Opinion

El caso ‘Yuri Zapata’

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Gerardo Cortinas Murra

lunes, 19 abril 2021 | 05:00

Al inicio de la era de los organismos electorales ‘autónomos’, la ‘ciudadanización’ de sus integrantes generó una mayor confianza en el electorado; sin embargo, esta forma de participación ciudadana no estuvo exenta del reparto de cuotas políticas. Años después, se dio paso a la ‘profesionalización’ de sus integrantes; subsistiendo el reparto de cuotas políticas.

A finales del siglo pasado, a los institutos electorales locales se les acusó de actuar con manifiesta parcialidad, por la descarada “intromisión de los gobernadores y las dirigencias partidistas locales, tanto en su integración como en la toma de decisiones”.

Para Adriana Favela Herrera, “los órganos electorales perdieron credibilidad y son estructuras dependientes de los gobiernos locales, a quienes sirven con entreguismo olvidando su carácter de árbitros imparciales… la designación de los consejeros electorales estatales era avalada por los congresos locales, nacidos de un partido hegemónico”; lo cual, desde su nombramiento, viciaba su voluntad. 

A partir de la reforma constitucional en materia político-electoral del 2014, los consejeros electorales locales son elegidos por el Consejo General del INE (CONSEJO). En el 2015, se designó a los 7 consejeros electorales del IEE, y como Consejero Presidente a Arturo Meraz; quien falleció el año 2020, por Covid-19. 

Por tal motivo, se designó a la consejera electoral Claudia Arlett Espino como Consejera Presidenta Provisional, hasta “en tanto se realice el nombramiento definitivo”.  Para la designación de ‘Cata’, se ponderaron sus cualidades personales y profesionales; las cuales, al parecer de los consejeros electorales del INE, “tienen gran valía para desempeñar el cargo”.

En una colaboración anterior, señalé que el CONSEJO “se precipitó al emitir la Convocatoria para designar al nuevo Presidente del IEE. Ya que resulta criticable que se pretendiera designar al nuevo presidente, en pleno proceso electoral y a escasos días de que inicien las campañas electorales”.

Mi sugerencia, como analista político, fue que se pospusiera la designación del nuevo Consejero Presidente con posterioridad al término de los comicios locales; y que su designación sea en el mes de octubre, cuando habrán de ser sustituidos de su cargo otros 3 consejeros electorales del IEE.

Recordemos que la reforma a la Constitución Local del 2013 -promovida por el ‘Vulgar Ladrón’- mediante la cual se creó la Sala de Control Constitucional del TSJ, permitió la incrustación del entonces presidente del TEE,  Lic. José Miguel Salcido, en el Poder Judicial. Obviamente, el personal de dicha Sala, se integró con funcionarios electorales pertenecientes al grupo de Salcido, entre ellos, Yuri Zapata.

Desde entonces, existe una práctica perversa -solapada por todos los partidos políticos- para transferir funcionarios electorales al Poder Judicial y al IEE. Hace poco más de un mes, yo me preguntaba: ¿Acaso se va a designar como nuevo Consejero Presidente del IEE, a otro funcionario electoral del INE o a un ex magistrado electoral del TEE? 

Mi larga experiencia como litigante electoral, me autoriza a sostener que la mayoría de las decisiones jurisdiccionales aprobadas por los magistrados del TEE (desde el año 1998, a la fecha), están plagadas de parcialidad e incongruencia.

Hoy en día, con la designación del exmagistrado Yuri Zapata, las interrogantes son las siguientes: ¿Acaso la ‘erudición’ de los magistrados electorales justifica convertirse en “chapulines’ en los cargos electorales? ¿Acaso será envidia personal, no darme cuenta que es requisito sine qua haber sido magistrado electoral para ocupar altos cargos en el Poder Judicial y en el IEE?