Opinion

Bendita agua; pobres calles

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Javier Realyvázquez

domingo, 31 julio 2022 | 05:00

Las recientes lluvias que azotaron particularmente nuestra ciudad, vinieron a desmejorar las ya de por sí pésimas condiciones en las que se encuentran las calles de Chihuahua, que de no hacer algo en estos momentos y para cuando termine esta temporada, quedarán mucho peor de lo que ya están. 

Me atrevo a decir que no hay calle o avenida sin bache, sin cuarteaduras, sin desniveles o cunetas, con bordes de pavimento que por el calor sobresalen y golpean la parte baja de los vehículos, o con alcantarillas que o están hundidas o al revés, sobresalen al nivel y dañan miles de automóviles. 

Ejemplos hay muchos, ya sea al norte, al sur, al este u oeste de nuestra capital, ahí están miles de tramos dañados sobre las avenidas Tecnológico, Canal Teófilo Borunda, Universidad y Vallarta, la Colegio Militar, la Sicomoro, Dostoyevsky, Avenida Nogales, Periférico De la Juventud, Vialidad Sacramento, Juan Pablo II, todos los periféricos, la salida a Aldama, avenida Zarco, la Cantera, Ocampo, la calle 12, avenida Flores Magón, Independencia, Pacheco, Industrias, Nueva España, la Equus y vaya, sin mencionar el sin fin de calles por las colonias donde diariamente los vecinos piden a la Dirección de Obras Públicas Municipales para que acudan las brigadas a tapar baches o bien, hacer recarpeteos.

También es notorio el enojo de conductores de vehículos y motociclistas que transitan por la salida a Cuauhtémoc; por el Distribuidor Zootecnia, o bien por el Lombardo Toledano… el caso es que nuestra pobre ciudad de Chihuahua está dañada por todos los ángulos que se quiera ver: por la calle 46, Melchor Guaspe, por la Vialidad Ch-P, la calle 28, la Politécnico Nacional, la Mirador, la Washington, la avenida Las Águilas, ni qué decir de las calles del primer cuadro de la ciudad, desde la 20 de Noviembre hasta la Niños Héroes y desde la Díaz Ordaz hasta la Colón, pasando por la calle 27, la avenida Cuauhtémoc, el Paseo Bolívar, la Avenida Juárez y vaya, interminables los daños en el pavimento y concreto hidráulico.

 Hay muchos ejemplos: tramos desperfectos por la avenida Agustín Melgar, por la Colegio Militar o bien sobre la calle Sicomoro, sobre la avenida José María Iglesias. El caso es que estos señalamientos, constructivos por supuesto, también se le agregan las toneladas de piedra y tierra que fueron arrastradas por los ríos de agua y quedaron sobre las calles y avenidas; además, basura al por mayor y hasta banquetas destrozadas. 

Debemos reconocer que hay brigadas que todos los días salen a tapar los baches a lo largo y ancho de la ciudad. Hay quienes comentan que es dinero tirado porque no pasan muchos días cuando estos mismos hoyancos resurgen con igual o mayor dimensión.

Tampoco ayuda que pavimenten tramos en avenidas y calles donde no se necesita como el reciente trabajo hecho en la avenida José María Iglesias, a la altura de la avenida Zaragoza, o bien en tramos del Periférico De la Juventud donde no se entiende por qué se vuelven a pavimentar ya que se encuentran en perfectas condiciones.

De la señalización ni qué decir, cuando llueve, los conductores vehiculares tenemos que adivinar si vamos bien o no por el carril que corresponde; se pintan rayas para señalar los carriles y en pocos días se borran por la mala calidad de la pintura.

Faltan señalamientos bajo el puente de la Juan Escutia y Tecnológico, donde los automovilistas todos los días y a todas horas, invaden carriles generando accidentes e incidentes viales.

Los que transitan por la avenida Homero, reconocerán que diariamente también hay incidentes viales, justo a la altura del puente de la Tecnológico, donde no se tienen suficientes señalamientos ni tampoco están delineados los carriles.

Ahí está el dato para los automovilistas que circulan por la avenida Sacramento y no saben qué carril tomar para agarrar el puente que los conducirá hacia la salida a Aldama, o los que vienen por Canal del Chuvíscar y se quieren incorporar a la Vialidad Sacramento y luego al Lombardo Toledano; el caso es que un desbarajuste por falta de señalamientos, peor aún para las personas que visitan por primera vez la ciudad de Chihuahua o bien lo hacen ocasionalmente. 

La mala calidad de los pavimentos y la falta de señalamientos invariablemente obligan a pensar ¿qué es lo que está pasando?

Son varios años sin que sea visto un trabajo real y de fondo para la rehabilitación de calles y avenidas. Como ciudadanos responsables que pagamos el predial, la revalidación vehicular, el replaqueo, que pagamos el DAP y en sí todos los derechos que nos cargan en los recibos, que pagamos impuestos por todo, tenemos que exigir de igual manera que coloquen señalamientos viales; pintura duradera en las calles y avenidas; recarpeteos con capas de pavimento con mejor calidad porque cada vez son más delgados y duran poco tiempo.

Somos chihuahuenses que pagamos por tener una ciudad limpia, ordenada y bella; queremos sentirnos orgullosos por tener las mejores vialidades.

Sabemos, como ya se dijo, que esta problemática se está atendiendo pero no es suficiente. Los problemas deben atenderlos de fondo y no de manera superficial porque luego salen más caros.