Opinion

Cultura y deporte: pilares de la prevención y la seguridad

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Marco Bonilla

domingo, 24 julio 2022 | 05:00

Es común que dentro de los sistemas políticos occidentales y la organización administrativa de lo público, la cultura y el deporte sean los apellidos de las secretarías, ministerios, direcciones o departamentos encargados de despachar en materia de educación. Reconociendo que deporte y cultura son elementos de atención especializada, en México se comenzó a transitar una ruta hacia su reconocimiento político y entonces la cultura fue elevada a rango de secretaría de estado en el gobierno federal, y como eco de ello, sucedió igual dentro del nivel estatal.

Desde antes de la creación de la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado, Chihuahua contaba con el entonces Instituto Chihuahuense de Cultura (ICHICULT), y como municipio, Chihuahua Capital tiene su Instituto de Cultura (ICM), lo que le ha permitido desarrollar proyectos y plataformas artísticas y culturales que han echado raíz, dándonos la posibilidad de comenzar a hablar de tradición o formación de escuela en disciplinas como la literatura, la música o el teatro.

Lo mismo sucede con el deporte en nuestro municipio. El Instituto Municipal de Cultura Física y Deporte (IMCFD) ha logrado articular una serie de políticas y proyectos que dan base a cientos de jóvenes deportistas que ponen muy en alto el nombre de su casa, de nuestra capital. 

La cultura como el deporte, por su naturaleza, tienen la posibilidad de ir más allá del ejercicio público del presupuesto, porque arraigan en la persona misma, porque es en su individualidad en donde impacta el resultado final, que se genera desde alguna de las disciplinas deportivas o artísticas. 

Es importante que haya calles pavimentadas, que el camión recolector pase en sus horas y días, que los parques estén bien iluminados, que la tecnología favorezca el orden público y la seguridad, pero, es trascendental que una niña o un niño tenga a su alcance un instrumento musical y la posibilidad de aprenderlo, que tengan un balón o un par de tenis para practicar el deporte de su preferencia, no solamente como diversión, sino también como la oportunidad de cultivar su espíritu para la grandeza, que nunca les es negada a los artistas y los deportistas. 

Veamos las cosas desde otra óptica. Siempre que pensamos en las grandes potencias, vemos sus posibilidades armamentísticas, su producción industrial, la influencia que ejercen en el campo económico o político, pero ¿Cuántas veces nos hemos detenido a considerar que Rusia es una de las naciones que mayor recurso destina al deporte y la cultura, que en ese país elegir las artes o los deportes como estilo de vida le gana a la persona un abanico de oportunidades y un lugar especial dentro de la sociedad nacional, y que es tan exigente hacerlo en el nivel profesional como enlistarse en las fuerzas armadas? Las grandes potencias mundiales lo son, porque han potenciado el alma y la razón de sus pueblos a través del deporte y las artes.

Analizarlo desde esa visión, nos permitirá caer en cuenta de una gran verdad, que un pueblo culto y un pueblo de deportistas, es un pueblo inquebrantable. Después de las terribles guerras que el mundo ha sufrido, las naciones más afectadas se han levantado a través del espíritu de sus deportistas, de sus escritores, pintores, bailarines o músicos, porque ellas y ellos, poseen la esencia de su pueblo, porque ellas y ellos representan el rostro más nítido de su cultura.

Chihuahua Capital puede hacer gala de dos plataformas que en deporte y cultura refuerzan este argumento que les comparto. Me refiero por supuesto al Premio Municipal a la Excelencia en el Deporte “Teporaca” o al Programa Editorial de Chihuahua (PECH). Cada año los jóvenes deportistas en el municipio van reuniendo logros en su disciplina, con el apoyo de sus familias, y por supuesto que también con el apoyo del gobierno municipal, que tan sólo este 2022 hemos entregado más de 900 becas deportivas, para llegar a la postulación de un reconocimiento que sin duda es un plus dentro de su carrera deportiva.

En el caso de jóvenes escritores, novelistas, cuentistas, dramaturgos, poetas, cronistas o ensayistas, el PECH representa la oportunidad de su primera obra publicada o de enriquecer su obra de trayectoria con una nueva publicación. El sueño de todo escritor es ser publicado, que sus letras lleguen a otras personas, que sus escenas sean encarnadas por un grupo de actores que les den vida o que sus poemas sean declamados desde algún atril en un café de la ciudad. 

Artistas y deportistas tienen como punto de encuentro la necesidad de compartir con su gente el logro alcanzado, tanto para reconocimiento personal, como para alimentar la certeza de que un pueblo funda sus esperanzas en los anhelos que abraza el alma, y que encuentran su más elevada expresión en las disciplinas artísticas y deportivas. 

Ser sensibles ante esa verdad nos permitirá como servidores públicos y ciudadanos, valorar con mayor convicción el trabajo que esos jóvenes hacen cada día, en sus entrenamientos diarios, en la revisión de sus textos antes de ser publicados. El trabajo intelectual y físico de quienes se entregan en cuerpo y alma a los deportes y las artes siempre reditúa en comunidades pacíficas con valores sólidos.

Cultura y deporte suelen ir de la mano porque ambos son: dos pilares de la prevención y la seguridad. Y así, apostando por jóvenes artistas y deportistas del presente y del mañana, Chihuahua Capital cumple, y recorre la ruta hacia la competitividad, haciendo de nuestra capital, la capital que da norte a México.