Opinion
Crónicas de mis Recuerdos

El Nostálgico Barrio de la Industrial y las Vivencias de don Arturo (Primera parte)

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/ El río Chuvíscar, protagonista de la fundación de la ciudad de Chihuahua y donde se empezaron a construir cerca de sus márgenes, los primeros barrios como el de San Nicolás (hoy Obrera), Centro, Palomar, Santo Niño, Plan de Álamos y por supuesto el barrio de la Industrial (Foto: Esther E. Portillo).
/ El ingeniero Alejandro Douglas, diseño la quinta de don Juan Terrazas Cuilty, que postreramente se convertiría en el Hospital Verde y finalmente en el San Vicente, el cual, desafortunadamente se quemó (Foto: México en Fotos).
/ El Puente Negro, el primero que se construyó para dar paso al Ferrocarril Central por encima del cauce del río Chuvíscar a finales del siglo XIX (Foto: Fototeca-INAH-Chihuahua).

Oscar A. Viramontes Olivas

domingo, 03 julio 2022 | 05:00

Muy buenos días a todos los amables lectores de esta sección Crónicas de mis Recuerdos, en este domingo iniciamos una serie de recorridos sobre uno de los sectores más antiguos de la ciudad de Chihuahua, me refiero al nostálgico barrio de la Industrial que, también lo identifican como colonia, sin embargo, en ciertos momentos utilizaremos ambos términos, para no quitarle esa sabrosa esencia que el ingeniero don Arturo Martínez Holguín plasma en cada una de las palabras que nos compartió a acerca de este sector tan especial y que, en muchas de sus calles o callejuelas, todavía se conserva la identidad de mucha gente que ha vivido durante décadas en cada cuadra, rincón, negocio, plaza, escuela, cantina y que lo hace propio, como parte viva de una gran familia donde todavía muchos viven y otros se han adelantado en el camino. 

Antes de iniciar con el tema, quiero agradecer de manera muy especial al ingeniero don Arturo Martínez Holguín, quien desinteresadamente me abrió las puertas de su casa para compartirme en varias agradables entrevistas que tuvimos en el interior de su hogar, en compañía en veces de un sabroso café negro, bien calientito, acompañado de una rica pieza de pan de dulce y en otras ocasiones, con una o dos copitas de sotol o tesgüino, sus vivencias en uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad de Chihuahua; él, una persona sencilla y conocedora de la vida de este sector; un enamorado de su historia, de la gente que ha marcado un antecedente importante en la construcción de la Industrial; ferrocarrilero, agrónomo de carrera; maestro de entomología (1972-1974), pero sobre todo, una persona cálida de gran sabiduría que nos comparte sus experiencias de siempre, de un lugar del cual, toda su vida ha estado enamorado y seguirá, como él lo dijo, hasta que “El Señor venga por mí”. 

Recordaba don Arturo al querido locutor de radio don Roberto Santana Valdez, quien siempre daría sus hermosos testimonios sobre la ciudad y además, le cantaba al amor a través de radio Ranchito de la empresa Radiorama de Chihuahua durante décadas, él, expresaba lo siguiente sobre el barrio o colonia de la Industrial: “ Independientemente de sus actividades sociales y deportivas, mi amigo don Arturo, se ha echado a cuentas la gran responsabilidad de compartir un sin número de hechos y crónicas del barrio de la Industrial, uno de los más tradicionales de nuestra ciudad; el conocer nuestras raíces, es fundamental en el desarrollo intelectual de las personas; es el orgullo de pertenecer a una comunidad conociendo nuestro origen, el cual, contribuye al deseo de descubrir cómo, dónde y porqué, nuestros antepasados eligieron vivir aquí en esta parte de la ciudad. Sin duda, es la primera vez que un grupo de personas pertenecientes a un club social, se han preocupado por buscar, escribir de este barrio y en específico de mi amigo don Arturo, que con el amor que le tiene a la colonia y el deseo de conocer a las familias que le dieron identidad al sector que, orgullosamente fue considerada por el H. Ayuntamiento de nuestra ciudad durante la administración del alcalde Marco Adán Quezada, como uno de los doce barrios con más tradición en la ciudad de Chihuahua”, de esta manera concluye nuestro gran amigo don Roberto Santana Valdez, cuyas palabras iban dirigidas con cariño a don Arturo Martínez Holguín .

Me decía don Arturo: “Recopilar datos es una labor difícil, pero agradezco a muchos amigos que por iniciativa de Francisco González García “Chirisco”, hombre preocupado para que no se quede en el olvido a tantas familias que siempre han aportado su granito de arena para la conservación y crecimiento de la colonia Industrial y en la recopilación de información necesaria para, conocer más sobre su historia, mencionando nombres y direcciones que han pasado por este bendito sector, además de eventos que solemos contar, quizá no sean las más destacadas y famosas de la colonia, pero si les presentaremos una idea de cómo se formó esta comunidad, ojala lo disfruten en familia y guarden cada crónica como parte de ustedes.

“Es obligado mencionar que los barrios de la ciudad, fueron cambiando de nombre, por ejemplo, el de San Nicolás, ahora llamada “La Obrera” en el sur este de la ciudad de Chihuahua; el de Jalisco que, se convertiría en Pacífico al sur; el barrio del Santo Niño que siempre ha conservado su nombre, al igual que la Industrial, éstos dos últimos que se comenzaron a poblar al lado izquierdo del río Chuvíscar en 1883, cuando llegó a la ciudad el Ferrocarril Central; así mismo, en ese tiempo existió un excelente ingeniero de nombre Juan B. Ochoa, que empezaría a trazar los primeros fraccionamientos en la llanura del Santo Niño cuando todo ese sector era un enorme llano, donde se pastaba el ganado y además muchos colonos tenías sus parcelas de hortalizas”.

Ya emocionado don Arturo y por supuesto un servidor, nos comentaba: “Aproximadamente cuando en los meses de verano de 1909, el síndico Rafael Álvarez, propondría una relación de nombres para calles que no lo tenían en los nuevos barrios; por otro lado, se abriría la calzada Morelos para comunicar a la Industrial con el lejano sector de Nombre de Dios al norte de la ciudad, donde se construyeron magníficas quintas para familias adineradas de Chihuahua, llevando dichos trabajos el ingeniero Alejandro Douglas que por cierto, una de las quintas más conocidas sería la de don Juan Terrazas Cuilty, que postreramente se convertiría en el Hospital Verde y finalmente en el San Vicente, el cual desafortunadamente se quemó; así mismo el mismo profesionista, intervino en la apertura de las vías del tranvía que iba desde el centro hasta la Quinta Carolina, pasando por supuesto por la Industrial.

“En los barrios sobre todo en la Industrial, con una población de miles de seres humanos que se conocen entre sí que, se llaman por su nombre y apellido o por su apodo; cada quién, conoce a su vecino y muchas veces los une vínculos de sangre; sí, efectivamente tanto el barrio del Santo Niño y la Industrial con más de 130 años, forman una estrecha comunidad que surgen a finales del siglo XIX al norte la ciudad de Chihuahua y que la mayoría de los vecinos, fueron o son parientes; es un espacio que puede recorrerse  de golpe, desde las torres de su símbolo religioso que es la iglesia del Santo Niño de Atocha, donde además se percibe la majestuosa Catedral Metropolitana, el centro de la ciudad y Nombre de  Dios y el barrio del Norte al norte y la Junta de los Ríos al oeste”.

Sin duda el tradicional barrio de la Industrial, representa uno de los lugares más antiguos y emblemáticos, aunque comenta don Arturo: “Con exactitud no tengo el dato exacto de la fecha en que fue fundada, sin embargo, considero y en base a algunas pláticas con gente de avanzada edad con las que he tenido oportunidad de platicar, me han mencionado que, las primeras construcciones se empezaron a realizar en la zona cercana a los márgenes del río Chuvíscar a inicios del mes de octubre de 1882, época donde por primera vez, se empezó a escuchar el “silbato” del tren”. Sin embargo, el profesor Rubén Beltrán Acosta, cronista de la ciudad de Chihuahua, menciona y coincide con lo comentado por don Arturo que el barrio de la Industrial, se trazó y se comenzó a fincar en la margen izquierda del río Chuvíscar en 1883 cuando llegó a Chihuahua el Ferrocarril Central, por lo que sus terrenos fueron destinados para los empleados y obreros de dicha compañía. Esta crónica continuara… 

El contenido de esta crónica es con fines de investigación, sin ánimo de lucro, por lo que no viola derechos de propiedad intelectual ni derechos conexos. “Evolución de la ganadería chihuahuense: motor del desarrollo del norte mexicano”, forma parte de los Archivos Perdidos de las Crónicas de mis Recuerdos. Si desea la colección de libros “Los Archivos Perdidos de las Crónicas Urbanas de Chihuahua”, tomos del I al XII adquiéralos en Librería Kosmos (Josué Neri Santos No. 111) y Bodega de Libros. Si usted está interesado en los libros, mande un whatsaap al 614 148 85 03 y con gusto le brindamos información.

Fuentes:

Profesor Rubén Beltrán Acosta.

Entrevista con el ingeniero Arturo Martínez Holguín.

Don Roberto Santana Valdez.

violioscar@gmail.com