Opinion

Exterminio

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Teporaca Romero del Hierro

domingo, 20 noviembre 2022 | 05:00

“El feminicidio en México alcanza niveles de espanto, cuanta crueldad contra las mujeres asesinadas, vergüenza  mundial, gobierno autista, jueces venales, madres de familia exigiendo justicia, chingada madre!!”

En México, los feminicidios no tienen freno, el actual gobierno federal, etiquetado como feminista y humanista, según los dichos del presidente, rompe el récord de mujeres asesinadas, más de 13,500 en lo que va del sexenio, es decir, cada dos horas se mata a una mujer, por desgracia la mayoría de los asesinos siguen libres, bajo el amparo de la impunidad, la cual, les da licencia para matar. A pesar de la lluvia de declaraciones oficiales para desmentir esta realidad, el odio sigue latente, las mujeres siguen desafiando desigualdades, humillaciones, golpes, acosos, agresiones sexuales y feminicidios. Para rematar, el Ejecutivo mantiene un choque frontal contra las agrupaciones feministas por el hecho de que levantan la voz para exigir respeto e igualdad de oportunidades. 

En los últimos 15 años (2006 a 2021),en 14 estados, los asesinatos de mujeres crecieron por encima del promedio nacional que fue de 208%. El caso más drástico es Guanajuato con un crecimiento del 2,184%, en esta entidad, el promedio de mujeres asesinadas se multiplicó por 23. Le siguen Colima, donde el promedio de mujeres asesinadas en 15 años se disparó un 1,550%; Zacatecas donde el crecimiento de la violencia feminicida fue de 1,325%; Baja California con un alza del 818%; y, Quintana Roo con 533%. 

Los otros estados donde el incremento de mujeres asesinadas estuvo por encima de la media nacional (con incrementos de 200 a 400%) son Sonora, Chihuahua, Morelos, San Luis Potosí, Nuevo León, Hidalgo, Jalisco, Campeche y Michoacán. En síntesis, los asesinatos de mujeres crecieron en 29 de las 32 entidades federativas durante los últimos tres quinquenios. Solo Durango y Chiapas registraron un decremento del 18%.

Diversas organizaciones han señalado la necesidad de que todos  los asesinatos se investiguen como feminicidios para confirmar o, en su caso, descartar que se trate de un asesinato por razones de género. Arturo Zaldívar, presidente de la Suprema Corte aplaude esta exigencia.

Expertos señalan que, indagar los asesinatos de mujeres como feminicidio implica aplicar protocolos especiales en donde se indague con perspectiva de género, tomando en cuenta un número de variables un tanto más amplio que el de un homicidio convencional. Además, las sanciones penales para el delito de feminicidio son, en general, superiores a las de homicidio.

Las mujeres viven el calvario de un México bestial que las violenta bajo el amparo del Poder, producto del machismo enquistado en las esferas  públicas y privadas, aunado a la irresponsabilidad y desinterés oficial y ciudadano, elude estructural y socialmente el derecho a vivir libres de violencia.

Hoy los colectivos se hacen escuchar fuerte y claro,  sin importar que las califiquen de violentas, que distorsionen el sentido de sus consignas. Los números son fríos, no fallan, las mujeres representamos más de la mitad del padrón electoral, tenemos voz y voto, tenemos el poder de respaldar proyectos de hombres y mujeres incluyentes, que evolucionan con la agenda de género internacional; hoy tenemos el poder de condenar en las urnas la misoginia y los malos gobiernos. 

Sin importar, que esta exigencia suene trillada, desde esta trinchera, seguiremos insistiendo hasta que los gobiernos realmente atiendan con realidades la agenda de género, la impunidad empodera a los agresores en este país. Como reza la campaña Ni una Menos: “Basta ya de minutos de miedo, de humillación, de dolor, de silencio. Tenemos derecho a que todos los minutos sean de libertad, de felicidad, de amor, de vida”. Sumemos Voces. #Ni una menos.