Opinion

El mundo de cabeza

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Héctor García Aguirre

martes, 24 enero 2023 | 05:00

“Vivímos en un mundo al revés, en donde el bueno tiene que ir al psicólogo para aprender a sobrellevar las cosas que hace el malo.” 

Anónimo

En este mes se concretó en México la reforma al Reglamento de la Ley General de Control del Tabaco. Es un gran avance para la salud de la población en general, fumadores y no fumadores; la salud es un derecho fundamental. Yo espero que por lo menos esta reforma sea bien vista por la oposición, que tal parece a esos cilindros ningún pistón les embona.

La descalificación permanente hacia todo lo que lleva a cabo el actual gobierno ha hecho caer en posturas absurdas a los opositores. Para muestra basta un botón: reprobaron la reducción de 500 a 300 diputados sin que se esgrimiera argumento alguno para sostener esa descalificación. Es, a todas luces “…la razón de la sinrazón…” quijotesca. Y así, estar en contra de todo lo que AMLO haga, diga, proponga o disponga es la actitud reaccionaria de la oposición con la que pretenden ganar las gubernaturas en 2023 y la presidencia en 2024… al tiempo.

Pero bueno, no te pierdas, marino, vuelve a la derrota. La reforma de fecha 11 de enero de 2023 tiene como objetivo frenar la desmedida y criminal publicidad del tabaco, salvaguardando el interés superior de la niñez y la adolescencia evitándose el riesgo que sean atraídos desde etapas tempranas de su vida por ese vicio que tanto afecta la salud y la economía de millones de personas en el mundo.

Es obligación de los servidores públicos velar por la salud de sus ciudadanos. No perdamos de vista que el fin del Estado es el bien común, el de la iniciativa privada en el rubro tabacalero es, a todas luces, enfermar a la población ¿o tiene algún beneficio fumar?

No soslayo que los reaccionarios dirán que las fuentes de empleo, que el derecho al libre desarrollo de la personalidad, que el desarrollo económico nacional, que la libertad de comercio, que el libre albedrío…y un largo etcétera con lo que pretenden o pretenderán  descalificar las reformas al reglamento de la “Ley antitabaco” que data de 2008, que dicho sea de paso es un dispositivo que data del sexenio calderonista.

En una ponderación de derechos, en mi opinión, debe prevalecer el de la salud a cualquier otro. La salud es un derecho fundamental universal. Los demás derechos son intereses particulares. De acuerdo al sentido común no puede estar un derecho particular o de grupo, por sobre un derecho de todos, en el caso particular, aún quienes fuman tienen derecho a la salud, quieran o no quieran, así de claro, porque los derechos fundamentales son irrenunciables de acuerdo a la Organización de Naciones Unidas.

El humo del tabaco, como el humo que ha emitido durante más de 50 años Triplay de Parral, es una afrenta para la sociedad en general. Sin embargo, en ambos casos parece que la salud ha pasado a segundo plano, pues no ha habido autoridad alguna sexenio tras sexenio que puedan frenar la voracidad de los empresarios madereros quienes siguen, sin pudor alguno, contaminando a Parral. Su tacañería no les permite modernizar la inutilización de los desechos madereros, así que siguen como hace décadas, quemándolos y lanzando a la ciudad su estela de muerte. La densa nube de humo cubre toda la ciudad a diario, y esto durante más de 50 años. En este caso y en el del tabaco, los empresarios y comerciantes se han salido con la suya: ganar dinero a costa de la salud de todos.

Pero retoma tu rumbo, marinerito, no te pierdas por los mares del sargazo que representan tus necias digresiones. Muy bien, continúo. Harto se ha escrito de las consecuencias de fumar tabaco, sin embargo parece no ser suficiente que se divulguen los datos duros de enfermedades derivadas de ese vicio, y de la tasa de mortalidad que representa. 

El tabaquismo es un flagelo que durante siglos ha hecho estragos en la población. Pero es una espiral que parece no tener fin. Si usted fuma delante de su descendencia es muy probable que a partir de ahí ellos vean como natural adquirir ese vicio, porque usted representa hasta cierto punto una autoridad en sus vidas, y un patrón de conducta a seguir. 

El endurecimiento de las políticas publicitarias e impositivas sobre el tabaco debe verse con buenos ojos por la sociedad en general, está la salud de todos por medio. Reducir la publicidad o prohibirla de plano y aumentar impuestos es tal vez, parte de la solución. Sin embargo la casa y la escuela juegan un papel importante. Que cada quien, padres y maestros hagan lo propio por la salud de su niñez para que de adultos no se vean esclavos de vicio alguno como el que ahora nos ocupa. La solución somos todos. Que así sea.