Deforestación y extinción del 60% de lenguas indígenas en México

· Tumba pinos como si fuera zacate al igual que las culturas ancestrales

Gabriel Valencia Juárez
viernes, 22 febrero 2019 | 01:23

Homenajes, celebraciones, talleres o congresos sobre cuestiones indígenas van y vienen con gran alboroto de pitos y timbales; tambores y platillos onerosos y sin embargo las condiciones de vida de los pueblos originarios de México siguen igual o peor, ya que las poblaciones indígenas aumentan, consideradas entre los más pobres y marginados del país, mientras que su mundo, su cosmovisión, su relación con la Madre naturaleza es destruida y de paso su cultura ancestral por la cultura de los mestizos/chabochis occidental.
“Cada dos semanas, una lengua indígena desaparece, llevándose consigo la desaparición también de todo un patrimonio cultural e intelectual. La diversidad lingüística se encuentra cada vez más amenazada con un mayor número de lenguas” que desaparecen por la predominio negativo y avaricia de los mestizos/chabochis racistas como en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, según analiza la Organización de Naciones Unidas –ONU-. Cuando desaparece una lengua, un idioma original, desaparece todo un mundo que la cultura capitalista-neoliberal desprecia como lo expresa el racista y fascista Donald Trump y sus simpatizantes venezolanos nacidos en México y Chihuahua.
En México, uno de los países con más diversidad lingüística en el mundo porque en nuestro territorio se hablan al menos 68 lenguas indígenas, sin embargo 60 por ciento de ellas está en riesgo de desaparecer. En Chihuahua de los cuatro idiomas originales: rarámuri, tepehuan, guarogio y pima, están en peligro de extinción, y este último idioma está a punto de desaparecer por la ineficacia y corrupción de las autoridades.
Parte de la lucha de clases entre pobre y ricos; entre burgueses y proletarios, capitalistas y obreros que se expresa todos los días y que [email protected] no lo ven por ignorancia o conveniencia de intereses, los idiomas originales están en esta dinámica social por su compleja aplicación con la identidad (racismo tipo Goyri, el artista chafa que se lanzó contra un artista indígena), la comunicación, la integración social, la educación y el desarrollo, mismos que son factores de importancia estratégica para las personas de cualquier clase social y para todo el planeta Tierra. Sin embargo, a causa de los procesos de globalización, del neoliberalismo salvaje y racista, pesa sobre las lenguas originales una amenaza cada vez mayor de extinguirse, y junto con ella, la destrucción y sustracción de sus bosques, tierras, tierras, ríos y su cultura en diversos ámbitos, tumbando pinos como si fuera zacate.
En varios casos, algunas lenguas ya están desapareciendo completamente como el idioma Pima en Chihuahua. Con la extinción de los idiomas golpea también la rica cosmovisión de la diversidad cultural. Se pierden posibilidades, tradiciones, recuerdos, historias, filosofía, arte culinario, artesanías y medicina herbolaria son modalidades únicas de pensamientos y expresión; de recursos valiosos y necesarios para lograr un futuro mejor, apunta la ONU en el Día Internacional de las Lenguas originales, y añade de forma alarmante:
“Al menos el 43% de las 6000 lenguas que se estima que se hablan en el mundo están en peligro de extinción. Tan solo unos pocos centenares de idiomas han tenido el privilegio de incorporarse a los sistemas educativos y al dominio público, y menos de un centenar se utilizan en el mundo digital”, sin embargo hay maestros bilingües que no hablan rarámuri.
México es uno de los países con más diversidad lingüística en el mundo, pues en su territorio se hablan al menos 68 lenguas indígenas, sin embargo 60 por ciento de ellas está en riesgo de desaparecer. El peligro es grande y debe corregirse con el nuevo gobierno de la Cuarta Transformación; que no los desprecie como los prianistas corruptos y racistas.
Otro día de celebraciones se llevó a cabo el Día Internacional de la Lengua Materna, el 21 de febrero, y la Secretaría de Cultura Federal indicó que según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 51.3 por ciento de los 7.4 millones de hablantes de alguna lengua indígena en el país son mujeres y 48.7 por ciento hombres. Cabe recordar que el municipio de Wachochi tiene una población indígena rarámuri del 70 por ciento.
Un balance de las instituciones gubernamentales señalan que de ellos más de seis millones son bilingües y 810 mil monolingües, en tanto que en Oaxaca, Yucatán, Chiapas, Quintana Roo, Guerrero, Hidalgo, Campeche, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz son los que tienen más hablantes de esas lenguas indígenas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI).
Las lenguas que más se hablan en México son el náhuatl, con un millón 725 mil hablantes; seguido del maya, con más de 859 mil; tzeltal con 556 mil; mixteco con 517 mil; tzotsil con 487 mil; zapoteco con 479 mil; otomí con 307 mil y el totonaco, chol y mazateco, con más de 200 mil hablantes. Con ello se busca sensibilizar a la sociedad para que reconozca, aprecie y valore la contribución que éstas hacen a la diversidad cultural y lingüística mundial, así como advertir sobre el riesgo de desaparición en que está la mayoría.
Entre las lenguas que se están en riesgo extremo de desaparecer se encuentran: ku’ahl y kiliwa, de Baja California; awakateko, de Campeche; mocho´, de Chiapas, ayapaneco, de Tabasco; ixil nebajeño y kaqchikel, de Quintana Roo; zapoteco, de Mixtepec; y el ixcateco y zapoteco, de San Felipe Tejalápam, en Oaxaca y el pima en Chihuahua.
El Senado de la República aprobó por unanimidad declarar a 2019 como el Año de las Lenguas Indígenas ya que también busca concientizar sobre la grave pérdida de las lenguas indígenas y la necesidad apremiante de conservarlas, revitalizarlas y promoverlas. De igual forma, se indica en un comunicado, parte del compromiso de la secretaría de Cultura, Alejandra Frausto, es “ni una lengua menos, ni un hablante menos”, por lo que trabaja en el cumplimiento del ejercicio de los derechos lingüísticos de los pueblos originarios.
De acuerdo al INALI, la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas y el nuevo renovado Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), aducen que instrumentarán de manera conjunta acciones de protección, preservación, promoción y desarrollo de las lenguas indígenas nacionales. Pues urge; “Hasta no verte Dios mío”.