Opinion

Entre informes te veas

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 06 septiembre 2020 | 05:00

Llega la época de informes de gobierno, y los medios de comunicación se llenan de spots, mensajes y miles de datos sobre los “grandes” y “nunca antes vistos” avances de las esferas de gobierno, mientras que las personas no logran distinguir esos logros del gobierno en turno en una acción donde la estrategia pareciera desinformar.

Claro que esta etapa de “informitis” no sólo nace del interés de los gobernantes por hacerse notar, es un mandato de ley que trata de rendir cuentas, es decir, que se ha hecho con el dinero del pueblo pero pareciera que esto es lo último que les interesa comunicar.

Como lo adelantamos la semana pasada, primero llegó el turno del Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, que ya con los datos presentados pues simplemente confirma que la habilidad de persuadir se basa en el engaño, en la desinformación.

Este lunes tocará el turno a la presidenta municipal María Eugenia Campos, que si por las vísperas se puede predecir lo que presentará, serán pura pirotecnia; un mundo ideal donde la gente se vuelca a agradecer a la gobernante por ser tan buena y magnánima, claro con el dinero de nuestros impuestos.

Desde luego que con los datos que presente este lunes, se tendrá tiempo de realizar un análisis más profundo de lo que es el último informe de la primera alcaldesa de Chihuahua.

Sobre el informe del Presidente de la República se ha escrito mucho; un informe de muchas palabras y pocos datos, pero que permiten vislumbrar que el uso de la mercadotecnia política se basa exclusivamente en una persuasión perversa, tratar de convencer con mentiras.

Una de las grandes frases que utilizó en su particular forma de informar, fue que se han cumplido 95 compromisos de los 100 que hizo a rendir protesta el 1 de diciembre de 2018, pero a pesar de que no existe información que pueda comprobar su afirmación, si existen evidencias de que son muchos los que faltan de cumplir.

Se dijo que habría 100 universidades públicas con 64,000 estudiantes; el Conacyt encabezaría el Plan Nacional de Innovación; no habría aumento el precio de la luz más allá de la inflación; se impulsaría el desarrollo de fuentes de energía alternativas renovables; no se permitiría algún proyecto que dañe el medio ambiente y, mantener las estancias infantiles y regularizar los Cendis… ninguna de ella se ha cumplido.

También se prometió no incrementar la deuda pública; que no se permitirán el amiguismo, nepotismo e influyentismo; las compras se harían con convocatoria pública y observación de la ONU, (valdría la pena informaran con detalle todo lo que se ha comprado libremente justificándolas como prioritarias por la pandemia), entre muchos otros que no se han cumplido.

Sin duda uno de los temas polémicos es el uso faccioso de la Ley, cuando el presidente afirmó que su administración no ha emprendido “persecuciones facciosas ni venganzas políticas”, y bueno, ahí está el contraste entre el proceso a la antigua colaboradora de López Obrador, Rosario Robles quien fue detenida y enviada a prisión, mientras que al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin recibe un trato preferente durante su proceso judicial.

Uno de los datos que olvidó presentar en su informe, al menos de manera real y con datos que se puedan verificar, es el impacto económico que ha generado la pandemia por el Covid-19.

En algo tiene razón, el desastre económico en que se encuentra nuestro país en gran medida fue generado por las circunstancias exteriores, como reacción de lo que sucede en el mundo, pero la política económica para frenar este grave problema ha sido el desdén, el esperar a ver qué pasa.

Y los datos son muy claros, mientras que el presidente señaló que el daño a la economía mexicana fue de 10.4% del Producto Interno Bruto (PIB), menor al compararlo con Italia, España, Francia y Reino Unido; el Inegi reportó que la economía de México se hundió 18.9% en el segundo trimestre de este año, mientras que Italia enfrenta un desplome de 17.7%, España 22.1%.

Y el tema más sensible sin duda es la seguridad, el INEGI reporta que México sigue siendo un país de impunidad, un ejemplo de ello fue la liberación obligada del presunto narcotraficante Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien las autoridades liberaron porque el crimen fue más fuerte que ellos, y desde entonces él se encuentra libre.

Otro tema que vale la pena analizar es la afirmación de que “A siete de cada diez familias está llegando cuando menos un beneficio o algo del presupuesto público”, en lo que pudiera ser el “gran logro del gobierno”, repartir el dinero.

En fin, ojalá que este tiempo de informes fueran el momento para contar con información real sobre lo que pasa en nuestro país, pero sobre todo, sea un momento de entregar cuentas de lo que se ha hecho con el poder que los ciudadanos le otorgan a sus gobernantes.