Opinion

El que se lleva se aguanta

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Héctor García Aguirre

martes, 15 noviembre 2022 | 05:00

“Nuestros prejuicios son igualitos a nuestros relojes: nunca están de acuerdo, pero cada uno cree en el suyo”

Alexander Pope, poeta inglés (1688-1744)

Recientemente se armó un sainete entre el gobernador de Nuevo León y el secretario de Gobernación por la forma peyorativa en que califican uno y otro a los mexicanos distantes de sus respectivas regiones.

Samuel García asegura –y es un discurso reiterado- que Nuevo León aporta a la Federación mucho más de lo que recibe. En otras ocasiones ha dicho que “en el Norte se trabaja, en el centro administran y en el Sur descansan”.

El secretario de Gobernación le reviró a Samuel García diciéndole que en el Sur son más inteligentes por eso trabajan menos.

Luego el mandatario neoleonés y otros políticos persignados pusieron el grito en el cielo doliéndose de la forma tan majadera, según ellos, en que el suspirante a suceder a AMLO se refiriera a los mexicanos del Norte.

Del gobernador por su juventud (34 años), se puede esperar cualquier cosa, cierto, es inmaduro, pero es un profesionista con un amplio currículo académico, y con buena probabilidad de trascender políticamente.

Uno esperaría mesura de don Adán, tanto por el cargo que ostenta como por los años que carga (58), que de alguna manera u otra le han dado madurez y experiencia, es abogado con postgrado en Francia, con una serie de cargos públicos de relevancia, así que la expresión que diera públicamente de que “los tabasqueños son más inteligentes que los norteños” resulta por demás desafortunada.

Desde luego que esas expresiones no les favorecen en sus aspiraciones políticas, puesto que el uno necesita del Norte, y el otro del Sur y del centro. Todo México es rico en recursos humanos, sin que sea válido para nadie hacer distingos en el rubro de la inteligencia. Así que si don Adán y Samuelito le bajan una rayita a su arrogancia, sería bien recibida por quienes de un momento a otro los estarían considerando para escalar posiciones políticas.

Por cuestiones de estudio y trabajo, durante muchos años he recorrido todo nuestro país de costa a costa y de frontera a frontera, y siempre he encontrado en él gente valiosa que se empeña en poner todo lo que está de su parte por ser mejores cada día. Los costeños le apuestan al turismo, los del Norte a la agricultura y ganadería, y los del centro a la industria, aunque no es limitativa esta apreciación porque en todo el país existen unas y otras actividades.

No ignora Samuel García, en su carácter de estadista en grado de tentativa que, contrario de lo que se ufana, Nuevo León no es la entidad federativa que más impuestos aporta al erario, ya que de acuerdo al Instituto Mexicano para la Competitividad, por encima de su Estado están la CDMX y el Estado de México, e inmediatamente debajo de Nuevo León, se halla Jalisco, es decir son estados sureños, cuyos habitantes, según el gobernador “influencer”, se dedican a descansar ¡qué ironía!

Menosprecia Samuel a Quintana Roo, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) per cápita es el más alto del país. No hay otra entidad con mayores ingresos por turismo, ni otra que tenga tantos lugares turísticos cuya captación de ingresos es la envidia del joven mandatario. 

Xel-Ha, Xcaret, Isla Mujeres, Cozumel, Tulum, Playa del Carmen, Cancún, Bacalar, Chetumal, Mahahual, Akumal, Puerto Morelos, Holbox (desde donde ahora escribo), y la joya de la corona quintanarroense, la Riviera Maya con sus aproximadamente 130 kilómetros de longitud donde destacan los hoteles de 5 estrellas y gran turismo. Según la Secretaría de Turismo Estatal, tan solo en 2021, arribaron a la entidad unos 13 millones de turistas. Esto parece no importarle al gobernador neoleonés para considerar a los de la península yucateca como flojos. Alguien ahí tiene que proveerles a los visitantes de bienes y servicios.

Por su parte don Adán Augusto no ignora el significado del vocablo “inteligente”, adjetivo que significa dotado de inteligencia, a su vez este vocablo, según la Real Academia Española quiere decir la capacidad de entender o comprender, o en concepto del diccionario Oxford, “Facultad de la mente que permite aprender, entender, razonar, tomar decisiones y formarse una idea determinada de la realidad”.

De modo tal que si tomáramos en serio el calificativo que don Adán nos pone a los norteños, es decir, menos inteligentes ¿cómo se explica el tabasqueño que, por poner algunos ejemplos, Sinaloa tenga el primer lugar en exportación de tomate y atún, Sonora sea líder en producción de uva y exportación de nuez pecanera o Chihuahua referente en exportación de mercancías? 

No es cosa pues que seamos más o menos inteligentes unos y otros, porque de modesta o mucha inteligencia está plagado nuestro país. Somos 130 millones de habitantes, donde hay de todo, como en botica.

Sentado lo anterior es de decirse que el gobernador de Nuevo León, que tiró la primera piedra, debe aguantar callado si se la regresan. Se ha quejado amargamente de las expresiones del secretario de Gobernación, sin embargo, no olvidemos que el que se lleva se aguanta, o atenerse a la conseja popular “a puñaladas iguales, llorar es cobardía”.

Respetarnos unos y otros en nuestra ideología, creencias, religión o preferencias políticas es la clave para llevar la fiesta en paz. Que así sea.