Opinion

Brinca trancas frente a mirada rencorosa

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GPS / Dominical

domingo, 21 marzo 2021 | 05:00

Los piropos políticos lanzados a Maru Campos a media semana, a nivel local y nacional, durante su registro en el Instituto Estatal Electoral, refuerzan el blindaje en su lucha por conservar la candidatura al gobierno del estado.

Fue un espaldarazo de primer nivel, Fox, Calderón,  “El Jefe” Diego, Josefina Vázquez Mota, Mariana Gómez del Campo, y más, junto con los miles de panistas y simpatizantes conectados en streaming.

Unos presentes físicamente, los más virtualmente, otros enviaron video, pero lo relevante no es lo que expresaron públicamente, que de por sí fue contundente, sino la finalidad de los elogios a Maru.

Hay una solidaridad con letras mayúsculas hacia ella ante la intentona de no solo meterla a la cárcel, sino someterla a la voluntad y capricho del reyezuelo, que se siente lastimado en su falso honor propio.

Quiso ser el mejor gobernador que ha tenido Chihuahua y está resultando el peor. Maltrató con todo durante los últimos años a la mejor oferta electoral de su partido, para poner un candidato cómodo, y le salió el disparo por la culata. 

Eso, y la manera en que la alcaldesa con licencia lo ha toreado, creciéndose al castigo con magistral destreza, gracias a un equipo político y jurídico eficaz, lo tiene enfurecido.

Lejos de ser nimia, la presencia de Marko Cortés y Jesús Zambrano, los líderes nacionales del PAN y PRD, es síntoma de la importancia que le otorgan a la elección en Chihuahua.

No es gratuito que elogiaran a la joven aspirante a la gubernatura, en especial su honestidad, entereza y resistencia, para enfrentar los embates de un correligionario embravecido.

Retrata con mucha realidad el sentimiento de rencor con el cual Corral mira desde Palacio cómo va fracasando su intento por descarrilarla, la imagen de un meme subido a la red social de la candidata, en el momento mismo del registro. 

Se explica por sí sola. Las miradas desde la rendija. El ceño fruncido. Composición ocurrente, precisa.

Retrato de un estado de ánimo mortificado y frustrado, que no pierde ni un minuto en su propósito de descarrilarla a cualquier costo, pese al fracaso que hasta el momento ha tenido.

Herido, maquiavela qué hacer y cómo hacerlo, en lugar de gobernar y atender los grandes pendientes de una entidad altamente endeudada, sin capacidad de maniobra y que se desfonda en el final del quinquenio.

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Ha brincado Maru todos los obstáculos que se le pusieron enfrente, desde el bullying político despiadado, la violencia de género, las amenazas directas e indirectas.

Se sobrepuso a la persecución de todos las oficinas que realizan auditorías, buscaron hasta en las más pequeñas compras de clip...soportó la guerra sucia durante las internas.

Pudo sacar adelante al ayuntamiento de Chihuahua, colocándolo en un primer nivel nacional, pese a tener al gobierno del Estado en contra, obstruyendo y negando recursos. Hablando mal de ella en cualquier mesa, para dejarla mal parada.

Todo ello para afectar su tranquilidad...pero no fue todo.

La persecución y violencia política pronto se convirtió en penal. Pasaron largos cuatro o cinco años sin que se procediera en contra de ella, hasta que demostró que persistiría en su decisión.

Le armaron un expediente de carácter administrativo por un presunto cohecho, asunto en el cual el ayuntamiento oficialmente jamás tuvo conocimiento.

Todo se construyó desde la Fiscalía Anticorrupción, en la opacidad de una autonomía simulada, con el objetivo de generar una imagen de que no es uno sino dos asuntos por corrupción.

El otro caso, el de la nómina secreta estaba haciendo agua, ya chole, en un bache de credibilidad por las recientes declaraciones del notario Luis Raúl Flores Sáenz.

La intención del ministerio público por disposición del gobernador era inhabilitarla para impedir su registro ante el Instituto Estatal Electoral.

Se pretendía y pretende someterla a proceso para suspender sus derechos políticos...pero no han podido.

La defensa jurídica encabezada por el exprocurador Francisco Molina ha peleado como gato patas para arriba, milímetro a milímetro, combatiendo la pretensión estatal, que no es hacer justicia, ni esclarecer la existencia de un supuesto acto de corrupción. Mucho menos.

Si así fuera, desde que tuvo conocimiento la Fiscalía y el mismo gobernador, se hubiera procedido, como en cualquier otro asunto en el cual hay violación a la ley.

Pero ese no era ni es la intención. Se trataba, se trata, de hacerla a un lado. 

El fondo es eminentemente político. Ha quedado muy claro.

Por eso, sí ha sido efectiva la defensa, para tutelar el derecho al debido proceso y al principio de inocencia, en lo político, los golpes han sido contundentes...después de meses de respetar con silencio el asedio inclemente proveniente desde el poder estatal.

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La visita de Ricardo Anaya para acompañar a Maru en Juárez en una reunión con empresarios, inmediatamente después del registro, puede ser todo menos casualidad, mucho menos su presencia en palacio de gobierno, sobre un asunto del cual no quiso decir nada ni tampoco ha ventilado el gobernador, pero que es evidente que se enmarca en la operación política de blindaje a Maru.

De hecho, el Comité Ejecutivo Nacional, en su página oficial y por redes sociales, difundió con todo el evento de registro ante el IEE, reproduciendo las palabras de respaldo y cercanía hacia la candidata, así como la seguridad del triunfo.

Pero a nivel estatal, el PAN fue omiso. Ni una foto de Maru, el comunicado resalta la visita de Marko, pero de la aspirante a la gubernatura nada, escuetas líneas.

Sigue haciéndole el juego a palacio de gobierno en el mutis, un vacío que contrasta con la presencia de Maru en redes sociales, en las encuestas como puntera de una elección seguramente competida. Si no son para darle la difusión debida, cómo estará la operación política. Abandonada, brazos caídos.

La diferencia de diez puntos de la que habló Marko Cortes se vuelve nada en 60 días de campaña, con el aparato federal y presidencial en apoyo al candidato de Morena, Juan Carlos Loera, que no se ha detenido ni un momento.

Recorre las calles, visita municipios, hace reuniones con militantes y simpatizantes, se ve fuerte y con ánimos de reducir la ventaja.

A un lado, en un tercer lugar, probablemente lejano, Graciela Ortiz, no puede ser desestimada. Esta como pez en el agua, haciendo lo que sabe hacer muy bien, política. Tampoco descansa, no hay fines de semana ni días festivos. Debe reconstruir el partido y lo está consiguiendo.

Los demás candidatos son muchos, poca relevancia tienen.

En ellos tres está la mirada puesta de los electores y serán ellos los que se repartan el pastel del voto el seis de junio, lo cual representa un área de oportunidad para los que van rezagados, pero es una alerta para la puntera.

En ese contexto, la ausencia de apoyo del PAN estatal, los embates del gobernador con su insidia política y penal, constituyen un bache severo que debe remontar con sus propias energías y audacia.

Por ello el registro, aún y cuando apenas es una solicitud y deberá ser autorizado antes del arranque de campaña, se transformó en una bocanada de aire fresco, por el respaldo político.

Es demostración de músculo, un reconstituyente en esa carrera por la gubernatura, una tranca más saltada, frente a la mirada rencorosa del odioso mandatario.