Opinion

Auténtico vodevil político

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Luis Javier Valero Flores

domingo, 07 febrero 2021 | 05:00

¿Cómo catalogar lo ocurrido en los días recientes?

El aspirante más fuerte de Morena a la alcaldía de Juárez, Javier González Mocken, sorpresivamente, será postulado por el PAN; a su vez, el alcalde independiente, Armando Cabada, será candidato a diputado por Morena. Como cierre de tales enroques, uno de los integrantes del primer círculo de Cabada, Gabriel Flores, se apunta a la alcaldía juarense de la 4T.

Flores fue respaldado, mediante un mensaje en texto, por la exdirigente de Morena, Yeidckol Polevnsky, así como por Antonio Attolini Murra, ex aspirante a la Secretaría General de Morena. 

Antes, también otro de los allegados al independiente, Rodolfo Martínez, se desligó de ese equipo y anunció su designación por Movimiento Ciudadano a la alcaldía del antiguo Paso del Norte.

Pero, sorpresivamente, el senador Cruz Pérez Cuéllar, anunciará hoy que también irá por la candidatura a la alcaldía juarense por Morena. De ese modo, de salir designado, el partido gobernante postularía en el principal bastión morenista a quien encabezó a los morenistas en todas las encuestas rumbo a la gubernatura.

Pase de página: El diputado federal más promovido por el gobernador se va del partido -Miguel Riggs- y asiste al 4o Informe de su promovente con un llamativo cubrebocas naranja del Movimiento Ciudadano.

Luego, el frustrado aspirante panista a la gubernatura, Carlos Borruel, abandona el PAN para irse a Morena y de inmediato anuncia que busca la candidatura a la alcaldía -en la que ya estuvo antes-. 

Lo mismo se menciona para otro exalcalde, pero éste de origen priista, -Marco Adán Quezada-, y también por Morena.

Justo es decir que se le menciona de ese modo, tampoco lo ha negado, pero llama la atención que en ese "paquete” político se dice que la también ex priista, Lupita Pérez -ex presidenta estatal del PRI-, es mencionada reiteradamente como la abanderada de la 4T en Cuauhtémoc.

Ambos fueron en un tiempo integrantes del mismo equipo político, liderado por los Baeza, Fernando y José Reyes, que transitan en estos días por la lamentable pérdida de uno de los emblemáticos de ese grupo, el profesor Mario Tarango, a cuyos familiares, amigos y compañeros les extendemos nuestro sentido pésame.

Para contribuir aun más a las especulaciones. Carlos Borruel afirmó públicamente que fue el mismísimo dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, quien le hizo la invitación para apuntarse como aspirante.

Antes, el que aparecía como el más natural candidato de Morena a la capital chihuahuense, Fernando Tiscareño, discreta y sorpresivamente anunció que buscaría ser el candidato de su partido al distrito 8 federal, ubicado en la capital del estado.

Pero ahora se dice que el PT, uno de los más emblemáticos partidos de la 4T, anda buscando candidato para ese distrito ya que en la tómbola de la alianza con Morena le tocó.

Hoy, también Morena hará el anuncio de quien lo representará en la capital chihuahuense, aunque el mensaje al equipo de Quezada fue el de estar pendientes por si el día de hoy deberán acompañarlo al registro de su candidatura.

Todo está en manos de la muy criticada Comisión Nacional de Encuestas del morenaje, cuyos resultados ha avalado, en todos los casos, la también muy vilipendiada Comisión Nacional Electoral del partido de la transformación en curso del país.

Más acontecimientos inesperados. El agente del ministerio público que lleva el caso de la alcaldesa candidata al gobierno, -Maru Campos- por el PAN, en audiencia admite que no tiene los recibos originales de la nómina secreta, la que constituye la principal evidencia para encarcelarla.

A los días, el notario que dicen -la fiscalía, el gobernador y el agente   del ministerio público- dio fé de los recibos, mediante un video aseguró que la firma de lo notariado no es de él y que falsificar sus sellos es fácil. En suma, dijo, no certifiqué esos documentos.

Ante semejante denuncia, casi estallan de ira frente a los reporteros el gobernador y su secretario de gobierno, superiores jerárquicos del notario -Don Luis Raúl Flores- y hasta adelantaron una posible acción sancionadora al notario.

Es que es de no creerse. El gobernador Corral afirmó que “No son falsos (los recibos), lo que está siendo falso es el dicho del notario, los documentos son válidos en los juicios, independientemente de las declaraciones del notario. Si él, no sabemos porqué motivos, se está retractando o desmiente algo que está probado, tiene una responsabilidad administrativa y ética”.

¿Quién afirma que los recibos no son falsos? Él, el gobernador.

¿Quién dice que son falsos los dichos del notario? La primera autoridad moral y política del estado, el gobernador Corral.

¿Quién dice que los recibos fueron cotejados? El gobernador.

¿Quién dice que no hay duda de que son sus firmas -las del notario y, seguramente, las de Maru? El mismo gobernante del frustrado “Nuevo Amanecer” de Chihuahua.

En el mismo sentido, perdidas todas las proporciones y la supuesta autonomía que debía guardar la Fiscalía, el Secretario de Gobierno, afirmó -como si hubiese estado ahí- que “Tengan por seguro que la Fiscalía al haber recibido esas copias certificadas, seguramente hizo lo propio y llevó a cabo los peritajes correspondientes, para eso no se necesita ir a la notaría”.

Al término de su mandato, presto para sancionar al notario que se atrevió a desmentirlo, de repente, el gobernador Corral anunció “que se realizará una revisión a la forma en la que se asignaron notarías públicas en anteriores administraciones estatales… se verificará que los titulares cumplan con los méritos profesionales para estar al frente de estos organismos”. (Nota de Miguel Silva/El Diario, 6/II/21).

Pase de página. El reparto de candidaturas plurinominales -y de algunas de mayoría que casi lo son igual- es otro tema que enerva:

En el partido que lo fue todo en México, para propiciar que el dirigente estatal se hiciera a un lado -Omar Bazán-, dejara el cargo y su presunta aspiración a la candidatura al gobierno estatal, lo nombraron candidato de la lista plurinominal en el número 1. 

Lograda tal cosa, la dirigencia nacional lo nombró delegado en Aguascalientes, para que se airee; que descanse, ya luego deberá trabajar mucho en la siguiente legislatura.

No es el único caso en el que el dirigente busca, y obtiene, ser ubicado en el lugar privilegiado de la lista pluri. Alejandro Moreno, dirigente nacional priista, así lo hizo; Rocío Reza, dirigente del PAN estatal, lo obtuvo en la lista federal; Joob Quintín, líder municipal del panismo juarense, va en el número 2 de la lista de regidores.

No son los únicos casos que levantan ámpula. 

También las provocan las versiones camufladas del PAN, que postuló en el número uno de la lista de diputados locales a Rosa Isela Martínez, esposa de Fernando Álvarez, coordinador de los diputados panistas e influyente integrante del equipo de Gustavo Madero. 

Lo mismo ocurrió con Patricia Ulate, esposa de uno de los mejores porristas del gobernador Corral, Alfonso Villalobos, que fue, también, uno de los más entusiastas apoyadores, desde las posiciones oficiales, del senador Madero en la contienda interna del blanquiazul.

Más.

¡Como vimos carteleras, de las denominadas espectaculares, en las que las fotografías de distintos actores políticos aparecían en las portadas de revistas, libros, programas de radio y Tv, como no solo lo más importante de ese medio, sino como lo único que debían difundir, en todos los casos con el mismo patrón: El protagonista con una inmensa sonrisa y su nombre en descomunales títulos!

Todo lo anteriormente reseñado es lo ocurrido, apenas, en la semana que termina.

Es un auténtico vodevil lo que ahora protagonizan los más prominentes integrantes de la clase política local. 

Semejante espectáculo no se había dado jamás en Chihuahua, por lo menos en estos niveles.

Para acceder a un cargo, ya no les importaron fronteras partidistas, limitaciones ideológicas, o cualquier otra impedimenta para acceder a la candidatura y, si los dioses son bondadosos, acceder al cargo para, desde ahí, servir al pueblo, que para unos es el pueblo bueno y sabio, para otros, la moderna sociedad chihuahuense, o “la ciudadanía”, pero que para unos y otros solo es el escalón para acceder al siguiente cargo, aunque nada cambie para una sociedad que acude, a cada episodio electoral, esperanzada en que -“ahora sí, vendrá el cambio” que esperamos.

-Ojalá que ahora este sí sea el bueno.

¡Qué bárbaros!

Y no se puede afirmar tajantemente que nada ha cambiado; algo se ha avanzado, pero a cada momento pareciera que se retrocede en los escasos avances democráticos alcanzados, los que se advierten en casi todas las esferas de la función pública, particularmente en un aspecto, la del fortalecimiento del presidencialismo.

Creímos que terminar con tal fenómeno era parte de la agenda de las fuerzas democráticas.

Pero ese es tema de una reflexión futura.

asertodechihuahua@yahoo.com.mx; Blog: luisjaviervalero.blogspot.com; Twitter: /LJValeroF