Opinion

Desaparecidos

"Hay decenas de miles de personas desaparecidas y son sus propias familias quienes las buscan desde hace años. Las investigaciones avanzan lentas, son parcialmente inexistentes las sentencias por desaparición y existe una crisis forense". Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación,

Teporaca Romero del Hierro

sábado, 30 marzo 2019 | 21:14

México, país violento, ensangrentado y con miles de desaparecidos, la prensa internacional así nos describe, datos de organismos oficiales y organizaciones de reconocimiento mundial lo ubican sólo detrás de Siria, nación en guerra. En los últimos doce años, nuestro país registra más de 250 mil muertos, resultado del enfrentamiento entre bandas del crimen organizado y de elementos de seguridad contra el narcotráfico; así como más de 40 mil desaparecidos, las estrategias de seguridad emprendidas hasta ahora no han dado el resultado deseado, la cuenta de muertos, desaparecidos y desplazados sigue.

Además, el ojo público internacional nos ubica como un país donde se violentan los derechos humanos, tolera la trata, pornografía infantil, tortura, desplazos, desapariciones forzadas, feminicidios, infanticidios, crímenes de periodistas y activistas, así como la corrupción, la impunidad, la desigualdad, la misoginia, la homofobia y el racismo.  

Ante esta problemática, la ONU-DH en comunicado de prensa reconoció que las más altas autoridades federales de México, particularmente el presidente de la República, hayan admitido públicamente la gravedad de las desapariciones en el país, acusó según su texto, a los gobiernos anteriores por considerarlos omisos, ya que negaban y/o minimizaban el problema.

Datos oficiales señalan que México acumula más de 40 mil casos, 26 mil cuerpos sin identificar en morgues y 1,300 fosas clandestinas. La ONU-DH apuntó: "La búsqueda efectiva y la localización de las personas desaparecidas constituyen la principal demanda de las familias y una obligación primaria y apremiante del Estado mexicano".

Dicha organización exhortó a que las autoridades locales adopten un serio compromiso en el ámbito de sus competencias para favorecer la construcción de un sistema nacional de búsqueda genuino, vigoroso e integral. Propone que el Estado busque apoyo en organismos internacionales especializados, en particular, a través de la aceptación de la competencia del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU.

Hace días, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador urgió en conferencia de prensa a la creación de un sistema forense que permita identificar los 26 mil cuerpos que se apilan en morgues, sin identificación, dotándole de recursos, dijo: "Que nunca jamás volvamos a estos años de sufrimiento y dolor", por el bien de los mexicanos, que así sea.

Sobre este anuncio, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, describió las desapariciones como una "violación cotidiana" a los derechos humanos, "Hay decenas de miles de personas desaparecidas y son sus propias familias quienes las buscan desde hace años. Las investigaciones avanzan lentas, son parcialmente inexistentes las sentencias por desaparición y existe una crisis forense".

Jan Jarab, representante de ONU-DH en México señaló que las familias de personas desaparecidas son una fuente de esperanza que debe ser incluida de manera efectiva en la definición de todas las políticas públicas destinadas a combatir y erradicar las desapariciones.

Llama la atención, que ante la ola de desapariciones, asignatura pendiente del gobierno, el Registro Nacional de Desaparecidos (RNDPED), desde el mes de abril de 2018 no se actualiza, luego de que por ley la Secretaría de Gobernación (Segob) dejara de actualizar la base de datos para que la Comisión Nacional de Búsqueda tomara estas funciones. En la página oficial del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en donde se publican los casos del fuero federal y común, menciona que la última actualización fue el 30 de abril del año pasado.

Esto, de acuerdo con organizaciones como Data C咩ica y Amnist僘 Internacional, es preocupante, porque se desconoce la informaci certera sobre cu疣tas personas han desaparecido en los 伃timos meses y porque la lucha contra este delito es a ciegas, debido a que no se tiene una buena base datos para atacar la problem疸ica. La Comisi Nacional de B俍queda, hasta la fecha seg佖 estas agrupaciones, no ha presentado un plan de trabajo.

Mónica Meltis, directora Ejecutiva de Data Cívica dijo: “Antes el RNDPED estaba en manos de la Secretaría de Gobernación, pero con la nueva ley que entró en vigor en enero del año pasado la dependencia dejó de actualizarlo porque ya no le compete, pues pasó a ser parte de las funciones de la Comisión. Este registro ya se extinguió, ya no existe, ya no se utiliza; es un vacío de la ley”. 

De acuerdo con la experta, para un buen proceso de recolección de datos, el registro no tiene que eliminar a una persona de la base de datos aunque ya no esté desaparecida; que los nombres estén completos; que exista una conectividad con una base de datos de ADN; registro forense y que se vincule con otras datas para facilitar la búsqueda e identificación de personas.

Carlos Zazueta, investigador, miembro de Amnist僘 Internacional, sel・que no tener actualizado el registro complica implementar medidas efectivas para atacar el problema. Record・que el RNDPED enfrenta varias dificultades desde su creaci, pues nunca se explic・co depuraban la informaci que enviaban las fiscal僘s a la Procuradur僘 General de la Rep炻lica (PGR). Dijo: 哲o sabemos cu疣tas personas est疣 desaparecidas; autoridades dijeron que podr僘n ser m疽 de 40 mil, pero necesitamos saber m疽 datos; incluso, en el registro no clasifican si es desaparici forzada o no. Esperemos que la Comisi Nacional de B俍queda nos proporcione m疽 claridad, como que indiquen fecha, posibilidad de desaparici y ciertas caracter﨎ticas b疽icas de las personas・El que no haya un registro genera que no entendamos co se comporta este feneno, en qu・zonas aumenta, perfiles, etc. Esto limita el entendimiento, por lo tanto las autoridades podr僘n diser pol咜icas inadecuadas, pues muchas de las desapariciones empiezan en un estado y contin俉n en otros・

Zazueta recomendó que la recolección de datos debe ser homologada, sin importar que sea de fuero común o federal, debido a que no todos los estados informan con los mismos criterios. 

No puedo describir el dolor y sed de justicia de quienes viven en carne propia la desaparición de algún familiar y que como respuesta del gobierno sin importar el tinte partidista y/o el orden de gobierno, no reciben atención alguna, pareciera que el desinterés, la omisión institucional y el incumplimiento legal es la constante, no hay seguimiento a sus casos. México vive tiempos convulsos, violencia, toxicidad social, desconfianza en las autoridades, las nuevas generaciones merecen que juntos, todos como sociedad construyamos la paz. #Alto, No Más Desapariciones. Sumemos voces de conciencia.