Opinion

¿Cuál es el colmo de un consejero electoral?

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Baldemar Méndez Antonio

sábado, 12 noviembre 2022 | 05:00

El órgano que sirve de árbitro en nuestro país para organizar y calificar las elecciones ha variado a través de los años. Así, el periodo en que las elecciones eran organizadas por la federación (1946-1989), sufre un cambio, como respuesta a la inconformidad ciudadana ante el fraude de 1988. Con este cambio nace en 1991 el Instituto Federal Electoral, con seis consejeros ciudadanos. En las reformas de 1996 los consejeros se incrementan a nueve. 

Con las reformas al IFE de 2007-2008, los consejeros electorales son elegidos por consulta ciudadana, lo que se propone actualmente; el consejero presidente dura en el cargo seis años, con posibilidad de reelección. 

Con las reformas en 2014 se crea el Instituto Nacional Electoral (INE), integrado por un consejero presidente y 10 consejeros electorales. Todos duran en el cargo nueve años y no pueden ser reelectos. Con esta reforma se crean en los estados los Organismos Públicos Locales (OPLES), con siete consejeros, elegidos por el Consejo General del INE: un consejero presidente y seis electorales. Se crea también el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), así como los tribunales estatales. Esta duplicidad de funciones se elimina en la iniciativa de Reforma Constitucional en Materia Electoral. 

Lo cuestionable de este INE es que los consejeros fueron impuestos por el PRI y el PAN, nace torcido. La larga lista de abusos, excesos y complicidades con quienes les dieron sus puestos, a llevado a este instituto a no ver fraudes electorales y atacar a quienes cuestionen a sus patrones del PRIAN, incluyendo a simpatizantes al gobierno de la 4T. También los ha llevado a una confrontación abierta con el presidente. 

Debido a la actuación parcial y deshonesta del árbitro electoral y para evitar gastos excesivos, la presidencia de la república envió una iniciativa de reforma electoral a la cámara de diputados. Entre los puntos principales, esta iniciativa propone: ampliar las tareas del INE, el cual se llamaría Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC), una sola legislación electoral para todo el país, federalización de los procesos electorales; desaparición de los tribunales electorales locales y de los Organismos Públicos Locales (OPL) o institutos electorales locales, voto popular para elegir consejeros y magistrados electorales postulados por los tres Poderes de la Unión (la reforma electoral del 2007-2008 incluyó este punto), reducción de consejeros electorales, eliminación de diputaciones plurinominales, reducción de legisladores federales y locales, reducción del financiamiento de partidos políticos y asignarles exclusivamente en tiempos de campañas electorales, opción de voto a través de medios electrónicos o casillas, disminución de los tiempos de radio y televisión en materia electoral y eliminación de tiempos fiscales.

Los medios de propaganda conservadores que atacan la iniciativa de reforma electoral enviada por el presidente AMLO; no mencionan que en Estados Unidos cada estado tiene dos senadores que lo representan; en nuestro país, con más del 50 por ciento de la población en niveles de pobreza y pobreza extrema, se tienen cuatro, dos nominales y dos plurinominales. 

Aunque otros partidos han enviado sus propias iniciativas de reforma electoral, la única iniciativa cuestionada es la enviada por el presidente.  

En defensa de interés propios, el INE se ha negado a acatar la ley de austeridad y a ampararse que ante la nueva ley que prohíbe a los funcionarios públicos ganar más que el presidente. Así, mientras el presidente tiene un salario neto de 136, 700 pesos mensuales, el presidente del TEPJF tiene un salario de más de 286 mil y el Consejero presidente del INE, Lorenzo Córdoba, tiene un salario de 240, 500 pesos. Además de otras prerrogativas, en nada ha ayudado que Loreno Córdoba haya recibido una dote matrimonial por su boda y que, abusivamente, haya contratado recientemente un seguro de gastos médicos mayores, de casi 300 millones de pesos, hasta el 2025, cuando él deja la presidencia del INE en abril de 2023. 

Para cuestionar la iniciativa enviada al congreso por el presidente, el INE, en el pasado mes de septiembre, solicitó una encuesta sobre los puntos que forman parte de la iniciativa de reforma electoral enviada por la presidencia a la cámara de diputados y a ocultarla debido a que los resultados evidenciaban el apoyo de los ciudadanos a la iniciativa del presidente. Ante esto, MORENA realizó la misma encuesta del INE, en este mes de noviembre. Los resultados son evidentes, en septiembre el 27 por ciento estaba enterado del tema mientras que en noviembre este porcentaje subió a 35 por ciento. El apoyo para que se lleve a cabo la reforma electoral pasó de 51 a 60 por ciento. En septiembre el 78 por ciento estaba de acuerdo en que los consejeros fueran elegidos por los ciudadanos, en noviembre el porcentaje subió a 88 por ciento. Los resultados también muestran el incremento del apoyo, de 52 a 62 por ciento a ampliar las funciones del INE, que éste pase a ser el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (es decir, no desaparecerlo) y que éste sea el único órgano electoral que organice las elecciones nacionales, estatales y municipales. Acerca de la reducción los recursos que se le dan al INE, el apoyo se incrementó del 74 al 75 por ciento. Aunque se redujo el apoyo sobre destinar menos recursos a los partidos, de 93 a 80 por ciento, el porcentaje sigue siendo muy alto, al igual que en el caso de la disminución de diputados y senadores, que pasó de 87 a 79 por ciento. Acerca del voto electrónico al que el INE y sus aliados se opone, aunque en otros países lleva décadas implementado, el apoyo mayoritario pasó de 68 a 60 por ciento. Ante la percepción de que en las elecciones que organiza el INE se cometen fraude ésta pasó de 33 a 50 por ciento. 

Ante su molestia a que la ciudadanía elija a los consejeros electorales no queda más que preguntarse ¿Cuál es el colmo o pavor de un consejero electoral? ¡Que los elijan por medio del voto! 

Entonces, ¿Es necesario salvar el INE? Si, de quienes lo tienen secuestrado actualmente.