Opinion

Curarse en salud

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Luis Javier Valero Flores

jueves, 18 junio 2020 | 05:00

“Artículo 30.- Las Entidades Federativas y los Municipios podrán contratar Obligaciones a corto plazo sin autorización de la Legislatura local, siempre y cuando se  cumplan las siguientes condiciones:

… II. Las Obligaciones a corto plazo queden totalmente pagadas a más tardar tres meses antes de que concluya el período de gobierno de la administración correspondiente…”

 Ley de Disciplina Financiera

Era un gran escándalo en el país, la deuda de estados y municipios rebasaba los 500 mil millones de pesos, el ejemplo de Humberto Moreira (Coahuila) y César Duarte había cundido en todo el territorio nacional.

Era de tal dimensión que hasta el equipo de Enrique Peña Nieto se preocupó (después de haber solapado los excesos de prácticamente todos los gobernadores priistas), además de la oleada de críticas de los partidos de oposición, de los medios de comunicación, de la academia, de las organizaciones de la sociedad civil, que debió aceptar la creación de una ley que regulara la contratación de deuda de todos los organismos públicos.

Además de la bola de nieve en que se había convertido la deuda de largo plazo, los gobernantes encontraron una enorme veta de oro: Los créditos de corto plazo, los que deberían liquidarse en el curso del año en que se contrataban, los que, además, podían reestructurar.

Contra tales excesos, e impedir que estos endeudamientos fuesen endosados a los nuevos gobernantes, y especialmente para salirle al paso a la posibilidad de que en los últimos momentos, ya cuando el gobernante saliente (en caso de haber perdido su partido o su candidato) contratara más deuda, que hiciera aún más difícil el inicio de la nueva administración es que se le pusieron los candados mencionados líneas arriba.

Bueno, ahora, la ex subsecretaria de ingresos del gobierno de Javier Corral, convertida en diputada federal, Patricia Terrazas (quien es, además, presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados), está proponiendo que desaparezca el candado de que los gobernantes salientes deben dejar en ceros la deuda de corto plazo, tres meses antes de dejar su cargo.

De acuerdo con la ley vigente, Corral tendría que cumplir eso antes del 9 de junio del próximo año.

Además, estaría imposibilitado a solicitar nuevos empréstitos en los últimos tres meses de su gestión. 

Pero Paty Terrazas propone que las deudas de corto plazo se hereden al siguiente gobernante, con un vencimiento de hasta un año, “no importa que brinque de gobierno, en este caso, por el tema de la pandemia, que sea un caso de excepción”. (Nota de Sandra Rodríguez Nieto, El Diario, Ciudad Juárez, Chih., 16/VI/20).

Da para todo la pandemia. Ahora, debido a que, dice la legisladora afín al gobernador Corral, de las exigencias de la contingencia sanitaria y de “que el gobernador ha gastado más de tres mil 500 millones de pesos en combatir los efectos de la epidemia”. (Ibídem).

Hasta marzo, la deuda de corto plazo ascendía a dos mil 800 millones de pesos, más los 600 millones que fueron solicitados en abril pasado. (Ibídem).

Claro, Javier Corral ha declarado estar ajeno a la propuesta y que, además, “su administración liquidará todos los créditos a corto plazo para no heredar esta deuda al siguiente gobierno”. (Nota de Argelia Domínguez, Entre líneas, 16/VI/20).

Lo mismo asienta la diputada.                              

¿Cómo se vería si aceptara que el saliente  aldeano comentó con ella tal propuesta, como una excelente salida para superar el ingente problema que tendrá en las manos exactamente dentro de un año, en el que deberá entregar en ceros la deuda de corto plazo? 

El panismo se prepara para cobijar los excesos de sus gobernadores salientes, ni duda queda, igual que sus antecesores.

asertodechihuahua@yahoo.com.mx; Blog: luisjaviervalero.blogspot.com; Twitter: /LJValeroF