Opinion

El más corrupto

Prometieron combatirla, pero los resultados en materia de corrupción, como del desplome de la economía, de la seguridad y sobre todo de la salud, dicen otra cosa.

Javier Realyvázquez

domingo, 22 noviembre 2020 | 05:00

Aquello que como discurso político funcionó y en gran medida permitió a Andrés Manuel López Obrador llegar a la presidencia, parece que hoy no le está ayudando, porque México pasó del lugar 102 al 121 de la lista lo cual lo ubica como uno de países con más corrupción en el mundo. 

Según el Índice de Estado de Derecho del World Justice Proyect (WJP), de una lista de 128 países, México hoy se ubica en el lugar 121 cuando en el 2017-2018 estaba en el lugar 103, es decir, que en los dos últimos años se redujo algo así como 13%.

Algunas de las formas de corrupción que considera el índice, son el pago de sobornos, la influencia indebida por intereses públicos o privados, así como la apropiación ilegal de fondos públicos principalmente o cualquier otro tipo de recursos.

Este estudio analiza la corrupción en el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como la policía y el Ejército, que por cierto, en el ranking de orden y seguridad, México está entre los 10 países más inseguros del mundo.

La realidad es dura pero no se puede ignorar y menos cuando vemos que la economía en México también ha disminuido en los dos últimos años como lo señala el Fondo Monetario Internacional (FMI).

De hecho, INEGI presentó los datos del trimestre julio-septiembre de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo y reportó una disminución de 3.6 millones de personas en la Población Económicamente Activa, donde Puebla de gobierno morenista, es una de las entidades que reporta una tasa de desocupación del 4.7%, ligeramente inferior a la media nacional que es del 5,1%.

En materia de salud ya hemos cruzado la barrera de los cien mil muertos por Covid-19, según las cifras oficiales y donde el presidente defendió su estrategia a pesar de los lamentables resultados.

No hay recuperación en materia económica, en materia de empleo, en seguridad igual no hay avances y ni que decir en materia de salud, donde los resultados hablan por sí solos y muestran de alguna el tamaño del fracaso.

La corrupción que dijeron tanto combatir no les está ayudando. No les está ayudando incluso la clasificación de corrupción a gran escala, la cual dicen consiste en actos cometidos en los niveles más altos del gobierno que involucran la distorsión de políticas o de funciones centrales del Estado, y que permiten a los líderes beneficiarse a expensas del bien común.

Tampoco la definición de actos de corrupción menores, que consiste en el abuso cotidiano del poder por funcionarios públicos de bajo y mediano rango al interactuar con ciudadanos comunes, quienes a menudo intentan acceder a bienes y servicios básicos en ámbitos como hospitales, escuelas, departamentos de policía y otros organismos.

Y mucho menos, la definición de corrupción política: Manipulación de políticas, instituciones y normas de procedimiento en la asignación de recursos y financiamiento por parte de los responsables de las decisiones políticas, quienes abusan de su posición para conservar su poder, estatus y patrimonio.

Sería bueno que el Gobierno de México cambiara sus “estrategias”, pero sobre todo, el concepto en su portal www.gob.mx así como la definición y clasificación de corrupción, porque no se apega en nada a todo lo que dijeron combatir.

Y digo que no les está ayudando en nada porque no hay otra manera de entender los nulos resultados en todas las áreas sin el factor corrupción que dicen todas las mañana estar combatiendo.

Como dijo el propio Andrés Manuel: los otros datos dicen todo lo contrario.