Opinion

Desaparecidos

“No sabía de los horrores que sufre México, producto de tanta violencia”, “Estoy sorprendida de saber que en México habían 40 mil desaparecidos, 26 mil cuerpos sin identificar y nueve mujeres asesinadas cada día”, “No tenía impresión de la dimensión de estos casos de violaciones de derechos humanos”. Michelle: Bachelet

Teporaca Romero del Hierro
sábado, 13 abril 2019 | 20:58

México, uno de los países más violentos del mundo según la prensa internacional, enfrenta una de las peores crisis en su historia en materia de derechos humanos, resultado de la impunidad y falta de protocolos de investigación eficaces; imágenes y audios han inundado las redes sociales y espacios informativos, exhibiendo abusos de autoridad, actos de corrupción, discriminación, desigualdad, tortura, feminicidios, crímenes de políticos, de periodistas, de odio y de activistas sociales, trata de personas, pedofilia, pornografía, adicciones, ecocidios, maltrato a niños, migrantes, adultos mayores, personas con discapacidad e indígenas, narco-cultura, violencia e inseguridad desmedida, producto de un tejido social depauperado, desinformado, carente de valores, omiso y silencioso ante la denuncia popular. 

En días pasados, Michelle Bachelet, Alta Comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, visitó México, reuniéndose con el Presidente López Obrador, el Secretario de Relaciones Exteriores, la Secretaria de Gobernación, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, el Secretario de la Defensa Nacional y de Marina, el Fiscal General, el Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y con representantes de organizaciones de la sociedad civil con el objeto de firmar un Acuerdo de Derechos Humanos, y revirar esa mala imagen de México ante el extranjero.

Después de cinco días de trabajo, Bachelet en rueda de prensa en Palacio Nacional, expreso según su dicho, “No sabía de los  horrores  que sufre  México, producto de tanta  violencia”, “Estoy sorprendida de saber que en México habían 40 mil desaparecidos, 26 mil cuerpos sin identificar y nueve mujeres asesinadas cada día”, “No tenía impresión de la dimensión de estos casos de violaciones de derechos humanos”.

En 2018, un informe ONU-DH reveló graves violaciones de derechos humanos en nuestro país, por ello aplaudió que el Gobierno Federal tenga el deseo de llegar a la verdad y dar justicia a las familias de las víctimas. 

Al cuestionarle si México, alimenta la violación de derechos humanos al igual que su país natal, Chile, respondió: “…no puedo comparar totalmente lo que sucede en México con Chile, aquí es mucho más complejo porque se deben de coordinar varios niveles de poderes… En mi país pudimos avanzar, en todas las líneas que ustedes tienen como desafío, en las líneas de la justicia, de la verdad, de hacer mecanismos que permitan las garantías de no repetición”.

Dijo estar atenta al esquema de la Guardia Nacional para verificar que los mandos militares que participan en tareas de seguridad pública no vulneren los derechos humanos en el país.

Dicho acuerdo que se firmó con el Gobierno de México, es para dar acompañamiento a la implementación de la Guardia Nacional, toda vez que tiene un componente “educativo”, destacó que debe existir la rendición de cuentas, de transparencia, de indicadores de derechos humanos que permitan mirar si efectivamente la Guardia Nacional va en la dirección correcta, de no hacerlo habrá observaciones enérgicas. 

También destacó la Implementación de la Ley General en materia de Desapariciones, la reinstalación del Sistema Nacional de Búsqueda y la intención anunciada de crear el Sistema Único de Información y de un Instituto Nacional para la Identificación Forense.

La Alta Comisionada se dijo convencida de que la colaboración entre el Gobierno de México y la Oficina de la ONU-DH, tendrá un efecto positivo en la transformación de la seguridad y los derechos humanos en el país, el propósito es garantizar la paz y la tranquilidad en México,  “… Nuestra tarea es apoyar pero también alertar si las cosas no van por el camino que corresponde”.  

En la Estrategia Nacional de Seguridad Pública en el rubro del Pleno respeto y promoción de los derechos humanos, dijo colaborar en las modificaciones legales para tipificar como delitos los incumplimientos graves de recomendaciones de las Comisiones Nacional y Estatales de Derechos Humanos y garantizar su plena independencia, así como erradicar la represión, tortura, desapariciones y/o asesinatos cometidos por un cuerpo de seguridad del Estado.

Recordemos que en 2018, organismos oficiales internacionales determinaron que las instituciones de salud fueron las más señaladas como transgresoras de los derechos humanos, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registro 2 mil 532 casos, y el ISSSTE mil 215.

Le siguen  las instituciones de seguridad, las cuales disminuyeron  en cuanto a responsabilidades. La Secretaria de la defensa Nacional pasó de 415 quejas en 2017 a 382; Polícia Federal de 425 a 356 y la extinta, Procuraduría General de la República de 422 a 375.

El presidente de la  CNDH,  Luis Raúl González Pérez, ante esto, aseguró que durante el año pasado,  México no pudo superar la crisis en la materia, dijo: “se trató del año en que más personas perdieron la vida y  el más violento de nuestra historia”.

Resaltó que las autoridades deben asumir cabalmente las funciones que se les han encomendado para que se recuperen la paz, seguridad y armonía en las relaciones sociales. Según el informe, durante 2018 un total de  377 mil 579 personas  recurrieron a la Comisión en busca de apoyo, atención o asesoría. 

González Pérez señaló que los presuntos hechos violatorios de mayor impacto fueron por  privación de la vida, tortura, ejecución sumaria, detención arbitraria, entre lo que resalta “el preocupante aumento de casos de  desaparición forzada. Casi  180%  al pasar de 14 en 2017 a 39 en 2018”.

La CNDH registró que en las tres décadas que lleva de operación,  la tendencia de violaciones van a la alza, sin presentar disminuciones significativas.

México, es un país dolido por la pobreza, la marginación, desempleo, falta de oportunidades educativas, inseguridad, adicciones, narcotráfico, corrupción y violencia sin freno, la sociedad en pleno, exige resultados, acompañados del respeto a la legalidad a los Derechos Humanos. Concientizar es el reto, las nuevas generaciones merecen crecer en un ambiente armónico, que fomente la inclusión, la democracia, la transparencia, la rendición de cuentas, la cultura de la legalidad y el respeto mutuo. Coincido con el papa Francisco: "Los derechos humanos no se violan sólo por el terrorismo, represión o asesinato, sino por estructuras económicas injustas que crean enormes desigualdades". 

Sumemos Voces.