Opinion

Corral: el legislador ruin y perverso

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Gerardo Cortinas Murra

lunes, 01 junio 2020 | 05:00

De nueva cuenta, Javier ‘El Inútil’ Corral da motivos para acreditar que -en calidad de autor intelectual- es un contumaz violador de la Constitución Local. Bien podría afirmarse que es el líder de un grupo de delincuentes políticos dedicados a pisotear los principios fundamentales del pueblo chihuahuense; entre cuyos integrantes están ‘sus’ diputados panistas y varios diputados rémoras de los mini-partidos.

Sin duda alguna, la conducta de Corral es propia de una persona perversa (capaz de cometer malas acciones, con falsedad, hipocresía, traición o engaño). Y no sólo eso, sino además, conlleva una actitud ruin (porque obra con maldad y disfruta de ello). Acreditémoslo a plenitud:

En el sitio de Facebook, el aún Gobernador publica lo siguiente: “En Chihuahua se iniciará en los próximos días un debate trascendental y necesario para la vida democrática del país: la recuperación de la esencia del sistema de partidos, como instrumentos efectivos de la sociedad”.

Miente Corral: Es totalmente falso que, en las próximas semanas, pudiera darse un “debate trascendental”. Estamos a escasas cuatro semanas para que concluya el plazo fatal de las reformas electorales y se requiere reformar la Constitución del Estado. No hay tiempo para debates ¿A cuál debate se refiere? ¿A un debate parlamentario a modo?

Delira Corral: La partidocracia es el cáncer México. Por ello, resulta absurdo imaginar siquiera, que las ‘elecciones abiertas’ pudieran aumentar la credibilidad de los partidos políticos. ¿Acaso ya olvidó que, tanto él como López Obrador, fueron postulados por sus respectivos partidos políticos sin tomar en cuenta al universo total del electorado?

Por otra parte,  las ‘elecciones primarias’ son, a su parecer, “una apuesta por una participación ciudadana sin simulaciones, ni dedicatorias personales o partidistas… Es una propuesta para darle fuerza y cauce a los que quieren ser parte efectiva de las decisiones de los partidos con los que simpatizan, y no sólo votantes forzados”.

En este tópico, Corral denota locura precoz. No es posible que crea que las ‘elecciones primarias’ sean el cauce idóneo para aquellos ciudadanos que desean ser “parte efectiva” de las decisiones de los partidos. ¿Acaso no es un burdo intento para impulsar a militantes afines que, a costa de cualquier precio, quiere que sean postulados como candidatos en el 2021? 

El cinismo de Corral no tiene límites: sostiene que las primarias obligatorias es “veneno puro contra la corrupción y las candidaturas basadas en las estructuras del poder”. Lo anterior es, a todas luces, una afirmación dogmática carente de sustento político-electoral; ¿A cuál tipo de corrupción se refiere? ¿Acaso ignora la forma autoritaria en que los partidos designan a sus candidatos? ¿Es permisible hablar de candidatos corruptos?

Otra afirmación que resulta ofensiva para los chihuahuenses, es la siguiente: que la iniciativa de las ‘elecciones primarias’ es “porque queremos (sic) volver a ser pauta y esfuerzo pionero en la democratización de México… Así, como lo hacemos ahora en el combate a la corrupción política”. 

Yo me pregunto: ¿Cómo se atreve ‘El Inútil’ a hablar de democratización y de lucha contra la corrupción oficial? Cuando ha pisoteado -durante todo su mandato-los principios constitucionales y ha violentado el principio de la división de poderes, al designar a personas indeseables, pero afines a su persona.

Al respecto, vale la pena citar la opinión de Don Ignacio Burgoa: “la Constitución ha sido reformada (tantas veces) por la falta de conciencia cívica, dignidad y patriotismo de los hombres en quienes nuestra Constitución deposita la facultad reformativa a la Ley Suprema”.

Por lo tanto, en caso de que se apruebe esta reforma electorera, se habrá violentado el principio del Parlamento Abierto, al no permitir la participación ciudadana en el proceso legislativo correspondiente y, por ende, sin supervisión alguna por parte de la ciudadanía.