Opinion

El 'florero' electoral

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 25 abril 2021 | 05:00

Candidatos desbordados haciendo campaña impunemente antes de tiempo, anuncios y espectaculares que rayan en el descaro, ciudadanos que desdeñan al árbitro electoral y ahora hasta autoridades que los aplastan imponiendo restricciones en este atropellado proceso electoral.

Es muy claro, mientras a nivel federal el Instituto Nacional Electoral resiste los embates de la 4T, en lo local han optado por nadar de “muertito”, primero ante la indefinición del nuevo presidente del Instituto y, ahora, pues mejor no molestar a nadie, al cabo en poco más de un mes esto terminará.

Parece ser que sólo la autoridad no ve lo que está sucediendo; no hay un solo candidato a presidente municipal que no mantenga una permanente campaña proselitista, basta ver sus redes sociales y hasta cientos de boletines y noticias que manejan ya desde sus casas de campaña, es más se han dado el lujo de aparecer en actos proselitistas de sus respectivos candidatos a gobernador.

Y no se diga el descaro directo que muchos hacen de promocionarse en carteleras y espectaculares: aquí en Chihuahua los “Marcos”, Bonilla y Quezada  ya llenaron las principales avenidas con su imagen, disfrazados de promocionales de entrevistas en medios de comunicación; o en Ciudad Juárez donde “Mocken” se promociona como presidente de una firma de abogados, o “Cruz” que envía mensajes sobre las obras sociales que requiere la frontera.

Ahí la autoridad electoral ha sido muy débil, o tal vez han sido demasiado ingenuos y desde que empezó uno, todos lo siguieron y la actividad que está debidamente acotada en la ley electoral nadie la atiende.

Sin duda el acuerdo del Gobierno del Estado de suspender actividades “no esenciales”, durante dos fines de semana, también se enmarca del pisoteo que todos han hecho de la autoridad electoral. Ni modo que el gobierno del estado no esté consciente que esta medida afecta el desarrollo de las campañas, es más, a poco ignora que es el IEE quien debe regular precisamente lo que pueden o no hacer los candidatos.

Desde luego en el acuerdo del Gobierno del Estado donde ordena el “supercierre” de las actividades se abstiene mencionar las campañas electorales, faltaba más, pero de inmediato el IEE salió a decir que estas restricciones incluían a la actividad de las y los candidatos.

Pero lo más grave, de manera indebida, porque no existe ningún acuerdo emitido por el máximo órgano electoral, en este caso el Consejo Estatal del IEE, se aprestan a restringir los eventos públicos.

Sólo porque se les ocurrió, lo digo porque no hay ningún documento oficial donde la autoridad electoral lo determinó, los candidatos deberán suspender sus eventos y encuentros presenciales los fines de semana, y hasta les dicen que mejor pidan el voto vía redes sociales y otros medios.

Esta decisión por lo pronto ya impactó en las campañas electorales para la gubernatura y diputados federales, pero en una semana comenzarán el resto para los miembros de Ayuntamientos y diputados del Congreso del Estado, así que al menos por estas restricciones iniciarán un día después.

Si la autoridad electoral emitió con tiempo un protocolo de seguridad sanitaria con el  propósito de privilegiar la salud y promover el ejercicio responsable de los derechos político-electorales de todas y todos los chihuahuenses en este proceso electoral 2020-2021, por qué no simplemente obligan a todos a seguirlo, y claro, vigilan que así sea.

Este es el único documento oficial que contiene los mecanismos de seguridad sanitaria que se recomienda observar en las campañas para proteger, en todo momento, la salud e integridad de las personas… no se habla en ningún momento de suspender unilateralmente las campañas, y menos por otras autoridades que no son competentes.

Es más, dicho protocolo sólo recomienda evitar eventos masivos, visitas domiciliarias  y reuniones públicas de manera presencial, situación que ningún candidato o candidata ha respetado.

En colaboraciones recientes, señalamos que las candidatas y los candidatos tendrán que reestructurar su agenda y forma de hacer proselitismo, porque en el pasado quedarán los mítines multitudinarios, visitas domiciliarias, desayunos o comidas y hasta encuentros en grandes salones con líderes y sectores; no se diga la entrega a granel de playeras, gorras, mandiles, bolsas de mandado, sombrillas, lapiceros, pañoletas y cuanto material utilitario se les ocurre, como ya se había adelantado la “nueva normalidad” impactará directamente a las campañas políticas.

Ya está claro que el Covid19 llegó para quedarse y su impacto real en la economía y las relaciones sociales aún son insospechadas, así que todo acto social, incluidas las elecciones tendrán un fuerte impacto y quien logre adaptarse sin duda tendrá mayores oportunidades de triunfo.

En fin, campañas nunca antes vistas, donde la autoridad civil y no la electoral dicta cuándo y cómo pueden las y los candidatos hacer campaña.