Opinion

Desarrollo humano, es la clave para ganar.

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Manuel Narváez Narváez

martes, 02 febrero 2021 | 05:00

Han quedado definidas las candidaturas al gobierno del estado. Sólo dos tienen posibilidades reales de ganar: Maru Campos (PAN/PRD)) y Juan Carlos Loera (MORENA/PT/PVEM).

Agotadas las elecciones internas y las designaciones (casi todas, salvo la del PAN), viene un período de calma chicha en lo que arranca la campaña constitucional.

La oferta, y vaya que sí, incluye sólo a dos mujeres: Maru Campos (PAN) y a Graciela Ortiz (PRI). Los varones son: Juan Carlos Loera de la Rosa (MORENA), Alfredo Lozoya (Movimiento Ciudadano) y Alejandro Díaz (Fuerza México). Esta vez no habrá independiente porque se reacomodaron en Acción Nacional y en MORENA.

Si bien, los sondeos de casas encuestadoras colocan a la candidata panista en el primer lugar de las preferencias con 32% ponderado y en segundo al delfín de la 4T con 26%, lo cierto es que esos números no son del todo seguros y pueden variar drásticamente conforme avancen las campañas.

En las próximas semanas sabremos si el gobernador, ahora simpatizante de MC, y apostador de la derrota del PAN, concreta su venganza en contra de Campos Galván. Esto traería a la entidad un ambiente político altamente explosivo.

Por otro lado, no se descarta que en el mes de mayo la candidata tricolor, Graciela Ortiz, decline en favor de su congénere Maru y Alejandro Díaz en favor de Juan Carlos.

Estos escenarios hipotéticos fundamentan sus análisis en jugadas de ajedrez, el arte de la guerra y accesorios para generar reacciones en los otros wars rooms y en la opinión pública. Es una dinámica bastante desarrollada en México.

Ahora bien, la proyección de participación de los electores se estima entre un 55 y 62%. Este pronóstico es aceptable tomado en consideración que prevalecen dos posturas radicalmente opuestas, una que pretende enderezar el rumbo de la administración pública estatal y otra que apuesta por la coordinación total con el gobierno de la república.

Estas dos formas de concebir la realidad de Chihuahua será un factor muy importante que puede inclinar las preferencias de un lado, o remarcar la división de los chihuahuenses. 

Pese a los pésimos gobiernos que hemos padecido desde el sexenio de Reyes Baeza, el de César Duarte y el de Javier Corral, el ciudadano común del estado ha sabido salir adelante porque está acostumbrado a trabajar y a chingarle para conseguir la papa y poner los sagrados alimentos en la mesa.

Es innegable que un sector amplio de la población se mal acostumbró a vivir de las dádivas del gobierno, en sus tres órdenes. La entrega de apoyos y el asistencialismo no es nuevo, nace en los tiempos del presidente Adolfo Ruíz Cortines.

Este factor de la entrega de dinero a cientos de miles de familias puede ser un factor que marque la diferencia. En efecto, los adultos mayores, los jóvenes y los pequeños productores requieren de esos apoyos para poder subsistir; y es lo justo para aminorar las consecuencias del capitalismo salvaje y de la corrupción.

También es cierto que el gobierno de la 4T tuvo el tino de reducir el IVA al 8%, tasar el precio de la gasolina en concordancia con la frontera sur de Estados Unidos y elevar el salario mínimo considerablemente en la frontera norte.

El discurso del candidato morenista va a versar en el sentido social, una apuesta astuta difícil de atacar. Por supuesto que la defensa a ultranza del presidente, del manejo de la pandemia, del deterioro económico del país y el dolor que provoca la brutal inseguridad, van a ser temas ineludibles del que no podrá escapar.

En lo que respecta a la candidata panista, sería un grave error minimizar el aspecto social, la principal bandera del gobierno de México. Igualmente, sería desafortunado ignorar los descarados rezagos en la sierra y en los cinturones de miserias de las principales ciudades del estado.

Maru no pude darse el lujo de pregonar el demagogo discurso de la enseñanza a pescar, eso ya no convence. 

La candidata cuenta con un trabajo de 4 años y medio al frente de la alcaldía de Chihuahua donde tiene un respaldo ciudadano pocas veces visto. Además, no carga con la vergüenza del gobierno de Corral, ella no representa eso.

Este es, desde mi punto de vista, lo que puede marcar la diferencia. La trayectoria de cada quien, sí, pero el discurso claro y congruente el que va a permear en el ánimo del elector.

Que nadie se crea del todo lo que dicen los sondeos. Ciertamente los morenos no han desmentido la ventaja de la panista, sin embargo, esos estudios están hechos a través de llamadas telefónicas, redes o plataformas sociales, no incluyen sondeos por tierra, y eso, puede ser el peor de los errores que cometa el perdedor.

Es cuanto.