Opinion

Carta de un mexicano al presidente Andrés Manuel

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Jaime Rodríguez Chacón
viernes, 17 mayo 2019 | 05:00

Excelentísimo Ciudadano Presidente:


Puesto que gracias a usted gozamos de gran paz, y muchas cosas buenas son hechas por su notable sabiduría, sobre todo por el avance económico: Estamos en los primeros lugares de confianza para invertir en el mundo; somos ejemplo a nivel mundial, con un complejo sistema aeroportuario que ha llamado la atención de turistas e inversionistas; usted con su gran visión futurista ha tapado la boca a sus  detractores, puesto que, todos, hasta ellos, se ven beneficiados con la gran pujanza de la economía del país; con la aplicación de políticas públicas, los empresarios domésticos y externos tienen certeza jurídica, que sus inversiones estarán seguras, ya que, al no ser usted un mandatario ambivalente,- de esos que cambian de parecer según las fases lunares- su palabra es una y sólo una: Palabra de rey, debido a eso, somos  el ombligo del mundo y todos quieren venir a invertir a México

 La seguridad no tiene precedentes, los ciudadanos ahora salimos con toda confianza a las calles, los grupos delincuenciales se han escondido debido a que hay una verdadera aplicación de la ley y vigencia del Estado de Derecho: el que la hace la paga.

El Estado ha tomado el control del cultivo, distribución y venta de enervantes,  ha confiscado las cuentas de  grandes capos, arrebatándoles el negocio de la droga; la corrupción en las aduanas es cosa del pasado, por eso ya no se escuchan las balaceras, porque los grupos delictivos no tienen armas, ni dinero, ni droga que vender.

En lugar de implementar una Guardia Nacional, la cual sería un riesgo para los derechos humanos, ya que las policías anteriormente violaban sistemáticamente esos derechos, usted ha implementado una nueva central de inteligencia, ex profeso  contra el crimen, con seguimiento satelital en tiempo real, de grupos delictivos, utilizando, la más avanzada tecnología y, cuando son capturados los delincuentes, se presentan todos los elementos  probatorios, sin violar sus derechos humanos, para evitar la puerta giratoria y son así condenados por muchos años, de manera que ya no cualquiera se atreve a delinquir.

Es usted un gran genio ciudadano presidente, debido a que ha sabido escuchar a los consejeros, como aquellos grandes monarcas de la antigüedad, que se asesoraban por: magos, astrólogos, caldeos y adivinos, que representan hoy en día a los más grandes eruditos de nuestro tiempo, conocedores de la economía y todas las ciencias y; debido a la gran humildad que usted posee, ha sabido escucharlos, incluyendo a aquellos expertos en temas de metafísica; pues, históricamente, todos los reyes que han sido soberbios y no han reconocido al Dios del universo han sido humillados, desde el  Faraón del antiguo Egipto, y el gran rey Nabucodonosor, que fue humillado con una locura durante siete años, hasta que reconoció que el cielo gobierna.

Todos los grandes soberbios y tiranos han sucumbido, desde Egipto que cayó y, la profecía ha dicho, no volverá a levantarse, hasta Saddam Hussein que fue capturado como una rata,  escondido en un agujero tres metros bajo tierra; por lo cual su gran inteligencia y sabiduría ciudadano presidente, le va a evitar el ser seducido y cebado por la soberbia  de los tiranos del pasado, para no seguir el mismo caminito de esos soberbios que hoy su nombre se pudre en el polvo, y han sido juzgados por Dios y por la historia; además, la maldición de los pueblos los ha alcanzado.

Gracias a Dios, que usted condena a los tiranos como Maduro, debido a eso, somos una gran nación, porque la justicia engrandece a la nación, porque Dios no se complace de la injusticia, sino de la verdad.

Debido a que México está en paz y con una gran prosperidad económica, no dudamos que usted  lo primero que hace al despuntar el alba, es dar gracias a Dios, y suplicar de su dirección para dirigir a este conglomerado de gentes llamado México; debido a que eso suponemos  usted hace ciudadano presidente, por lo tanto, cuando abre su boca por las mañanas, lo hace con el consejo que de antemano ha recibido de rodillas ante el Rey de reyes y Señor de señores, o sea: El Dios del universo, el único y sabio Dios;  a Él sea la honra y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

¿No es cierto, todo esto que suponemos que usted hace? Pero si no lo hace, sepa que Dios lo va a llamar a cuentas.

Juan en su visión del futuro dice: Y vi a los muertos, grandes y  pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.     .