Opinion

Es momento de reclamar lo mucho que le deben a Juárez

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José Ignacio Gallardo

miércoles, 30 septiembre 2020 | 05:00

Ciudad Juárez.- Últimamente a todos se les ve por Ciudad Juárez. Por algo ha de ser. Esta frontera es estratégica en muchos sentidos, y desde luego que lo es para el proyecto político de cualquier aspirante que busque llegar a gobernar el estado de Chihuahua. Por ser la ciudad con mayor número de habitantes en la entidad, o por la cantidad de votos que representa, de cualquier modo Juárez tiene especial importancia en los planes de quienes aspiran a gobernar la entidad chihuahuense.

Eso lo han dejado muy claro en los últimos días, ya que varios aspirantes han tenido fuerte presencia en esta ciudad y se han reunido con distintos sectores. Pero Ciudad Juárez además de votos, también representa una gran fuente de recursos económicos para las campañas. Es bien conocido que en esta frontera se han conseguido, desde hace mucho tiempo, importantes aportaciones económicas para poder financiar las campañas de muchos partidos políticos y de sus candidatos en el resto del estado.

Así que esa es otra de las razones por las cuales de ahora en adelante se intensificarán las visitas de los aspirantes al Gobierno del Estado a esta frontera. El problema es que una vez que los candidatos ganan las elecciones, muy pronto se olvidan de los juarenses una vez que ya son autoridad. Gobiernos van y vienen y nomás no se le hace justicia a esta noble urbe. Ciudad Juárez debería lucir mucho mejor en vialidades y en infraestructura urbana, pero no existen los apoyos suficientes por parte de los gobiernos estatal y federal.

El presupuesto del municipio de Juárez ronda los cinco mil 400 millones de pesos anuales. Cantidad insuficiente para una metrópoli con las características de esta urbe fronteriza. Existe un gran rezago en materia de pavimentación, además no se cuenta con un eficiente drenaje pluvial y cuando llueve, con una escasa precipitación la ciudad colapsa.

Pero estos dos grandes pendientes, drenaje y pavimentación, requieren del apoyo decidido y del compromiso de la Federación así como del Gobierno del Estado. Y eso no se ve por ningún lado.

Ciudad Juárez también requiere de más avenidas con mayor fluidez vehicular. El parque vehicular ronda los 600 mil y es urgente la creación de más ejes viales que vengan a agilizar el denso tráfico. Sobre todo en horas pico y en los días más saturados.

Sin embargo todo parece indicar que la puesta en marcha de la construcción de la segunda ruta troncal del Vivebus ya está trayendo demasiadas complicaciones para los miles de conductores que diariamente tienen que transitar por esa zona. La situación en la avenida 16 de Septiembre, que luego se convierte en Paseo Triunfo de la República y posteriormente en Tecnológico, no va a mejorar una vez que empiece a funcionar este controvertido sistema de transporte público que está recibiendo el rechazo de un amplio sector de la ciudad. Al contrario, especialistas estiman que el caos vehicular aumentará.

Será un daño significativo a la fluidez el restarle un importante espacio a la principal arteria que distribuye una gran cantidad de vehículos de oriente a poniente, y viceversa, y hacia el sur de la ciudad. Señalamientos, denuncias y críticas a este proyecto del Gobierno del Estado no han faltado, pero es evidente que no existe voluntad política para escuchar la voz del pueblo juarense.

Desde hace mucho no se le escucha, ni se le cumple a esta ciudad. Ya son muchas las promesas incumplidas hechas por políticos en campaña. Y hablando de este penoso tema, es muy probable que el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador venga este próximo viernes a Ciudad Juárez. Este podría ser el momento adecuado para que de manera respetuosa pero firme, se le haga un reclamo por lo mucho prometido y lo poco cumplido. En estos momentos de crisis, lo que menos necesita esta frontera son estridentes pleitos entre los gobiernos federal y estatal. Es tiempo de que entiendan que Juárez no necesita de más castillos en el aire. Hechos y promesas cumplidas es lo que hace mucha falta.