Opinion

Dilema, ser o no ser

“Bastaron 90 minutos para reflejar el grado de deterioro político del país”.

Teporaca Romero del Hierro

domingo, 04 octubre 2020 | 05:00

Estados Unidos, enfrenta una de las peores crisis políticas, económicas, sociales, diplomáticas y de salud. A un mes de las elecciones presidenciales, la potencia mundial colapsa por el mal manejo de COVID-19, que suma más de 7 millones de contagios y más de 207 mil muertes; desempleo creciente, al cierre del mes de septiembre, más de 26 millones recibieron ayuda por desocupación, datos del Departamento del Trabajo señalan, que durante esta última semana, recibieron solicitudes de apoyo de casi 900 mil personas. Aunado a manifestaciones masivas por abuso policial racista, negligencia ambiental al rechazar el Acuerdo de París, su salida de la OMS, el cierre de programas de salud como el Obamacare, que atendía a más de 6 millones de personas, consideradas como altamente vulnerables, su política de odio en materia de migración, entre otras. La pregunta, como afectará la elección a México y al mundo. 

Los candidatos Donald Trump (republicano), quien busca la reelección y Joe Biden, conocido por sus seguidores como “Tío Joe”, candidato demócrata, de 77 años de edad, de creencia católica, fue vicepresidente con Barack Obama, experto en política exterior con décadas de experiencia en Washington, hombre cercano a la clase trabajadora producto de su origen familiar. Ambos, sostuvieron el primero de tres debates en Cleveland, Ohio, los siguientes serán el15 de Octubre en Miami, Florida y el 22 de octubre en Nashville, Tennessee.

Analistas de forma sencilla coincidieron en que el presidente Trump, durante sus intervenciones defendió el despliegue de militares en ciudades donde se originaron protestas a raíz de abusos policiacos basados en racismo, no condenó la existencia y prácticas de grupos supremacistas; habló de un intento de golpe en su contra por parte de medios de comunicación, académicos, artistas, deportistas, feministas, ambientalistas, jóvenes y migrantes; sugirió sin pruebas que puede haber fraude electoral, de perder la elección dijo que no aceptará el resultado. En tanto, Biden, mandó callar a Trump debido a que la estrategia del republicano fue interrumpir constantemente, gritonear, atacar a su adversario con asuntos personales, enviando mensajes de odio que polarizan a la sociedad, Biden al final lo calificó de racista, payaso y mentiroso.

Politólogos afirman que bastaron 90 minutos para reflejar el grado de deterioro político del país, ambos tenían la oportunidad de mostrarse comolíderes capaces de unir a la Naciónen tiempos difíciles, sin embargo, Trump dejó claro de entrada que apelaría a suclásica retórica de "nosotros" contra "ellos"que ha usado con frecuencia desde la presidencia.

Confrontaron sobre el reemplazo apresurado que el presidente Trump pretende realizar en la vacante que dejó por fallecimiento la magistrada Ruth Bader Ginsburg, la oposición demócrata pide que no ejerza esa atribución antes de las elecciones presidenciales, que sea el próximo mandatario  el que ejerza ese nombramiento. Algunos suponen que pretenda alterar el equilibrio del máximo tribunal y la integridad de las elecciones, Trump fue tajante, dijo: "Nosotros ganamos la elección…Nosotrostenemos el Senado, tenemos la Casa Blancay tenemos una nominada fenomenal".

Las interrupciones constantes de Trump a Biden y sus entredichos con el moderador, el periodista Chris Wallace, evidenciaron a unpresidente difícil de contenerse dentro de las reglas de juego. Los problemas habituales de ambos partidos para encontrar acuerdos básicos quedaron retratados en un choque frontal.

En tiempos de tanta polarización y conmilicias armadas que ganan presencia en EE.UU., muchos temen que una disputa por el resultado electoral derive en una crisis política sin precedentes en la historia moderna de ese país. La posibilidad de que se demore el escrutinio definitivo ha crecido este año debido al aumento de los votos por correo durante la pandemia, expertos niegan rotundamente que esto suponga el peligro de un fraude generalizado, como sostiene Trump.

En otra pregunta inusual para un debate presidencial de EE.UU., Wallace le preguntó a Trump si instaría a sus seguidores a mantener la calma en ese período sin participar en disturbios, el mandatario sugirió que sus simpatizantes "vayan a las urnas y miren con mucha atención". En contra parte, Biden aseguró que aceptaría una eventual derrota cuando todos los votos sean contabilizados y sostuvo quesi Trump pierde "va a irse... No puede permanecer en el poder, eso no ocurrirá…Así que voten".

Hasta ahora, las encuestas dan la delantera a Biden, político de carrera dedicado al ejercicio desde la década de los 70´s. La historia nos muestra que los sondeos no siempre dan el gane, simplemente son un parámetro para saber lo popular que es un candidato en todo el país, pero no necesariamente son una buena herramienta para predecir el resultado de la elección. Recordemos que en 2016, la candidata demócrata Hillary Clinton encabezaba las encuestas y obtuvo casi tres millones de votos más que Donald Trump, pero aun así perdió; esto se dio, porque Estados Unidos utiliza un sistema de colegio electoral en el que conseguir más votos no siempre te hace ganar la elección.

En las últimas semanas se ha mantenido en torno al 50% y ha llegado a tener una ventaja de 10 puntos en algunos momentos, pero Trump ha recuperado terreno recientemente. En el sistema de colegio electoral que se usa en Estados Unidos para elegir al presidente,cada estado recibe un número de votos según su población, hay un total de 538 votos del colegio electoral en disputa, por lo que un candidato necesita obtener 270 para ganar.

Las encuestas sugieren que Biden tiene amplias ventajas enMichigan, Pensilvania y Wisconsin, tres estados industriales que su rival republicano ganó por márgenes inferiores al 1% para asegurarse la victoria en 2016. Pero son los estados péndulo en los que Trump ganó cómodamente en 2016 por los que su equipo de campaña estará más preocupado. Su margen de victoria en Iowa, Ohio y Texas fue de un 8-10% entonces, actualmente está a la par con Biden en los tres. Esos datos de encuestas pueden ayudar a explicar la decisión de Trump de sustituir a su director de la campaña por la reelección en julio y sus habituales referencias a los"sondeos falsos". 

En próximas colaboraciones hablaremos de Kamala Harris, política y abogada, senadora junior por California, hoy primera mujer afroamericana candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos. 

Hasta ahora Trump sigue con su discurso de campaña de 2016, política económica aislacionista, con una agenda migratoria ultraconservadora, que promueve la xenofobia, la supremacía de la raza blanca, la homofobia, el antisemitismo, el racismo y el anticomunismo, avivando con ello, el terrorismo, la violencia y actos intimidatorios contra migrantes.

Estamos a 30 días de presenciar una de las elecciones más esperadas, de intereses múltiples, estamos a la espera del segundo debate, de que gane un hombre preparado, firme y conciliador o un hombre inexperto y violento, que sigue buscando a toda costa ser el verdugo de nuestra Nación. Sumemos voces.