Opinion

El pueblo volverá a votar por AMLO-Morena

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Isaías Orozco Gómez

lunes, 31 mayo 2021 | 05:00

Como nunca, la derecha, los conservadores y sus partidos políticos cayeron en un estado de miedo, de desesperación y desequilibrio emocional general, como evidentemente lo muestran ante la ciudadanía, ante la población en general, histórico fundamentalmente el Partido Acción Nacional (PAN); sumándose, soterrada o abiertamente, desde inicios de los años ochenta del Siglo XX en que sentó sus reales en los EUM el imperio capitalista neoliberal, el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Integrándose, además, en ese círculo ¿vicioso y mafioso?, los partidos bonsái y/o paleros, en un proceso cívico-político-electoral y electorero, como el que el próximo domingo 6 de junio abrirá sus casillas y dispondrá las urnas para votar. 

Penoso ver, observar, percibir cómo están tratando de recuperar lo que por décadas los distinguió como enemigos y súper explotadores de la clase trabajadora tanto de la ciudad como del campo, como incondicionales impulsores de la propiedad privada en contra de los legítimos intereses del Estado mexicano, de la Patria, del bienestar de  los hombres y mujeres de todo el territorio nacional. Insolentemente, quieren seguir conservando sus mezquinos privilegios, como el de ser unos cuantos, muy pocos, los dueños del capital, de las riquezas del país, mientras paralelamente, más de 90 millones de mexicanos –no se diga las etnias originarias o indígenas– día tras día, sufren hambre, desnutrición, diversas enfermedades, carencia de vivienda digna, agua potable y otros servicios públicos vitales…

Y lo más grave, se descaran en su prurito de detener el avance del régimen de la Cuarta  Transformación, de evitar a toda costa que el domingo 6 de junio, la mayoría del electorado consciente, confirme su deseo de que AMLO-Morena sigan al frente del presente y futuro inmediato y mediato del avance de los EUM. Pérfidamente buscan el apoyo de gobernantes y militantes neofascistas de otros Estados-Nación capitalista-imperialistas y proimperialistas.

Siguiendo el dicho de uno de sus máximos líderes (CSG): “¡Ni los veo ni los oigo”!, no atendieron (porque sí entendieron) “Que la democratización era el medio para negociar sin violencia las diferencias de intereses de clase, para reducir desigualdades, aumentar el poder de compra de las mayorías [de las más fregadas del país], fortalecer el mercado y, finalmente, dar forma a una realidad material más digna para todos”. (Lorenzo Meyer, EL PODER VACÍO El agotamiento de un régimen sin legitimidad, DEBATE, Primera edición: septiembre 2019, p. 91).  

Dicho todo lo anterior, seguramente el pueblo volverá a votar por AMLO-Morena y sus respectivos candidatos, por lo siguientes hechos, entre otros:

Aumento del 52% al salario mínimo en dos años.- Contratos de trabajo por meses, injusto (Outsoucing) eliminado.- Combate al ‘huachicol’ de combustibles y del agua.- Eliminación de condonación de impuestos a los grandes capitales nacionales y extranjeros.- Se terminaron las pensiones mensuales millonarias de los expresidentes.- No más gastos suntuarios de Presidencia.- Se acabó con el mantenimiento de ocho mil elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP).- Término de inútiles viajes de políticos.- Congelación de cuentas bancarias al crimen organizado y de cuello blanco.

No se recurre al endeudamiento de la Nación.- Mejores condiciones para los pensionados y jubilados.- Apoyo como nunca a los adultos mayores (pensión universal), a las personas con discapacidad, becas para los estudiantes.- Creación de 140 universidades Benito Juárez.- Terminación de más de 300 hospitales dejados en obra negra por gobiernos del PRI y del PAN.- Eliminación del vergonzoso CHAYOTE a seudoperiodistas.- Precios de garantía al maíz y al frijol.- Recuperación de playas privadas. No más concesiones mineras a extranjeros y “nacionales”.- México, miembro del Consejo de Seguridad de la ONU.- Recuperación del liderazgo en Latinoamérica y el Caribe…

“¿Que AMLO ha destruido instituciones? Sí, Financial Times, claro. Por ejemplo, en los primeros minutos de su gobierno acabó con el EMP y con Los Pinos, demolió la simulación del Seguro Popular y arrasó el Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (Inifed), una cosa que en el sexenio anterior sirvió para robarse más de 20 mil millones de pesos y dejó a cientos de miles de niños tomando clases en el lodo; extinguió fideicomisos más opacos que el petróleo crudo y dio al traste con la subrogación de guarderías, un negocio hecho para beneficiar a influyentes y amigos del poder. Y nada de eso se ha hecho a contrapelo de la Constitución”. (Pedro Miguel, “El Referéndum”, La Jornada, 28/5/2021).

Escribió Heródoto en sus HISTORIAS, que en una discusión sobre las formas de gobierno (gobierno de muchos, de pocos y de uno, o sea, democracia, aristocracia y monarquía) entre tres personajes persas, Otanes, Megabyzo y Darío; Otanes sustentó: “En cambio el GOBIERNO DEL PUEBLO lleva en primer lugar el más bello de los nombres ISONOMÍA (igualdad de derechos políticos); y en segundo lugar, nada hace de aquellas cosas que un monarca hace. Pues por sorteo se ejercen los cargos públicos, los magistrados son obligados a rendir cuentas del ejercicio del poder, toda DECISIÓN ES SOMETIDA AL VOTO POPULAR. Propongo, pues, que nosotros rechacemos la monarquía para DAR el PODER al PUEBLO, pues todo es posible para el mayor número”. (Norberto Bobbio, “La teoría de las formas de gobierno en la historia del pensamiento político”, FCE, México, 2012, pp. 15-16). 

Hoy más que en otros procesos vayamos a VOTAR: ¡POR EL BIEN DE TODOS, PRIMERO LOS POBRES!