Opinion

Editorial: Tomamos en serio las amenazas de Corral

Ha utilizado el mandatario espacios de radio y televisión pagados por el Gobierno estatal para atacar a El Diario

El Diario
miércoles, 25 septiembre 2019 | 06:40
Archivo/El Diario de Juárez

El título de ayer publicado en páginas interiores de El Diario sobre la segunda parte del reportaje relacionado al terreno invadido por el gobernador Javier Corral Jurado, es tan claro como la documentada investigación: “superan embargos 58 veces el valor comercial del predio”.

No es motivo de sorpresa ni superlativismo el costo del terreno; efectivamente su precio debe ser muy bajo. El problema radica en la forma que el gobernador usó evidentemente su poder y su investidura para hacerse de él, así como una defensa pública de sus acciones al respecto nada transparente y menos honrosa. Antítesis de valentía.

Inclusive le podemos agregar que se ha conducido de manera ilegal, en un franco exceso de abuso de poder y ataque flagrante al ejercicio periodístico y de libertad de expresión.

Ha utilizado el mandatario espacios de radio y televisión pagados por el Gobierno estatal para atacar a El Diario y defenderse de un asunto estrictamente personal como es esa operación inmobiliaria. Insiste también en sabotear a esta empresa.

Bajo el escudo de un estribillo como la extorsión que existe sólo en su dicho, el gobernador sale por peteneras y no demuestra ante los chihuahuenses la cronología legal sobre la posesión del terreno puntualmente documentada por El Diario. Solamente amenaza, ataca e insulta pero no ofrece un solo dato.

Cual dictador moderno advierte que actuará contra El Diario por esa y otras publicaciones como si el régimen que encabeza no fuera motivo de auscultación periodística alguna, como si la obligación fuera la de adularlo y tapar toda su ineptitud, ligerezas y francas frivolidades como la de jugar golf toda una mañana de viernes en horario hábil. Eso lo mantiene innegablemente fúrico.

No ignoramos el peligro que implica el ejercicio del periodismo como el llevado a cabo por El Diario. Conocemos a detalle personalidades patológicas y tiránicas como las de Corral Jurado que no se detienen en gastos para exterminar toda crítica de los modos más insólitos con el solo objetivo de conservar el poder público.

Lo responsabilizamos, por lo tanto, de cualquier agresión más allá de las palabras a quienes laboramos en el corporativo de El Diario en cualquiera de sus niveles y en cualquier parte del estado o fuera de él.

Para empoderados como Corral es mejor acallar que explicar y aclarar.