Opinion

¿Cómo debe ser una vivienda digna?

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Benito Abraham Orozco Andrade

martes, 02 febrero 2021 | 05:00

“La vivienda adecuada debe proveer más que cuatro paredes y un techo. Se deben cumplir una serie de condiciones particulares antes de considerarse como ´Vivienda adecuada´”.

ONU-Habitat

Como verdaderos palomares, así se les ha clasificado por décadas a los conjuntos habitacionales de “interés social” que ofrecen a las familias con menos posibilidades económicas. Pequeños terrenos donde en su construcción de 30 o 40 metros cuadrados viven hacinados papá, mamá y sus dos, tres o más hijos.

De interés social no tienen nada, pues el colectivo que tiene necesidad de una vivienda las acepta porque no les queda de otra -cuando llegan a tener la posibilidad de pagar las mensualidades, toda vez que quienes no cuentan con un ingreso, ni pensarlo-, ya que su deseo es el de una casa-habitación con los espacios, diseño, materiales y equipamiento realmente dignos de cualquier persona y familia, acorde con las condiciones particulares de cada región (clima, sismicidad, inseguridad, etc.).

No es una novedad que en el marco jurídico nacional e internacional, se ha venido estableciendo la obligación de los gobiernos de ofrecer, en términos generales, vivienda digna a sus gobernados, pero la realidad ha sido otra. En los últimos años ya se ha ido especificando cómo debe ser una vivienda digna, pero esperemos que todo eso se concrete para beneficio de millones de personas en México y en el mundo.

En la publicación “Elementos de una vivienda adecuada”, realizada en abril de 2019 por ONU-Habitat, señala que en nuestro país al menos 38.4% de la población habita en una vivienda no adecuada, en condiciones de hacinamiento o hecha de sin materiales duraderos, o que carece de servicios mejorados de agua o saneamiento. 

Asimismo, en la mencionada publicación establecen “Los 7 elementos de la vivienda adecuada”, a saber: 1.- Seguridad de la tenencia; 2.- Disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura; 3.- Asequibilidad; 4.- Habitabilidad; 5.- Accesibilidad; 6.- Ubicación, y; 7.- Adecuación cultural.

El Programa Nacional de Vivienda 2019-2024 de nuestro país, además de basarse en los siete elementos citados, entre otras cuestiones reconoce que: “En la actualidad, millones de mexicanos viven en asentamientos precarios que carecen de servicios y equipamientos mínimos, donde los tiempos y costos de transporte para tener acceso al trabajo, la educación y el abasto, son elevados”.

Tanto el Programa Nacional en comento, como algunos programas similares a nivel local, precisan diversas acciones para lograr esa aspiración a una vivienda adecuada, que esperemos no se vean truncadas, principalmente por las secuelas de diversa índole que ya nos está dejando la pandemia del Covid-19, sobre todo en lo económico. La voluntad y la honestidad de la clase gobernante es toral, para que los anhelos de contar con una vivienda digna se vean realizados,

De la definición de los elementos referidos, indudablemente se puede colegir que obligan a una vivienda adecuada y digna, y que debe considerar aspectos tan fundamentales como: construir con materiales térmicos; favorecer energía de bajo costo para la climatización; mensualidades y precio total que no afecte el bienestar familiar; cercanía con servicios e instalaciones sociales; etc.

De suma importancia resulta conocer tales definiciones, que son las siguientes: 1.- Seguridad de la tenencia: condiciones que garanticen a sus ocupantes protección jurídica contra el desalojo forzoso, el hostigamiento y otras amenazas; 2.- Disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura: contempla la provisión de agua potable, instalaciones sanitarias adecuadas, energía para la cocción, la calefacción y el alumbrado, así como para la conservación de alimentos y eliminación de residuos; 3.- Asequibilidad: el costo de la vivienda debe ser tal que todas las personas puedan acceder a ella sin poner en peligro el disfrute de otros satisfactores básicos o el ejercicio de sus derechos humanos. Se considera que una vivienda es asequible si un hogar destina menos del 30% de su ingreso en gastos asociados a la vivienda (ONU, 2018).

En cuanto a los otros elementos: 4.- Habitabilidad: son las condiciones que garantizan la seguridad física de sus habitantes y les proporcionan un espacio habitable suficiente, así como protección contra el frío, la humedad, el calor, la lluvia, el viento u otros riesgos para la salud y peligros estructurales; 5.- Accesibilidad: el diseño y materialidad de la vivienda debe considerar las necesidades específicas de los grupos desfavorecidos y marginados, particularmente de personas con discapacidad; 6.- Ubicación: la localización de la vivienda debe ofrecer acceso a oportunidades de empleo, servicios de salud, escuelas, guarderías y otros servicios e instalaciones sociales, y estar ubicada fuera de zonas de riesgo o contaminadas, y; 7.- Adecuación cultural: Es una vivienda adecuada si su ubicación respeta y toma en cuenta la expresión de identidad cultural.

Es recomendable conocer los dos documentos anteriores, ante todo el mencionado Programa Nacional de Vivienda, para saber a qué se tiene derecho y lo que el gobierno mexicano está ofreciendo para cumplir con su obligación de ofrecer una vivienda digna a sus gobernados.