza en quienes decidieron invertir sus ahorros, o bien, que el empresario Armando Gutiérrez Rosas emita un mensaje con el que se regrese la confianza de los socios y con ello se disminuya la incertidumbre que cada día aumenta entre los inversionistas en esta empresa chihuahuense.