Opinion

Con la cruz y el arcabuz, nos apagaron la luz

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Arturo Limón
sábado, 30 marzo 2019 | 21:05

La Conquista  fue un momento de oscuridad  que aún no termina por la falta de entendimiento que lagunas persona tienen sobre  el valor y el derechos a ser y existir de los otros. 

Es falso que no había civilizaciones en América antes de la llegada de los europeos, porque  si así fuera, alguien tendría que explicar, ¿Quién construyó las formidables ciudades de Teotihuacán o  Machu Pichu? o ¿Cómo fueron los mayas capaces de crear el concepto del cero?  y ¿Cómo un país hoya aparentemente distante de México Tenochtitlan se llama Nicaragua que en náhuatl quiere decir  “hasta aquí llegaron los nahuas”.

Claro está que había no sólo mundos civilizados y hablo de varios,  porque en la cosmogonía indígena precolombina como en el México actual,  no hay uno sino muchos Méxicos.  

Y es por ellos que debe quedar muy claro como premisa de arranque a esta discusión que ha generado la solicitud de una disculpa por parte del representante actual del antiguo reino de España  y del representante de Vaticano porque se avecina la conmemoración de los 500 años de la “caída de Tenochtitlan" que sucumbió por la espada de los conquistadores y aliados de reinos colindantes al Azteca primero y después  por la evangelización que trastocó valores, creencias y representaciones, con un nuevo modelo ideológico afina a estas dos instituciones La Corona de España con el arcabuz que era entonces la moderna tecnología de dominio de  la época y la Iglesia Católica Romana con La Cruz símbolo por antonomasia de su poder evangelizador. 

Si sólo hubiera una presentación de una idea en esta colaboración esa podría ser; Claro que sí, había civilización en América antes de la aparición europea en estas tierras. Había luminosas luces que fueron apagadas por el sometimiento a través del sojuzgamiento o la imposición de principios o dogmas ajenos a la realidad de esos pueblos.

Afortunadamente esta polémica para mí no es nueva, ya que en el mes de mayo del 2017  en este espacio publiqué una  colaboración titulada. Respuesta al Sr. Sánchez que puede leer también en   http://palido.deluz.mx/articulos/3689 , tomo algunos fragmentos aquí de ella para ilustrar mi posición en torno al tema y comparto con ustedes amables lectores.

 EL CASO

“Lamentar la desaparición del imperio azteca es como sentir la derrota de los nazis”.

El 30 de marzo, (2017) José Antonio Sánchez pronunció un discurso en la Casa América sobre el compromiso de la televisión española RTVE con el continente americano, donde dijo que “España no fue colonizadora, sino evangelizadora”.

El directivo de la entidad pública también subrayó en varias ocasiones la relevancia histórica del descubrimiento de América: “Ha sido el acontecimiento más importante de la Historia de la Humanidad, después del nacimiento de Cristo. Y la obra de España ha sido de tal magnitud que durante siglos los enemigos del imperio han dedicado lo mejor de sí para desprestigiarnos”.

En otro momento de su intervención, Sánchez cita a la historiadora y antropóloga australiana Inga Clendinnen —autora del libro Los aztecas: una interpretación— para comparar la desaparición del Imperio azteca con la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Como es conocido por los expertos del tema Inga Clendinnen, mencionó; “Es una historiadora australiana que da clase en la Universidad de Cambridge”. Pero Clendinnen, que falleció en septiembre de 2016, fue profesora de la Universidad de Melbourne y en la Universidad de La Trobe, en Australia.

Cuando consultan ediciones Verne consigna que su libro Aztecs: An Interpretation, y otros ensayos disponibles en internet, y no encontró una frase similar a la que citó el titular de la RTVE.

Abundando sobre el tema indica Verne; “Inga creía que la gente, no sólo los historiadores, debían esforzarse para entender cómo las sociedades interpretaban sus acciones, especialmente cuando estas acciones incluían la violencia y el terror”, comentó Barry Carr, excolega de Clendinnen y académico de la Universidad La Trobe, vía correo electrónico. “Ella nunca haría juicios de ese tipo, al contrario, dedicó su carrera a entender la perspectiva de estas sociedades”:

Como es entendible el discurso de este a quien si puedo llamar un “hijo literal de Sánchez” por su apellido ha causado polémica en ambos lados del Atlántico.

Sobre todo al referirlo en un acto público en el cual enfatiza que la misión de los españoles que colonizaron América fue “evangelizadora y civilizadora”. Invocó las bondades de la conquista, como la creación de iglesias, escuelas y hospitales, y negó el exterminio de los indígenas debido al avanzado nivel cultural de los conquistadores.

EL ANÁLISIS

Sería extraordinario debatir con el Sr. Sánchez sobre los AZTECAS Y SU COSMOGONIA supongo que pare él desconocida, no hay espacio aquí para hacerlo pero sin embargo ya para este momento las reacciones a tan estulto mensaje comienzan a dejarse sentir y de ellas destaco cuatro antes de adicionar la del maestro Zinn y obviamente la propia para dejar constancia del punto de vista de quienes evidentemente discrepamos del Sr. Sánchez.

“Analizando por términos lo dicho comentemos; lo dicho por José Antonio Sánchez.

1. La labor de España en América fue “evangelizadora y civilizadora”.

Enrique Florescano (experto en Historia de México y las civilizaciones mesoamericanas): “La misión de España en América fue principalmente de conquista y apropiación de territorios. La evangelización la hicieron los miembros de las órdenes religiosas, buscando convertir a los indígenas para reducirlos y que no se volvieran contra los ejércitos conquistadores. Esta fue una parte mínima de la intervención y se vio obstaculizada por la corona española, que prohibió a los frailes contemplar al indígena como un ser humano semejante a los españoles”.

Enrique Rodríguez (investigador de la Universidad de Texas, especializado en Mesoamérica y el Imperio Español en América Latina): “Llamar a la conquista un proyecto civilizador no es una idea con la que la mayoría de la gente esté de acuerdo hoy en día. Se sabe que los indígenas en América, los aztecas y otros tenían muchos conocimientos científicos, sabían de poesía o arte. Decir que España trajo la civilización es demostrar ignorancia”.

Miguel Pastrana (miembro del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México): “Habría que retomar los diálogos culturales y no ver a los grupos indígenas como meramente pasivos. Fueron agentes creativos que desarrollaron sus propias estrategias. Los tlaxcaltecas fueron aliados de Cortés. Esta visión es mucho más dinámica y trasciende las visiones heroicas hollywoodenses que no explican nada. La historia revela una relación más compleja de adaptación mutua en función de ciertos intereses”.

Rosario Sevilla (profesora de investigación de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos en Sevilla): “En aquella época había quien creía en la labor ‘evangelizadora’ y ‘civilizadora’ de España. Pero el proceso histórico no puede reducirse sólo a eso, y dejar de lado su carácter conquistador y colonizador. Ensalzar exclusivamente alguno de esos componentes significa obviar los demás, lo que implica ofrecer una versión parcial y sesgada”.

2. “Inga Clendinnen dice: ‘Lamentar la desaparición del imperio azteca es más o menos como sentir pesar por la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial’”.

Florescano: “Inga era una admiradora y profunda conocedora de la cultura y la civilización azteca. Su libro sobre la historia de la Conquista de México es excelente. No pudo haber dicho eso. Es una afirmación totalmente reaccionaria y contraria a toda la verdad histórica. Ella hizo aportaciones muy importantes para la revalorización de la cultura indígena”.

Rodríguez: “Cuando la gente piensa en los aztecas, sobre todo fuera de México, siempre lo hace en sacrificios y nada más. No sabe que tenían grandes poetas, pintores, ingenieros y escultores. No veo ninguna razón para defender a los nazis, pero tampoco veo ninguna razón para condenar a los aztecas sin tomar en cuenta la gran variedad de su civilización. Me parece una comparación de la cual no hay nada que aprender”.

Pastrana: “Comparar a los aztecas con los nazis es descabellado, anacrónico y carece de sentido. Es como comprar a Felipe II con Stalin: sería una tontería. Hacer comparaciones descontextualizadas, sin sustento académico, es muy inapropiado si lo que buscamos es comprender los procesos históricos y explicarlos”.

Sevilla: “El imperio azteca sometió al resto de pueblos mexicanos y cometió crueldades, pero era característico de una época en la que así se formaban los Estados. Mezclar la época nazi y la del imperio azteca me parece un disparate. Son épocas diferentes, conceptos de la vida diferentes, el desarrollo de la sociedad no era el mismo, ni los avances culturales y científicos. No se puede comparar bajo ningún concepto”.

3. “¿En qué cabeza cabe que los españoles de entonces se iban a dedicar al exterminio de seres humanos? Los españoles que fueron a América (…) vivían en un país lleno de catedrales, en el que se escribía y editaba El Quijote, en el que pintaba Tiziano y se exhibían los cuadros de El Bosco (…)”

Florescano: “El señor hace una pésima comparación histórica. Confunde lo que ocurría en la España ilustrada del Siglo de Oro, con lo que hicieron los soldados y comerciantes —muchos de ellos analfabetos— que hicieron la conquista con aspectos sanguinarios terribles. No hay posibilidad de comparación entre las dos realidades”.

Rodríguez: “Tiene razón en que no querían el exterminio, porque lo querían era esclavizar a los indígenas. Fue tal la explotación que muchos murieron por enfermedades y abusos en el trabajo”.

Pastrana: “Las pinturas de El Bosco estaban reservadas en la cámara del Rey. No estaban destinadas al pueblo sino a un personaje y su grupo inmediato”.

Sevilla: “En España se construían catedrales, se escribían libros y se pintaban cuadros, pero eso no significa que quienes se fueron a América lo hicieran. Es una cosa absurda. En América también había avances culturales y no cabe hablar de que una civilización fuese superior a la otra. Eso implica un paternalismo que sigue siendo muy común hoy en día”.

4. “Fuimos quizá el imperio más importante que jamás haya habido. Y precisamente por eso padecemos la leyenda negra de un pueblo atrasado y bárbaro que exterminó a los pueblos indígenas y que acabó con su cultura. Todos los imperios han tenido su leyenda”.

Florescano: “Lo que hace es fundamentalmente una defensa del imperialismo. En todos los casos, los imperios han conquistado territorios y han esclavizado a la población. El discurso revela un desconocimiento absoluto de la historia y una propensión imperialista del alma y el espíritu de este señor”.

Rodríguez: “La leyenda negra tampoco se creó de la nada. Y este señor trata de sustituir una leyenda no muy compleja por otra que tampoco lo es. Que los españoles eran civilizadores y evangelizadores simplemente es otra ficción. Me parece irónico que a estas alturas alguien esté tratando de exaltar un imperio”.

Pastrana: “Es interesante porque se queja de lo mismo que hace: negar una cultura, una civilización. Reconocer que hubo excesos y masacres no es negar el conjunto de la aportación. La riqueza del Imperio Español justamente se crea a través de América: antes de eso no podríamos hablar de un Imperio Español”.

Sevilla: “No creo que el imperio español fuese el más grande que ha habido. Pero, al margen de eso, la leyenda negra tiene una base real. Suele haber dos grandes discursos sobre aquel proceso: el que minimiza las atrocidades y el que solo habla de ellas. Yo no creo que en general pueda hablarse de un exterminio deliberado, salvo en lugares concretos, pero tampoco pueden obviarse las barbaridades que se cometieron. Hablar de ellas no debe considerarse un ataque a España, sino un hecho más de los que definen aquella época”.

Los expertos consultados estuvieron de acuerdo con una de las frases del presidente de la RTVE: “Mi falta de conocimiento sobre el asunto, el exceso de trabajo que tengo y el poco tiempo que he tenido hace que la calidad de las palabras que voy a pronunciar deje mucho que desear, por lo que pido perdón por las mismas".

SOBRE EL LLAMADO DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

“Ya se ha dicho que en 1492 América fue invadida y no descubierta, porque previamente la habían descubierto, muchos miles de años antes, los indios que la habitaban” Eduardo Galeano.

La historia oficial, reconoce a Cristóbal Colón como un visionario, un gran navegante y el “descubridor” del actual continente americano, sin embargo, su paso por el “nuevo mundo”, inició un proceso de brutal explotación, esclavismo y genocidio de cientos de pueblos originarios, en el devenir histórico, contra la historia oficial, se revela como el primer esclavista de América.

El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón no descubrió América, contrario a lo que comúnmente se conoce, esta fecha representa el principio de la sumisión total, la brutal explotación y el exterminio de millones de indígenas, la entrada de Cristóbal Colón en el Mar Caribe, significó el aniquilamiento sistemático de los habitantes de las islas de las Antillas y la destrucción de la Cultura Taína debido a la explotación inhumana a la que fueron sometidos, a las enfermedades infecciosas trasmitidas por los europeos y a la violencia propia de la conquista (Fuente: 5to Centenario de la rebelión Taína / Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y El Caribe).

El inicio de estos procesos de explotación y esclavización, se representan históricamente en Cristóbal Colón “la cruel política iniciada por Colón y continuada por sus sucesores desembocó en un genocidio completo” (Cristóbal Colón Marinero/ Monson Samuel). “La explotación a que sometió a los indígenas fue brutal. Les exigía la entrega de cierta cantidad de oro a cambio de un colgante de cobre que les servía como salvoconducto para preservar su vida. Cuando se encontraba algún aborigen sin dicho colgante, se le cortaban las manos y se le dejaba desangrar hasta la muerte” (Contra la Historia Oficial / Crespo Antonio 2007).

Así mismo, Colón fue el primer promotor y traficante de esclavos, “desde su base en Haití, Colón envió múltiples expediciones hacia el interior. No encontraron oro, pero tenían que llenar las naves que volvían a España con algún tipo de dividendo. En el año 1495 realizaron una gran incursión en busca de esclavos, capturaron a mil quinientos hombres, mujeres y niños arawaks, les retuvieron en corrales vigilados por españoles y perros, para luego escoger los mejores quinientos especímenes y cargarlos en naves. De esos quinientos, doscientos murieron durante el viaje. El resto llegó con vida a España para ser puesto a la venta por el arcediano (municipio)de la ciudad” (La otra Historia de los Estados Unidos desde 1492 hasta el presente / Zinn Howard si alguien ahora quiere DESCUBRIR AL REAL Y NO AL MÍTICO COLÓN sólo le recomiendo lea al maestro Howard Zinn su obra lo descifra todo.

LA RESPUESTA AL SR. SÁNCHEZ

Aquí sólo me permitiré abundar que a mi parecer el hecho no fue descubrimiento, fue un verdadero choque de dos mundos, que contrario a lo dicho por el mismo Sr Sánchez al expresar que fue el; “Descubrimiento de América, relevante como el nacimiento de Cristo” y la razón es simple este choque generó el mayor ecocidio y genocidio si se me permite adicionar a lo dicho en entrevista con Jacobo Zabludovsky comentarista de Televisa cuando en su paso por México en 1992 mientras viajaba Costeau a la Cumbre de Medio Ambiente y Desarrollo realizada en junio de ese año.

Este conductor le pregunto qué ¿cuál podría calificarse como el mayor genocidio en el planeta? El investigador y ecologista francés sin titubear dijo; Sin duda el Descubrimiento de América, así de fácil. Si el señor Sánchez lo duda que consulte exterminio de decenas de civilizaciones que son llamadas justamente prehispánica en Latinoamérica porque a la llegada de los españoles en la zona de los Andes o el altiplano central de Mesoamérica desaparecieron por el impacto de la llegada de estos grupos europeos más de 40 millones de seres humanos de maneras diversas, así de fácil.

COROLARIO 

Continuaré  en otras entregas con este tópico, sobre todo después de leer ver y oír al Premio Nobel muchas veces equivocado Sr. Mario  Vargas Llosa y al escritor Arturo Pérez Reverte…. A quien ni su fragmento de “Ojos azules” le salva de la crítica y el debate.