Opinion

El discurso institucional como único impulsor del desarrollo regional

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José Díaz López

sábado, 12 noviembre 2022 | 05:00

Era imposible que Chihuahua se pudiera quedar fuera de la vorágine que genera la sucesión presidencial con toda la variedad de eventos políticos que la envuelven. A saber, el presidente López Obrador abrió desde hace mucho la sucesión presidencial y no hay día que no se refiera a ella en las mañaneras. Por lo mismo los precandidatos de Morena visitan todo el país para construir sus proyectos presidenciales con la finalidad de ganar la encuesta que los llevaría directamente a la candidatura. 

Por su lado, la oposición, principalmente el PAN, pues ni el PRI ni el PRD tienen algún personaje que tenga la talla para ocupar el espacio de una candidatura presidencial; hace lo propio, realizando en diversas partes del país foros para placear a los que quieren esa candidatura. 

En ese entorno de la lucha y el discurso de todos los partidos en la sucesión presidencial, se dio la visita del secretario de Gobernación a Chihuahua, el cual vino a Chihuahua principalmente a dialogar con el Congreso para que aprobara la reforma de la GN y por protocolo político visitar a la gobernadora. 

Es decir, Adán Augusto López vino a buscar el voto legislativo para que el Ejército tenga la facultad constitucional de intervenir hasta el 28, en labores de seguridad civil. Reforma constitucional que por lo demás ya se había aprobado constitucionalmente, pues ya se habían pronunciado en su favor el número necesario, 24 estados que se requerían para ser elevada a rango constitucional. Por ende, legalmente, el hecho de si era aprobada o no, por el Congreso de Chihuahua, quedaría para el precedente y anecdotario político. 

Por ende, la atención del mundillo de la política se centró principalmente en la visita del secretario de Gobernación en la reunión con la gobernadora por aquello de los discursos que se habían cruzado política e ideológicamente entre ellos. Lo de la sesión del pleno en el Congreso local, quedó en otro espacio, no menos significativo en el mismo entorno. 

Sin embargo, acerca de la reunión del secretario de Gobernación con la gobernadora no se dieron los pormenores interesantes de los acuerdos y la plática sustancial que sostuvieron, la cual duró, según los medios, unos 20 minutos. En dicha reunión no se dieron cuerdos para apoyos económicos para el estado y sobre acuerdos políticos entre ambos funcionarios, nada se logró. Y eso es quizás, por el hecho de que no se llegó a acuerdos de apoyos económicos en ese sentido, infunde preocupación a los temas del desarrollo del estado.   

En efecto, la lucha por la sucesión presidencial tanto en Morena como en el PRIAN ha llenado de tensión todo el marco del acontecer político y económico del estado. En ese marco de lucha por el poder, todos los protagonistas de la sucesión suben, pero no le bajan al tono de la confrontación ideológica entre ellos. Y no se advierte una línea clara que demarque y valore la relación institucional entre ellos en cuánto a su rol como autoridades políticas. 

En ese ambiente político, se dio la visita del secretario de Gobernación, qué por lo mismo llamó mucho la atención. Y dejaron fuera el discurso institucional entre todos los poderes. 

Por lo mismo el sentido común de los chihuahuenses se pregunta: ¿a dónde lleva elevar el tono de contradicción ideológica entre la federación y el estado de Chihuahua? Claramente no lleva a nada positivo para el desarrollo económico de la entidad, pues esa visita no dejó apoyos económicos ni anuncio de obras, como siempre suele suceder con la visita de un representante presidencial. 

Entre los chihuahuenses existe la “sensación” de que debido a esa contradicción ideológica y política entre ambos poderes, el desarrollo económico de Chihuahua está perdiendo más, pues ha dejado de recibir los apoyos que otrora llegaban de la federación en la vía institucional, a la que se le debe dar prioridad, incluso en un entorno de alta contradicción ideológica y partidista, como  ahora en que los gobiernos, son de distintos partidos y sostienen luchas diferentes en pro o en contra de la reforma electoral.