Opinion

El “tiro de gracia” a la Universidad pública

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Nicolás Juárez Caraveo
domingo, 06 octubre 2019 | 05:00

Este próximo 9 de octubre, la Universidad Autónoma de Chihuahua al igual que miles de docentes y trabajadores administrativos de las universidades públicas en el país irán a un paro de labores, frente a una política federal que busca ahogarlas con menos recursos y la incertidumbre de la calidad en la educación superior oficial.

Lo irónico de la situación financiera de las universidades e instituciones de educación superior es que mientras hacen malabares para sobrevivir, se inventan trucos de magia y hasta “renovaciones” universitarias, hace unas semanas iniciaron las 100 universidades gratuitas del presidente de México Andrés Manuel López Obrador, con una currícula hecha al vapor, sedes fantasmas y docentes improvisados, eso sí, cada alumno con su beca mensual.

¿Cuál será el proyecto en realidad?, ¿acabar con el sistema de Universidades Públicas Autónomas para dar paso a un sólo sistema de educación superior al modo del régimen actual?… si me apuran, ese es el plan, ojalá no les funcione.

Sobre el paro de este miércoles, los sindicatos de las UACh se unen a los líderes sindicales en el país agrupados a la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios de Educación Superior, Investigación y Cultura (CNSUESIC); con la finalidad de que se apoyen a las instituciones de educación superior públicas en el contexto de la revisión del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación.

Esta será sin duda una muestra de fortaleza, o debilidad, frente a un sistema político que curiosamente se fortaleció y creció desde el interior de las propias universidades públicas, pero que hoy el régimen les da la espalda.

Sin duda no es fácil comprender cómo miles de docentes, la mayoría de ellos con niveles de maestría y doctorado saldrán a las calles a defender a su Universidad, cuando la misma Universidad les ha dado la espalda como sucede en la Universidad Autónoma de Chihuahua, que como ya se ha escrito en este espacio se aferra a un proceso de “Renovación” sin tomar en cuenta,  y sin que participe activamente, su recurso humano. 

La falta de recursos para el sistema superior en México en los últimos meses se ha visto frente a una política pública de escasez, de precariedad, contrario a la utopía que define la reforma educativa recientemente promulgada donde el estado deberá garantizar una universidad gratuita y la promesa del presidente de la nación, Andrés Manuel López Obrador, de brindar acceso universitario a 300,000 jóvenes mexicanos.

De cara a este reto, en lugar de fortalecer a las Universidades e Instituciones de Educación Superior “Autónomos”, la política del Gobierno es la creación de 100 Universidades, ese Frankestein denominado “Universidades para el Bienestar Benito Juárez”, para el cual sí hay recursos, mil millones de pesos nomás para este ejercicio fiscal.

Es cierto, el modelo plantea una política muy progresista y de altas miras, cuando de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, en México sólo 2 jóvenes de 10 tienen acceso a la universidad, pero no es el camino.

El proyecto de las Universidades de AMLO arranca sin edificios o confinados en algún lugar pequeño, con planes de estudio diseñados en tiempo récord, con docentes seleccionados en sólo un mes y sin capacitación en este modelo y carreras sin acreditación oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Aquí en Chihuahua nadie sabe dónde se encuentran, se habla de un par de ellas en la región serrana pero hasta ahí, eso sí, según información oficial los alumnos recibirán una beca de $2,400 pesos mensuales, y ya se encuentran listos para ingresar los primeros 32,000 jóvenes a nivel nacional, muy contraria a la matrícula que manejan esas universidades que desdeñan de 4.3 millones de alumnos. Ni llegando a la cifra de su meta de 300 mil alumnos que contempla el plan presidencial puede haber punto de comparación en la cobertura.

Como muchos de los programas del gobierno federal hay poca información, sólo se ha publicado qué carreras ofrecen y en qué ciudades tendrán sedes, pero aún no tienen domicilio fijo, ya que según este plan funcionarán en edificios construidos por vecinos en terrenos concedidos por campesinos o autoridades municipales. 

Para el sistema de universidades públicas el panorama es negro, la viabilidad financiera de las universidades públicas del país está en riesgo y la crisis que viven ya algunas instituciones se expande, y lo peor es que el 2020 no es nada halagador con menos recursos y una crisis económica que se augura frente a un nulo crecimiento del país.

Según un estudio realizado por “Integralia”, el modelo de financiamiento y gasto de las Universidades Públicas es insostenible, ya que mientras las instituciones educativas crecen en matrícula y claro está en personal, los recursos públicos bajan, donde el problema administrativo no permite pensar y actuar en mejorar en lo académico.

Sin reglas claras en la asignación de recursos públicos, las Universidades e Instituciones de Educación Superior se encuentran a la voluntad política, y ahora esa voluntad, se encuentra centrada en otras prioridades, de carácter meramente político electorera.

¿Acaso será necesario el revertir el sistema de financiamiento de estas instituciones, es decir, que se utilicen recursos privados o bien que las mismas escuelas se pongan a “vender” servicios para sostenerse?, sin duda es un riesgo mayor a la que se está orillando, en abrir una puerta a la privatización de la educación.

Si se observan los “rankings” o clasificación de la calidad educativa de las universidades en el mundo, América Latina o simplemente en México, nos podemos dar una idea clara de la poca calidad académica que ofrecen nuestras universidades, incluyendo nuestra Alma Mater, la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Así que lo que no se logró con la “Renovación Universitaria” de mejorar la administración para atraer más recursos públicos, a ver si se logra a través de la confrontación directa con los paros académicos, una apuesta de David contra Goliat.