Opinion

¿Dónde quedó el piloto? Mayday, mayday

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Manuel Narváez Narváez

martes, 11 febrero 2020 | 05:00

Se busca piloto responsable y con experiencia probada para conducir avión con fuselaje fatigado y motores de hélice.

En la historia de la aviación comercial las catástrofes aéreas ocurren por fallas en el diseño o de funcionamiento de la aeronave, otras por impactos de proyectiles, y la mayoría de las veces por errores humanos. Todas cobran víctimas mortales.

La analogía viene a colación por la pésima conducción del país con Andrés Manuel López Obrador al timón. Todo indica que los 12 años de recorridos por el territorio nacional (se desconoce origen del financiamiento), le sirvieron de poco o nada para aprender a pilotar.

En el entrenamiento por comandar el destino de esta nación cuestionó sin piedad las políticas públicas, económicas y monetarias desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, el gran capo de la corrupción al que no toca ni con la suavidad de una pluma de ganso.

Durante la campaña presidencial del 2018 Andrés no dejaba pasar ni un mes en el que no recriminara al presidente en turno el raquítico crecimiento económico anual de entre 1.5 y 2.3%, el deterioro de los servicios de salud y por la crisis de violencia. 

Sus reclamos eran como graznidos musicales a los oídos de un pueblo hasta la madre de promesas incumplidas. Confieso, fui uno de los millones que se creyeron las mentiras de elevar al 6% anual la economía y pacificar al país. Ingenuamente creí que las podía todas y se las tragaba ardiendo.

Ya han transcurrido 13 meses desde que protestó el cargo y la realidad de México es peor que antes. La debilidad institucional es evidente, muestra de ello son los indicadores macro y microeconómicos que se encuentran en números rojos, como consecuencia de la mediocridad de un gobierno que soporta sus decisiones en las ocurrencias y el abuso de distractores para ocultar su fracaso.

La calidad moral del mandatario se encuentra en entredicho. Nadie en su sano juicio negaría que la obstinación de López Obrador nos ha dividido como no sucedía desde que estalló la revolución mexicana.

En su desesperación por distraernos de los nulos resultados en materia de seguridad, generación de empleo y para contrarrestar la inhumana crisis de salud, el presidente echa mano de la más vil de las excusas para confrontarnos.

Con el pretexto de zanjar la deuda heredada por la compra del lujoso avión que Felipe Calderón adquirió para beneplácito de Peña Nieto, el oriundo de Macuspana, Tabasco, inventa la rifa más fraudulenta, absurda e inverosímil de la que se tenga memoria.

El dato: Así está la cuenta actual de la deuda del avión: En números totales, al cierre de 2019 se han realizado pagos de amortización de deuda de 903 mdp y de intereses 929 mdp. Todavía hay un monto pendiente de pago de 2,027 mdp por amortización de deuda y también intereses de 697 mdp”. Cifras de Jorge Mendoza Sánchez, director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras). Fuente: Aristegui/noticias.

Como se puede apreciar con la mentada rifa, además de distraer, lo que buscan es cobrar un impuesto disfrazado de 500 pesos a sus adictos por el asistencialismo que reciben, y por el que esperan recaudar tres mil millones de pesos, con los cuales pagarán por segunda vez el costo de la aeronave. Con el supuesto ahorro o sobrante -dicen- (600 millones) adquirirán medicamentos.

Habida cuenta del despropósito presidencial, creo que, y lo digo con todo respeto, se aprovechan de la ignorancia para construir un muro de frivolidades que cuide la imagen del que muchos ven ya como un farsante. Esto va para aquellos cortesanos de los gloriosos tiempos del neoliberalismo, los que ahora se disfrazan con calzones de manta para expiar aquellas culpas ante su nuevo mesías.

La degradación de su dignidad es tan triste como pobre es la cortina de humo a la que le soplan para tratar de ocultar las enormes llamaradas de la incompetencia. Ya no hagan el ridículo ni se hagan patos, porque López sabía el tamaño del desafío al que se enfrentaría; si no puede, más vale que vaya ahuecando el ala. 

P.D. Para esos vivales que secundan las mentiras, incongruencias y distractores de López Obrador, por favor estudien ¿qué es y para qué sirve Banobras? Si aún quieren seguir en el error, que horror porque no es de Dios engañar al pueblo con el falso redentor.

Es cuanto.

Email: mnarvaez2008@hotmail.com