El derecho penal jamás servirá para reducir la delincuencia

HABLANDO Y ESCRIBIENDO

Ernesto Avilés Mercado
domingo, 10 febrero 2019 | 01:43

El Senado de la República, aprobó el pasado jueves, una reforma al artículo 19 constitucional, donde incorpora 6 nuevos delitos, en todos ellos, los jueces de control dictarán prisión preventiva oficiosa, con lo cual se endurecen las medidas cautelares, lo que sin duda aumentará el número de detenidos en los Ceresos.
Actualmente, la Constitución faculta a los jueces de control para que ordenen prisión preventiva en los casos de delincuencia organizada, homicidio doloso, violación, secuestro, trata de personas, delitos cometidos por medios violentos como armas y explosivos, así como delitos graves que determine la ley en contra de la seguridad de la nación, el libre desarrollo de la personalidad y de la salud.
De tal forma que una vez que los diputados federales, como cámara revisora, apruebe esta reforma, se contemplarán los siguientes delitos: El abuso sexual contra menores, el uso de programas sociales con fines electorales, el robo de transportes, corrupción, desaparición forzada de personas y desaparición cometida por particulares, el huachicoleo o robo de combustibles y los delitos por armas de fuego y explosivos.
El código nacional de procedimientos penales, contempla en su artículo 155, los tipos de medidas cautelares que el juez podrá imponerle al imputado, a petición del Ministerio público, la víctima u ofendido, siendo estas 14 medidas que van desde la presentación periódica ante el juez, la exhibición de una garantía económica, hasta la más gravosa que es la prisión preventiva.
El espíritu de la reforma penal iniciada en Chihuahua en el año 2007, contemplaba que las personas que se encontraran vinculadas a proceso por la comisión de un delito, pudieran llevar su proceso en libertad, siempre y cuando pudieran comprobar su arraigo en la comunidad, que no representarán peligro alguno para las víctimas, o para la sociedad y que no se corriera el riesgo de sustracción de la acción penal; es decir, que por la eventual pena, que pudiera alcanzar, decidiera darse a la fuga.
Por otra parte, para las autoridades es irresistible el crear nuevas leyes o como en el caso, incrementar las penas restrictivas de libertad como fórmula mágica para solucionar el problema del incremento de la delincuencia; el problema del aumento en los índices de violencia, jamás serán atajados o reducidos por el solo hecho de endurecer las penas; el sistema penal no es el antídoto para bajar niveles de violencia; para hacerlo se requieren adecuación de políticas públicas en materia social, en una mejor educación, en un compromiso serio y real por limpiar las corporaciones policiacas, el dejar de meter las manos por parte de los gobernadores en las policías y sobre todo, el dar de baja a los mandos superiores que tengan contubernio con las bandas del crimen organizado.
Los índices de criminalidad que se han mantenido hacia la alza, prácticamente en todo el país, hace necesario que las autoridades tomen medidas para contrarrestarlas; de ahí que la creación de la Guardia Nacional, como respuesta del Gobierno Federal para enfrentar este flagelo, continúa recibiendo críticas por parte de los grupos derecho humanistas, los gobiernos de los estados y muchos de los alcaldes, pero también un gran número de simpatizantes, que continúan confiando en las acciones del nuevo gobierno.
El principal temor de los gobernantes, -se advierte- lo constituyen los proyectos normativos que se proponen refrendar, dado que en la minuta aprobada se contempla que los poderes civiles no tendrán capacidad para ordenar ni mucho menos para evitar que lleven a cabo sus operativos; antes por el contrario, las órdenes las recibirán directamente del área operativa, la cual en línea directa, encabezará el secretario de la Defensa Nacional; además que elimina el control del Ministerio Público sobre los agentes de la guardia, ya que solamente recibirán asesoría jurídica, mientras que el mando operativo correrá a cargo de un militar, al igual que la disciplina, mientras que el área administrativa, correrá a cargo de un civil.
Uno de los puntos importantes de esta minuta aprobada, es que al llegar a una plaza, donde la policía sea incapaz de mantener el orden y la tranquilidad, será desplazada por la fuerza nacional por el tiempo que sea necesario y lo que debería de recibir de recursos para ellos, se canalizarán hacia la Guardia Nacional que estará realizando las acciones que le corresponderían a los desplazados.
El secretario de Seguridad Pública Alfonso Durazo nombró como una falacia el que se considere como una militarización. En lógica, un falacia ocurre cuando se establece una relación espuria entre premisas que en sí mismas pueden ser verdaderas, pero que incorrectamente son relacionadas de manera causal, cuando en realidad un suceso es debido a otro factor que no es tomado en cuenta.
Por otro lado, aquí en Chihuahua, el Consejo de Vialidad, encabezado por Carlos Orozco Licón, presentó ante el Congreso local, una serie de modificaciones a la ley y al reglamento de Tránsito, que contempla acciones muy concretas, como es el eliminar la sanción de cruzarse con luz ámbar del semáforo, que a nivel internacional se considera preventiva y que aquí en Chihuahua se establece como sanción; el que cuando se detenga a un conductor en estado de ebriedad y sea acompañado de una persona que se encuentre sobria, se infraccione al conductor y no al vehículo, de tal forma que el auto no sea detenido, no recoger documentos como licencia de conducir, tarjeta de circulación y placa; que las infracciones por estacionarse en cajones azules, puedan ser canalizadas a organizaciones sociales de personas con discapacidad; que sea obligatorio que los agentes de tránsito porten cámaras en la solapa durante todo su turno, y que sea requisito indispensable para que puedan llevar a cabo su labor.
Finalmente para enviar nuestra más sentido pésame a Nuco, Carlos, Anita, Rolando, Conchita y Rudy, por la irreparable pérdida de su mamá Celia Campos de León, mujer extraordinaria y buena, quien falleciera en la ciudad de Durango... descanse en paz.