Opinion

Ciudadano Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, por su magro sexenio le conviene apaciguarse

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Isaías Orozco Gómez

lunes, 04 mayo 2020 | 05:00

A inicios del año 2006, al presentarse la efervescencia del proceso político, cívico electoral y electorero, para emitir el voto el primer domingo de julio del citado año, como ha sido costumbre entre los diversos círculos sociales, ciudadanos, interesados en la res pública, en la política y administración pública de los tres niveles de gobierno; se hacía la pregunta “obligada” acerca de quién pudiera ser el mejor candidato de los principales partidos en la contienda. Recuerdo, con relación al precandidato del PAN, que le expresé a varios militantes activos y de primera línea de ese partido de las derechas mexicanas, que no le dieran tantas vueltas al asunto, que el que podía levantar una buena votación era Felipe de Jesús María y José Calderón Hinojosa.

¡Y, bueno o malo! Haiga sido como haiga sido, con fraude encubierto o descarado, Felipe de Jesús María y José Calderón Hinojosa, llegó al confort de Los Pinos, a gozar de las mieles del poder, durante el sexenio 2006-2012, lapso en el que se le propinó al pueblo de México, fundamentalmente a las familias de los trabajadores del medio urbano y del medio rural, una política económica y social tan negativa, que agudizó la de por sí paupérrima situación en que se encontraban más de 70 millones de mexicanos. Van como algunos botones de muestra, los siguientes hechos de la impronta calderonista:

En una completa opacidad, en seis años dilapidó más de 313 mil millones de dólares producto de ingresos petroleros y deuda externa, socavando los derechos de los trabajadores, propiciando la debacle de la industria petrolera y el de su partido (PAN). La caída de su PAN, tal parece que fue a conciencia, pues actualmente, junto con su esposa Margarita Zavala, están buscando el registro de este sí SU partido ¿México libre? 

Su gobierno resultó peor que el de su correligionario Vicente Fox de Sahagún y  del otrora enemigo PRI, ubicándose sólidamente en el pasado: del lucro familiar al compadrazgo, conflicto de intereses, corrupción estructural –caso Pemex y Odebrecht, por ejemplo–, incapacidad y/o falta de sensibilidad y voluntad política para crear nuevos y mejores empleos o para cumplir sus promesas de campaña, más pobreza y un partido albiazul que se alzó con los umbrosos y vergonzantes colores del PRI.

Practicó la triangulación de recursos y la adjudicación directa de contratos, además del cinismo de personajes ambiciosos como el difunto español-mexicano-campechano Juan Camilo Mouriño Terrazo (titular de Gobernación) y los abusos del ahora preso en los USA, el tenebroso policía Genaro García Luna.

Ordenó la burocratización del PAN para convertirlo en un brazo más de la prolongación del poder presidencial o una extraoficial “secretaría” de Estado, a través de Germán Martínez Cázares y José César Nava Vázquez, los contratos millonarios entregados a la empresa Hildebrando S.A. de C.V. –cuyos socios eran los cuñados de Calderón y la esposa Margarita Esther Zavala Gómez del Campo– se presentaron como evidencia concretas de que el aparato corruptor legado por Vicente Fox y Martha Sahagún, quedaría bien protegido.

En ese ambiente de corrupción, hasta el Sistema de Administración Tributaria (SAT) se coludió para proteger a dicha “pequeña” empresa familiar. Entre el 10 y el 13 de junio de 2006 desapareció de su página de Internet un aviso de embargo precautorio en el que se informaba que Hildebrando S.A. de C.V. había mentido en su declaración fiscal. Por eso, estos antipatriotas y otros más, acostumbrados a evadir el fisco, hoy por hoy están con todo contra el Presidente AMLO y la 4ª T.

En burdo nepotismo, las empresas de los cuñados de Calderón Hinojosa, tenían contratos, entre otros, con Pemex, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Comisión Federal de Electricidad (CFE), la injustamente desaparecida Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), Leche Industrializada Conasupo (Liconsa), el IMSS y el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB). 

En ese proteger y favorecer a los familiares del presidente Calderón, dentro y fuera del gobierno, otros Gómez del Campo se verían involucrados en cuestiones inmorales o suspicaces. Tal fue el caso de Mariana y Luis Gómez del Campo Gurza, así como de Carlos Felipe Castañeda Gómez del Campo, primo de Margarita Esther, nombrado director de Innovación y Desarrollo Tecnológico del IMSS e implicado en asuntos espinosos como: la adjudicación de un contrato por 500 millones de empresas del magnate Carlos Slim Helú y uno anómalo plurianual superior a 3 mil millones de pesos al corporativo indio Tara Consultancy Services de México.

Dato que debe tenerse presente: Calderón manejó más ingresos petroleros que los sexenios de Fox, Zedillo y Salinas de Gortari, que en conjunto sumaron 228 mil 617.6 millones de dólares. Y nunca pudo hacer crecer al país como prometió.

Ante el brote de la influenza del tipo AHINI, que tomó por sorpresa y con los brazos cruzados al gobierno calderonista, el cual tardó casi un mes y medio en entender, responder y atender la gravedad de la amenaza viral que representó: hubo una caída del 0.5% del PIB, equivalente a una pérdida de 62 mil millones de pesos, una baja en el transporte aéreo de pasajeros del 25% y un golpe en la recaudación fiscal de 10 mil millones de pesos. Rogelio Cárdenas Estandía de la organización “Queremos hablar, las voces de la influenza”, hizo una afirmación que mostró al presidente Calderón de cuerpo entero: “Como De la Madrid –en el sismo de septiembre de 1985–, Calderón se mantuvo ajeno a la realidad del pueblo”.

Por lo que hace a la realidad económica de los más fregados del país, cifras oficiales de 2008 mostraban que la pobreza había aumentado de 42.6% del total de la población en 2006 a 47.4% sólo en 2008. Luego, entre 2006 y 2008, el nivel vida de más de un millón de familias cayó bajo el umbral de la pobreza, con lo que prácticamente desapareció la clase media. Para acabarla de amolar, la estrategia gubernamental de ajustes a los combustibles entre diciembre de 2006 y noviembre de 2012 significó un aumento de 94% en el precio del diésel, 59% para la gasolina Magna y 36% en la Premium. 

Así pues, qué no le salió mal a Felipe de Jesús María y José Calderón Hinojosa, hasta el uniforme militar le quedó muy sobrado. No obstante, al término de su gobierno y con un Poder Legislativo federal sumiso, se esfumaron sus responsabilidades, como aquella de mayo de 2009, cuando un incendio consumió la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, subrogada por el IMSS, dejando un saldo de 49 niños muertos y 75 lesionados.

Asimismo, bajo ese tristemente célebre calderonato, el IMSS entregó permisos o licencias para operar guarderías subrogadas a familiares de Felipe de Jesús y de su predecesor Vicente Fox de Sahagún. La suerte tocó a muchos: esposas, hijos, sobrinos, primos de gobernadores, exgobernadores, funcionaros públicos municipales estatales y federales, diputados federales y locales y hasta candidatos. Cabe agregar, que la subrogación de guarderías carecía de sustento constitucional. De ahí que sigan vociferando contra las medidas que al respecto ha estado tomando el régimen de la 4ª T.

Así es que, señor Calderón Hinojosa, ya no le siga buscando tres pies al gato, apacígüese, tranquilícese, cálmese. No vaya a ser que el pueblo de veras exija que a usted y demás ex, se les llame a cuentas y…