Opinion

¿El despido de trabajadores es medida de austeridad?

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José Díaz López

sábado, 02 octubre 2021 | 05:00

Está en chino, por lo que vemos todos los días, la tarea de gobernar y dar resultados. La pandemia ha devorado economías de gobiernos y de los ciudadanos. Ningún gobierno ha salido ileso por el Covid, pues se les acusa de forma generalizada de las miles de muertes. Por fortuna, esta semana, ya anunciaron que sí hay medicina contra el Covid. Las bolsas de valores repuntaron en todo el mundo.

Si AMLO se las ha visto negras para sostener la economía del país y los programas de Bienestar, Maru Campos no es la excepción, por la gigantesca deuda que deja Corral al Estado de 74 mil millones de pesos. 

Dejando a un lado la pandemia, que ya está medio controlada, de todas formas no hay dinero para iniciar una mínima parte del Plan de Gobierno local. Todos los presidentes municipales y el  estatal, no tienen más opción, y es comprensible, que dejarse llevar por la inercia automática de toda administración. Hasta que llegue el presupuesto en enero. 

Como todos sabemos se necesitan 8,500 millones de septiembre a diciembre,  ¡sólo para pagar sueldos y proveedores!. ¡Nada de incluir obras en ese gasto!. Malosamente, Corral dejó con las manos amarradas al nuevo gobierno.

Es cierto que los préstamos a corto plazo, resuelven la liquidez de pagos de estos primeros meses de gobierno, pero también, el hecho de que Maru Campos pida préstamos, aunque sean necesarios, ello no le gusta, para nada, a la población. Por ende repercute en más desgaste político. Mandar como mensaje el pedir préstamos, en los “primeros cien días de gobierno”, no es muy alentador para la imagen gubernamental. 

Aún así, la decisión tenía que tomarse. Pues, no se puede ni se debe paralizar la administración ni dejar de pagar los sueldos a los empleados. Hay muchas decisiones de riesgo, que deben tomarse, como la de los préstamos y el aumento de impuestos sobre el ISN, que ya se está sopesando en las cámaras empresariales. Lógicamente, en ese espacio empresarial, la división en pro y en contra, también ya empezó. Cuando no hay dinero y para gobernar, todo se dificulta.  

Por lo pronto y como medida de austeridad, a los 583 empleados, el gobierno ya no les renovó su contrato laboral. Lo cual ha generado muchas reacciones. 

En las redes sociales el debate por esa medida, se ha radicalizado desde el primer momento. 

Según lo que vemos en las redes y medios digitales hubo quién le agregó a la declaración de la gobernadora, que esos 583 empleados despedidos, eran “aviadores de Morena”, “becarios de Morena” y que “por ser de Morena no tenían tareas asignadas ni vigiladas en gobierno”. 

Por supuesto que se prendieron de las greñas en redes y medios, en pro y en contra de la medida de austeridad. Pero convertida en propaganda contra Morena.  Y la discusión digital giró en torno principalmente a que los 583 trabajadores, eran “aviadores y becarios de Morena”. Y ahí fue donde se metió el diablo.

El despido de trabajadores, era necesaria como medida de austeridad. Pero preguntamos: ¿la adición peyorativa, que en las redes sociales fue tomando forma como guerra sucia contra  Morena  y por ende contra el Presidente, puede poner en riesgo o no la búsqueda de un mejor  presupuesto para Chihuahua?; ¿le facilita o problematiza a la Gobernadora el cabildeo en el  por Congreso y Hacienda Federal esa guerra sucia? 

Es muy difícil empezar a gobernar dando resultados, cuando  no hay dinero para empezar obras, ni para hacer algo que distinga positivamente a la que llega, del que se fue. Y siendo tan descomunal el desfalco que deja Corral,  es urgente hacer la revisión de su gestión e inmediatamente realizar las querellas procedentes. Porque de que hubo delitos, ¡sí hubo!

Y es que la sociedad,  está muy ansiosa por el prolongado encierro del Covid, y no entra dinero fresco en la mayoría de los hogares; por eso la exigencia social para que den resultados pronto, los gobiernos recién electos. 

Y si ya hay contra Javier Corral y/o cualquiera de sus funcionarios, alguna revisión en la que se arrojen delitos, ¡pues que se informe a los gobernados que se va a proceder en su contra! No importa que intente darse a la fuga. Lo que importa es que la población vea resultados.