Opinion

Cuidado con la empleomanía en Chihuahua

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Erasto L. López

viernes, 01 octubre 2021 | 05:00

“Señalemos a aquellos fanáticos del poder, que dan la espalda al ciudadano, juzguemos fuertemente a aquellos aduladores camaleónicos, hagámoslo cotidianamente”

En 1837, José María Luis Mora escribía su “Discurso sobre los perniciosos efectos de la empleomanía”. En este texto, Mora, hace una critica a todas aquellas personas que están en busca de ocupar un puesto en la política y que carecen de aptitudes para ejercer el cargo. 

Pese a que han pasado ya 184 años desde que Mora expresó sus ideas, dichos personajes que tienden a buscar vivir a expensas del Estado, y ser arropados por el poder y el erario públicos aún prevalecen en nuestra política actual. Se puede decir que en aquellos días que la República Mexicana era recién creada se justificaban los errores de una nación prematura aprendiendo a dar sus primeros pasos. Sin embargo, en nuestros tiempos la justificación del “novato” ya no aplica. 

Hace pocas semanas que en nuestro estado de Chihuahua se hizo un cambio de administración y con ello los puestos claves para gobernar comenzaron a ocuparse. Dado esto, se hace imprescindible que los puestos públicos estén ocupados por los mejores ciudadanos, no solo en capacidad técnica y cognitiva, sino en valores y moralidad.  

Dentro de las duras críticas que hacia Mora para aquellos funcionarios – y que sirve también para los actuales – es que esos “empleómanos”, como él los llamaba, son aduladores que carecen de opinión propia, pues dicen que “sí” en todo a quien ostenta el poder, y si es necesario cambian de opinión de la misma manera que un camaleón cambia de color. Los empleómanos tienen como característica ejercer el poder en favor de aquellos a quienes les deben su puesto político, creando así una desconexión con la ciudadanía para la que deberían trabajar. Una vez que han ocupado el cargo, toda su energía está concentrada en conservarlo y de ser posible de buscar la manera de subir de categoría en la próxima oportunidad. Esta energía orientada en el egoísmo y el partidismo genera un desprendimiento con la obligación contraída hacia el bienestar social. 

Con palabras parecidas a las de Luis Mora digo, chihuahuenses abramos bien los ojos, la mente y los sentidos, detestemos a los empleómanos que tanto mal le hacen al Estado mexicano y al chihuahuense, señalemos a aquellos fanáticos del poder, que dan la espalda al ciudadano, juzguemos fuertemente a aquellos aduladores camaleónicos, hagámoslo cotidianamente, incluso diariamente si es posible, por el bien de nosotros, de los nuestros, por el bien de nuestro estado grande.