De poltica y cosas peores

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Armando Fuentes
lunes, 11 marzo 2019 | 01:35

Ciudad de México– Pelerina, mujer casada, le confió a su comadre Loretela que tenía un amigo con derecho a todo. "Ten cuidado -le aconsejó la otra-. Muchos problemas pueden derivar de esa relación. Un adulterio tiene más reglas que un matrimonio. Dime una cosa: ese amigo tuyo ¿practica el sexo seguro?". "Claro que sí -aseguró-. Cuando estamos juntos me pregunta una y otra vez: '¿A qué horas llega tu marido?'". Don Decadencio era muy viejo ya, pero solía sacar juventud de su cartera. En una fiesta conoció a cierta damisela que de inmediato le echó el ojo, pues advirtió que si bien el provecto caballero no tenía interés sí tenía bastante capital. Dispuesta a obviar trámites le sugirió, melosa: "Don Deca: vayamos al segundo piso y hagamos el amor". Con feble voz respondió el carcamal: "Escoge una de esas dos cosas, linda. No puedo hacer las dos". Una tortuga le dijo a otra: "¿No te encanta oír el sonido de la lluvia en el techo de tu casa?". Conocida es la anécdota de Mao. Alguien le preguntó su opinión acerca de la Revolución Francesa. Respondió: "Es demasiado pronto para opinar". En la misma forma 100 días son muy pocos para juzgar a un gobierno. A mi entender, sin embargo, hasta la fecha el de AMLO presenta menos luces que sombras. Los aciertos que ha tenido son en su mayoría simbólicos o propagandísticos: sus conferencias matutinas; la entrega de Los Pinos a la gente; sus viajes en avión de línea; su pacto con los empresarios; su austeridad republicana; su lucha contra la corrupción (¿por qué no toca ni con el pétalo de una mención a Peña Nieto?). Contrariamente, sus errores y omisiones han provocado pérdidas de consideración para el país y daño para muchos mexicanos, empezando por la aberrante cancelación del aeropuerto de Texcoco, siguiendo con su tolerancia hacia la nefasta CNTE, continuando con su pacata descalificación de las calificadoras, con su desmantelamiento de las estancias infantiles, con su combate a los organismos autónomos y otros no pocos etcéteras. Ciertamente se advierte en López Obrador y su gobierno una certeza de honestidad que no existía (claro, en la medida en que la política permite una total honestidad), pero en general preocupan en AMLO su absolutismo personalista, su destemplanza ante la crítica, su caprichoso manejo del poder. Digamos entonces que al hacer el juicio de estos 100 primeros días el fiel de la balanza está oscilando en el punto medio, pero con tendencia preocupante a inclinarse hacia donde no debe. Hacer un examen de conciencia; acentuar lo bueno y corregir lo malo, son tareas que el nuevo régimen no puede soslayar. El recién casado volvió de su luna de miel. Le preguntó un amigo: "¿Cómo te fue?". Respondió con tristeza el desposado: "Bien y mal". "¿Cómo es eso?" -se desconcertó el amigo. Explicó el otro: "En la noche de bodas mi mujer me dijo: 'Eres el mejor de todos los hombres que he conocido'". Capronio, ya lo sabemos, es un sujeto ruin y desconsiderado. Le dijo a su mujer: "¿Dices que no quiero a tu mamá y me dejé crecer el bigote sólo con el fin de parecerme a ella?". Dos huevitos de gallina, uno masculino, femenino el otro, estaban en una olla de agua puesta al fuego. Exclamó de pronto el huevito femenino: "¡Ya estoy muy caliente!". "Espera un poco -le pidió el huevito masculino-. Todavía no me pongo duro". El marido le informó a su esposa: "Tengo condones en tres colores: oro, plata y bronce. ¿Cuál quieres que me ponga?". "El plata -respondió sin vacilar la señora-. De ese modo quizá llegues por lo menos una vez en segundo lugar". FIN.
MIRADOR
Hay un linda leyenda del cine.
Según esa conseja el famoso coctel margarita se inventó en Tijuana en honor de Rita Hayworth, cuyo nombre verdadero, de origen español, era Margarita Carmen Cansino, y que en sus principios fue bailarina de cabaret en aquella ciudad.
Cierta o falsa, esa historia tiene el halo que rodea a las grandes figuras del cine. Y Rita Hayworth es de las más grandes, el mayor símbolo sexual en la década de los cuarentas. Su película "Gilda" le dio la inmortalidad. También le trajo la desdicha. Solía decir ella tristemente: "Todos los hombres que he conocido se han acostado con Gilda y han amanecido conmigo".
Después de una serie de amores desdichados la actriz cayó en el alcoholismo. Sin oportunidades ya en el cine intentó hacer teatro, pero fracasó porque nunca podía recordar sus líneas. Al final un juez le retiró el manejo de sus bienes. Víctima de la enfermedad de Alzheimer, en los últimos años de su vida no recordaba nada de lo que había vivido.
Bebamos un coctel margarita y brindemos por Rita Hayworth. Digo, por Margarita Carmen Cansino.
¡Hasta mañana!...
MANGANITAS
AFA
"Prestarán dinero a los ejidatarios"
'Prestarán' es un decir.
Que no pagarán sospecho.
Mil préstamos les han hecho,
y el campo sin producir.