Opinion

De la reflexión a la parranda

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Gabriela Borunda

domingo, 01 mayo 2022 | 05:00

Fue un capricho del exgobernador Javier Corral el que acabó con la monserga de ir al desfile que empezaba en el monumento al trabajo realizado por el escultor Sebastián, ese que pretende ser el martillo y la hoz, pero si la hubieran comprado para el torneo de Wimbledon sería un monumento a la raqueta y si fuera el monumento de master chef sería un sartén.

Fue un 27 de mayo que Javier Corral anunció que no asistiría al desfile del 1o de mayo, porque no había sido debidamente invitado, posteriormente la pandemia nos salvó de ir a quedar bien con políticos y líderes sindicales en borracheras y bacanales pagadas con cuotas de los trabajadores.

Siempre me ha parecido un absurdo, un insulto que una manifestación que tuvo su origen como sacrificio, insurrección y cuestionamientos al poder capitalista, terminara como un desfile donde los líderes sindicales validaban a las figuras en el poder en turno, y que aquellas prestaciones tan anheladas se hallan vuelto motivo de desdén, al grado de que nuestros hijos no conocerán jamás el privilegio de una plaza laboral y el derecho a la jubilación.

Durante los años ochentas y el boom de los yuppies, mientras Ronald Reagan y Gorbachov, con el beneplácito del Vaticano, ejecutaban el desmantelamiento de todos los sistemas de seguridad social y proclamaban que cada ser humano había nacido para pelear y desplazar al otro, Centro y Sudamérica se desmoronaban bajo regímenes militares, nada abiertos ni democráticos, pero que permitían a la industria extranjera extraer la riqueza nacional a costo de sangre.

Muchos creyeron que esa era la verdad, ser un emprendedor y olvidarse de la salud pública, la educación para todos y la inclusión. Lo creyeron al grado de decir que sólo los perdedores se conformaban con un empleo y una pensión, y hoy tenemos miedo de que nuestros hijos y nosotros mismos no vayamos a conseguir un empleo estable y una jubilación tras la vejez.

¿Qué pedían los mártires de Chicago que el 1º de mayo de 1883 se enfrentaron a las fuerzas públicas en defensa de los derechos laborales?  Jornada máxima de ocho horas diarias, prohibición de labores insalubres o peligrosas, prohibición para emplear a menores de 14 años, goce de por lo menos un día de descanso por seis de trabajo, protección especial para la trabajadora embarazada; los salarios mínimos debían ser suficientes para satisfacer la necesidades básicas de un jefe de familia en lo material, social y cultural, el trabajo extraordinario, fuera del horario establecido, debía pagarse extra, las instalaciones del centro de trabajo debían ser higiénicas y seguras y el muy importante reconocimiento del derecho de huelga de los trabajadores junto a la posibilidad de crear sindicatos.

Durante una rueda de prensa la Unión de Empresarios Italianos (La CCIM es una Asociación Civil que integra empresas, empresarios y profesionistas italianos y locales de diferentes sectores) manifestó que en el futuro las nuevas generaciones es la permanente capacitación y estar preparadas para migrar de un trabajo a otro. Bueno, entonces los empresarios tendrán que estar preparados para la inestabilidad social y de mercados, así como para la poca especialización del trabajador en un área específica, ya que la persona no tendrá tiempo de desarrollar la experticia en su quehacer.

Frente a este discurso hipócrita, la Comisión Europea (La ODS, organización  europea para el desarrollo sustentable que trabaja de manera coordinada con la ONU,  apoya y complementa las políticas de los estados miembros en los ámbitos de la protección social y la inclusión social.

La Estrategia Europa para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador establece metas para sacar por lo menos a veinte millones de personas de la pobreza y la exclusión social y aumentar al 75% la tasa de empleo del grupo de personas con edades comprendidas entre 20 y 64 años. El paquete de  inversión social de la Unión Europea de Naciones contempla la generación de empleos, la garantía de pensiones y jubilaciones y acceso incluyente a la salud y educación.

Entonces porque estas grandes economías de mercado abierto y democracias sociales, le exigen a México desmantelar toda seguridad social en materia laboral, hoy como nunca es vigente la lucha de los mártires de Chicago: Los obreros comenzaron una manifestación de forma pacífica, pero estos fueron ignorados, lo que provocó un paro general por parte de los mismos; más tarde, fueron despedidos. Como consecuencia, estos comenzaron un mitin, lo que dejó varios muertos y heridos.

Para el 1 de mayo de 1883 había 200,000 trabajadores en paro y la ciudad quedó inmovilizada y, para el 4 de mayo, el movimiento llegó a su punto máximo, un ciudadano lanzó una bomba a los oficiales de policía que intentaban disolver el acto, lo que desembocó un juicio contra los sindicalistas (los ‘Mártires de Chicago’). Este hecho, que se denominó “La Revuelta de Haymarket”, terminó con 38 muertos y más de 200 heridos entre policías y asistentes. Después de los hechos, 31 de los trabajadores fueron acusados, cinco de ellos condenados a la horca y tres a prisión. Estos son los mártires de Chicago, así que este 1o de mayo, antes de embriagarse o reunirse con sus líderes políticos, recuerde como logramos tener trabajos dignos, recuerde como un día gozábamos de derechos que al día siguiente nos quitaron sin que hiciéramos nada, además que es incierto es el camino laboral que espera a nuestros hijos, pues es el trabajo lo que finalmente le da su esencia al individuo y  desarrolla sociedades.

Y si se va de parranda, por lo menos dediqué un brindis a los sindicalistas de Chicago, que contribuyeron con su vida a la construcción de un mundo donde todos nos pudiéramos desarrollar con dignidad.

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