Opinion

El más poderoso ha caído de bruces

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GPS / Columna

jueves, 21 octubre 2021 | 05:00

-Exhibidos en la CdMx números de Seguridad

-Se deja manipular y callan su boca

-Desesperados por sacudirse a Riggs

Hace mes y medio, Arturo Fuentes Vélez era uno de los hombres más poderosos de la administración estatal. Ninguneaba a todo mundo y se hacía pasar como el San Arturo.

Por ello y la confianza excesiva, jamás tuvo el cuidado de que el asunto penal entablado por Ficosec por retener recursos millonarios y falsear información en los balances mensuales en materia de egresos, fuera archivado por el Fiscal de la zona centro o por el mismo Fiscal General; el primero todavía muy a gusto en su cargo.

Le dejaron la responsabilidad al coordinador del área respectiva, para que se aventara el tiro, como luego le dicen, de decretar el archivo por falta de elementos.

Pasaron las semanas, y ahora es un juez el que ordena abrir de nuevo la carpeta de investigación, sosteniendo que existen elementos para iniciar el procedimiento penal en contra de Fuentes Vélez por delitos oficiales, ejercicio indebido de facultades, abuso de poder y lo que se acumule.

Para colmo de Fuentes, no es Ficosec el único fideicomiso donde hizo chilar y huerto, manipulando los recursos. Está Fechac y otros más, inclusive organismos descentralizados, y los mismos poderes, a quienes les quedó debiendo dinero de presupuesto autorizado.

El rostro de por sí descompuesto se le quiso caer a tierra al exfuncionario cuando se confirmó la resolución en el juzgado de control.

Ya no es el más poderoso dentro de la administración por manejo de chequera, donde atendió todas las ocurrencias de su jefe. Ahora deberá enfrentar los cargos él solo.

Del séptimo piso del Héroes de Reforma pasó al banquillo de los acusados. El primer ángel caído.

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Se acaban de cumplir el 16 de octubre 10 años de la muerte de Miguel Ángel Granados Chapa, a quien de ninguna forma se demerita en su trayectoria y aportación al periodismo crítico durante largas décadas.

Pero eso de que un gobernador emanado del PAN lleve su nombre a una biblioteca, siendo un personaje de reconocida trayectoria izquierdista, es un dislate, pose o simple capricho figurín. 

Si quería Corral honrar la memoria de su amigo pudo impulsar un reconocimiento vía Congreso, o algo realmente significativo.

Por ejemplo, el doctorado honoris causa como se lo dio a Lucha; en este caso post mórtem, pero como fue marca distintiva en su administración, las cosas siempre a medias y saliendo al paso.

Jamás hubo consulta alguna de ninguna naturaleza. Chihuahuenses hay muchos distinguidos, de hoy y ayer en la cultura, cuyo nombre bien pudo quedar en la biblioteca regional instalada en las antiguas instalaciones de Correos allá en Juárez.

Colocar al hidalguense tuvo como único objetivo continuar con una política de coqueteo descarado de Corral con la Cuarta Transformación, para quien el periodista es un referente obligado.

En la foto que mostramos en la edición digital, está Corral con sus invitados a la puesta en marcha de la biblioteca, donde se invirtieron 30 millones de pesos, hace no muchas semanas.

Faltó en dicha imagen el excoordinador de Comunicación Social, durante un breve tiempo asesor y hoy prófugo de la justicia, José Antonio Pinedo. Estuvo bajo su responsabilidad encargarse de dicho proyecto coordinado con diversas dependencias, entre ellas Cultura y Obras Públicas.

Precisamente fue una de las críticas de Pinedo a Corral en su última aparición pública, haberle puesto dicho nombre totalmente extraño a Chihuahua y a la misma ideología panista, circunstancia que jamás tuvo explicación alguna en el vilipendiado exgobernador.

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De nada le sirve al secretario de Seguridad Pública estatal hablarle al oído a la gobernadora contándole verdades a medias. Tarde que temprano lo va a alcanzar la realidad terca, más aún en el venturoso tema de la seguridad.

Tuvo que venir su homóloga federal para exhibirlo en la mañanera. Los números de homicidios de la entidad no son nada halagüeños. Muy lejos de ser momento para confeti.

Hay una reducción en homicidios dolosos en esta capital y Juárez, pero está muy lejos de ser del tamaño presumido.

Pero, además, ya no es secretario de seguridad municipal, ahora sus números no son los de Chihuahua, sino los de todo el Estado.

Rosa Icela Rodríguez los puso en la pantalla gigante. Ahí están los 1,884 homicidios dolosos cometidos de enero a la fecha. Chihuahua en el top ten.

Curiosamente ese dato proporcionado por la Secretaría de Seguridad a nivel federal no coincide con los datos proporcionados mes a mes por el Secretariado Ejecutivo de Seguridad, y que ayer se publicaron en plataforma.

Hay una diferencia nada despreciable de 74 homicidios, dato de ninguna forma menor.

Más vale poner los pies en la tierra. Sabe la misma gobernadora que en asuntos de seguridad hay que ir poco a poco, con avances pequeños pero sustanciales, en particular en temas de coordinación e inteligencia.

Las fanfarrias pueden venir después como consecuencia de un análisis sereno, gracias al bono electoral que es muy alto, y que en estos momentos amortigua y da espacio para ir caminando poco a poco.

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Hay quienes ven mano negra en el asunto de Olivia Franco y la supuesta liquidación obtenida en el Congreso. Incluso fuego amigo.

Los que sabían del tema tenían conocimiento de la existencia del documento donde consta el finiquito de los proporcionales pagados a la hoy regidora del ayuntamiento capitalino.

Quien no lo sabía es Oscar Castrejón, quien quiso aprovechar la recta y dar un descontón mayúsculo. Se enganchó. 

Le causó extrañeza que el finiquito se haya pagado en la Junta de Conciliación, cuando cualquier abogado laboralista de medio pelo sabe que es el procedimiento de rigor. 

Pero Castrejón se dejó engatusar y cayó redondito en el tema, exhibido por el diputado Carlos Olson, que no cabía de gusto al presentarle en plena sesión, como si todo hubiera estado preparado, ahí mismo, el documento oficial, con el cual calló su boca.

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Encantado por Javier Corral para dejar el PAN e irse a Movimiento Ciudadano, el excandidato y exdiputado federal Miguel Riggs Baeza se ha convertido en una molestia para el partido que lo acogió como abanderado en la contienda pasada.

El expanista de no muchas luces intelectuales se encuentra frustrado por su interrumpida carrera política en el partido naranja.

Se creyó el cuento de que tenía una base de más 200 mil votos por haber ganado la sindicatura en 2016, cuando el PAN se llevó casi el carro completo en la capital. Postulado también por el albiazul para diputado federal obtuvo 100 mil votos.

Pero cuando fue abanderado de MC como candidato a alcalde apenas alcanzó los 20 mil sufragios en este pasado proceso electoral. Fue desplazado a un muy lejano tercer lugar: Marco Bonilla rebasó los 200 mil y Marco Quezada los 100 mil.

De ahí su frustración por no entender que una cosa era el Riggs panista y otra el emecista, además manchado por el nombre de Corral Jurado y su desastrosa gestión de gobierno.

Mientras el exdiputado federal no deja de rumiar su derrota, en la dirigencia estatal de MC a cargo de Francisco Sánchez están desesperados por quitárselo de la espalda, pues pese a todo se vende como un gran activo en su nuevo partido.

No encuentran cómo sacudirse al expanista que sigue creyendo en la utilidad y futuro de su carrera en el servicio público, del que se sirvió muy bien los últimos cinco años.

Así que no tardan en darle alguna encomienda sin importancia, para que se entretenga mientras sueña en que algún día puede ser electo con las siglas a las que ahora trata de sacarles provecho.