Opinion
De músico, poeta y loco…

Cuando me vaya…

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Jesús M. Esparza Flores

sábado, 05 noviembre 2022 | 05:00

Vivimos preocupados por nuestros problemas, pero llegará la hora de que ya no los tengamos, ese momento será la eternidad y, nuestros seres queridos y amigos, nos recordarán por siempre. En México se celebra este momento, especialmente en una fecha: 2 de noviembre, Día de Muertos, una tradición muy arraigada en el centro y sur de nuestro país y que en el norte únicamente se había limitado a llevar flores al panteón.

Tuvo que venir a rodarse Spectre, la película de James Bond, para que se iniciara en la CDMX el desfile del Día de Muertos y que lo hacen coincidir con la fecha de la Fórmula 1 para que sea visto por millones de espectadores locales y por turistas nacionales y extranjeros. La película se estrenó en 2015.

Para el rodaje de las primeras escenas, el director optó por iniciar la travesía del personaje en el centro de la Ciudad de México, en uno de los días más especiales para la población, el Día de Muertos. Sin embargo, no sabía cómo representarlo, ya que quería que formara parte de la escena, no solo como ofrenda. Fue así como se ideó planear un gran desfile que incluyera los elementos que no pueden faltar en la celebración, como las clásicas catrinas, catrines y coloridas flores de cempasúchil. Además, se añadieron grandes figuras de esqueleto, con elementos prehispánicos que representan a la cultura azteca. 

Se contrataron artistas mexicanos, quienes crearon los carros alegóricos con las respectivas catrinas, más de mil actores, bailarines y acróbatas, quienes deleitaron al público con su corta participación en la cinta. Tras el estreno de la película, las miradas de público se dirigieron a México, país que, dentro de todas sus tradiciones, es conocido por la manera en que recuerda a los muertos; tradición que, en 2017, también sería expuesta por Disney a través de la conmovedora película Coco. Al notar la atención que obtuvo el desfile de la película, las autoridades del gobierno mexicano optaron por retomar la idea y convertirla en una nueva tradición que, desde el 2016 hasta el día de hoy, se ha llevado a cabo.

Es tradición mexicana colocar un altar de muertos los días 1 y 2 de noviembre de cada año. Se colocan flores y alimentos en recuerdo de nuestros seres queridos que ya partieron de este mundo. Entre los objetos que tiene un altar de muertos destacan veladoras, incienso, sal, flores de cempasúchil, calaveritas de azúcar y sal. También hay fotografías de nuestros difuntos, cigarros, dulces o licores, así como sus platillos favoritos.

El Día de Muertos es una tradición mexicana de origen prehispánico. Los días de fiesta principales son el 1 y 2 de noviembre. Sin embargo, últimamente los preparativos inician muchas semanas antes y es que la belleza y complejidad de esta celebración ha atraído la atención de todo el mundo. De hecho, la UNESCO la nombró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2008. 

Esta celebración es originaria de la época prehispánica. En ese periodo, muchas etnias mesoamericanas rendían culto a la muerte. Entre ellas estaba la mexica, cuyos dioses encargados de definir el destino de las ánimas eran Mictecacíhuatl y Mictlantecuhtli. Ambos eran señores del Mictlán o “lugar de los muertos”. Sin embargo, para llegar aquí, las almas debían lidiar y sortear una serie de obstáculos para poder conseguir el descanso eterno. Con la llegada de la población europea, este ritual sufrió un proceso de aculturación. La fiesta del dios del inframundo se unió junto con la celebración de los difuntos y se reinventó el proceso hasta ser concebido como lo conocemos ahora.

Las calaveritas literarias son escritos en verso. Comenzaron a escribirse durante el siglo XIX y se volvieron muy populares en el XX. Son hechas con el fin de hablar sobre la muerte con sentido del humor. Las dedicamos a personas conocidas, pero también se utilizan con temáticas sociales e históricas y hasta políticas.

Cada región de México tiene sus propias tradiciones. En Aguascalientes se celebra el Festival de las Calaveras, que rinde homenaje a José Guadalupe Posada, creador de la famosa “Catrina”; en Guanajuato se celebra el 1 de noviembre un Desfile de Catrinas; en Oaxaca, se construyen la Plaza de la Muerte, con puestos donde se puede adquirir artesanía local, y se celebran las “Muerteadas”, comparsas que duran más de 20 horas y en las que los participantes visten de negro y portan espejos que representan la luz y la oscuridad.

Por su parte, en San Luis Potosí tiene lugar el Xantolo el 1 de noviembre que consiste en velar a los muertos con rezos e incienso. Además, el día 2 de noviembre, las comunidades indígenas llevan sus ofrendas a los panteones y adornar las tumbas con flores para las ánimas que, según la creencia de la región, se quedan en la tierra todo el mes.

Mientras, el día 1 de noviembre la isla de Janitzio en Michoacán, honra a los “angelitos” (niños fallecidos) en una procesión nocturna de canoas adornadas con velas, platillos y bebidas. El mismo día en la Ciudad de México, millones de visitantes se dan cita en el panteón de San Andrés Mixquic para recibir a las almas de los muertos al ponerse el sol; y en Xochimilco, la escenificación de la Leyenda de la Llorona atrae a propios y extraños año con año.

En Valle de Allende, el pueblo más bonito del estado de Chihuahua, la noche del 1º de noviembre de cada año, con la preparación de grupos de cinco o seis jóvenes o niños, que escenifican la muerte de uno de ellos, se celebra desde hace más de tres siglos, lo que se conoce como Los Seremos. Al atardecer de ese día, en los puntos más poblados de la localidad, se observan muchos de estos grupos en los que uno de los integrantes finge ser el angelito muerto, recostándose sobre un costal y a quien sus compañeros cubren con una sábana blanca, sosteniendo una vela y un crucifijo. A su vez, los demás niños o jóvenes se hincan alrededor y tras persignarse, rezan un Padrenuestro y un Avemaría, concluyendo con un canto singular: “Angelitos somos, del cielo bajamos, a pedir limosna y si no nos dan ¡puertas y ventanas nos la pagarán!”. Después hacen sonar campanas, cencerros y demás instrumentos para gritar: “¡Seremos, seremos, calabacitas queremos!”.  Luego, solicitan obsequios como alimentos o dinero. Al final, se reparten lo obtenido entre los integrantes del grupo.

Mención aparte merecen los tapetes de Día de muertos, unos son hechos de flores típicas de la temporada, otros de aserrín pintado y adornados con coloridos motivos de catrinas, búhos, dioses prehispánicos y calaveras y otros más de arena, llenos de colores y motivos religiosos, tanto católicos como indígenas. Estos tapetes son originarios de pueblos indígenas en el estado de Oaxaca, aunque en los últimos años, varios estados han querido preservar la tradición, por lo que estas obras de arte se pueden apreciar en plazas públicas de ciudades como Querétaro, Guanajuato, Zacatecas y en el Zócalo de la Ciudad de México. Los más vistosos y representativos se montan en Atlixco, Puebla, así como en Zaachila y en Tuxtepec, Oaxaca.

55 frases  o dichos populares que usamos comúnmente en México, hablando siempre de la muerte:

1. El muerto al pozo y el vivo al gozo 2. No estaba muerto, andaba de parranda 3. De muertos y tragones están llenos los panteones 4. El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe 5. Como te ves, me vi, y como me ves, te verás… 6. El que a hierro mata, a hierro muere 7. Primero muerto… 8. Sobre mi cadáver… 9. Uno propone, dios dispone, llega la muerte y todo lo descompone 10. A mí que ni me cuelguen ese muertito 11. Después de ahogado el niño, tapan el pozo 12. Cuando el tecolote canta, el indio muere 13. El muerto y el arrimado a los tres días apestan 14. Hasta que la muerte los separe 15. Sobre el muerto las coronas 16. El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura 17. Los muertos al cajón y los vivos al fiestón 18. El miedo no anda en burro 19. Muerto el perro, se acabó la rabia 20. Matrimonio y mortaja, del cielo bajan 20. Te haces como la mamá del muerto, haces como que lloras para no dar café 21. Lo que mata no es la muerte, sino la mala suerte 22. Entre flores nos reciben y entre ellas nos despiden 23. Dónde se llora está el muerto 24. Muerto el ahijado, se acabó el compadrazgo 25. Cuando te toca, aunque te quites. 26. La muerte está tan segura de alcanzarnos que nos da toda una vida de ventaja 27. Cayendo el muerto y soltando el llanto 28. El pez por la boca muere 29. ¡Ay del que muere! que el vivo enseguida se apaña lo mejor que puede. 30. Los cobardes mueren muchas veces, los valientes solo una 31. Copelas o cuello… 32. México lindo y querido, si muero lejos de ti… 33. Antes muerta que sencilla 34. Quiero morir en tu veneno… 35. Mátenme porque me muero… 36. Para morir nacemos 37. De amor nadie se muere 38. Agárrenme porque lo mato 39. Caite cadáver 40. Más vale que digan: aquí corrió como indio, que murió como perro 41. Al muerto y al consorte, a los tres días no hay quien los soporte  42. Hay muertos que no olvido y vivos que para mí ya murieron 43. O cargo al muerto o le canto al alabado 44. El muerto a la sepultura y los vivos a la diablura 45. Más vale que digan: aquí corrió que aquí murió 46. Todo hombre muere, no todo hombre vive 47. Los muertos se van cuando el olvido los sepulta 48. Yerba mala nunca muere 49. Vive y deja morir 50. Se hace el muerto para ver qué entierro le hacen 51. No tiene ni dónde caer muerto 52. A mí no me asustan con el petate del muerto 53. Que me maten de una vez si he de morir mañana 54. Si no me quieres matar, para qué me dejas herido 55. Genio y figura hasta la sepultura.

¿Mis dichos favoritos? 5, 6, 28, 30, 42, 46 y 53 ¿Y los de ustedes cuáles son?

Lista de canciones recomendadas para recordar a nuestros seres queridos: 

https://open.spotify.com/playlist/4kO9d9cU1QlEeFOp10sT5Z?si=OtLOjBx0RyamsUCzOx67wQ

Por hoy es todo. Pues me voy…  

Correo electrónico: jesusmesparzaf1962@gmail.com

Posdata: No se aceptan críticas, porque ¿saben ustedes cual es la diferencia entre una crítica positiva y la negativa? Pues, la positiva es toda la que yo hago y, la negativa es… ¡toda aquella que me hacen a mí!