Opinion

Federalismo contra centralismo: ¿rompimiento con el pacto federal?

(Segunda de dos partes)

Serafín Peralta Martínez

miércoles, 18 noviembre 2020 | 05:00

En el artículo anterior, se hizo énfasis en el planteamiento que han hecho los gobernadores federalistas opositores al gobierno federal, exigiendo que el reparto de recursos federales sea más justo y equitativo.

Este grupo de gobernadores le ha expresado al presidente López Obrador que en virtud de que no reciben recursos federales en proporción a lo que aportan por concepto de la recaudación de impuestos y, porque cada vez ven mermados sus recursos presupuestales, han advertido que, de no atender a sus planteamientos, buscarán salirse del pacto fiscal.

Por lo pronto, han logrado que el presidente López Obrador acepte que se revise el pacto fiscal y tendrán que ponerse de acuerdo con el Senado de la República para celebrar lo que, seguramente, será la Segunda Convención Nacional Hacendaria.

No está por demás señalar que salirse del pacto fiscal, implica renunciar y romper con los Convenios de Coordinación en Materia Fiscal que firmaron en 1978, los gobiernos estatales con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y por lo cual renunciaron a sus facultades potestativas, para que fuera el Estado mexicano a través de su Poder Legislativo, el único facultado para establecer los impuestos o contribuciones en todo el territorio mexicano.

Salirse del pacto fiscal, implicaría que los estados ya no recibirían las participaciones ni ningún tipo de ayuda presupuestal, y a través de sus Congresos locales volverían a establecer sus propias contribuciones con las que financiarían sus necesidades de gasto público. Por supuesto, sería el Congreso de la Unión el que determine la viabilidad del rompimiento del pacto fiscal por los estados demandantes.

No parece nada sencillo lo que proponen los gobernadores federalistas, pero, el revisar y replantear el sistema de coordinación fiscal y su criterio de reparto, sin duda, parece ser el camino más adecuado, pero ello se requiere de mucho trabajo y de la participación de expertos en la materia.

El otro tema que han expresado los gobernadores, es el recorte del que son objeto los recursos que ordinariamente reciben para la conformación de sus presupuestos. En este sentido, parece que los gobernadores, tiene mucha de razón en sus reclamos al secretario de Hacienda y Crédito Público Arturo Herrera, puesto que, cuando se revisa la Cuenta Pública de dicha secretaría para el ejercicio fiscal 2019 y la información de las finanzas en 2020, se encuentra lo siguiente. 

La información que se consultó en la Cuenta Pública 2019 de la secretaría de Hacienda, indica que durante el periodo enero a septiembre de 2019, las participaciones transferidas o entregadas al estado de Chihuahua, sumaron un monto de 20,057 millones de pesos y las programadas de acuerdo con el PEF y el Decreto del Diario Oficial de la Federación por el que se da a conocer a los gobiernos de las entidades federativas la distribución y calendarización para la ministración de las Participaciones para 2019, el monto programado era de 21,306 millones de pesos, lo que quiere decir que Hacienda no entregó 1,249 millones de pesos al Gobierno del Estado de Chihuahua.

De igual manera, si se revisa el mismo periodo de enero a septiembre de 2020, tal como lo reporta la SHCP, el estado de Chihuahua recibió 19,612 millones de pesos y de acuerdo con la calendarización que se publica en el Diario Oficial de la Federación, deberían de haberse entregado 21,682 millones de pesos, lo que quiere decir que Hacienda no entregó 2,070 millones de pesos respecto a los recursos  programados y aprobados.

De manera que este reclamo del que hablan los gobernadores federalistas, en el fondo tienen mucha razón, pues al revisar la información de la Cuenta Pública de la SHCP, se observa que las Participaciones Federales a Entidades Federativas para el ejercicio fiscal 2019 (o sea todo ese año), el monto aprobado fue de 919,817 millones de pesos y el ejercido por 879,344 millones pesos; es decir, los estados no recibieron 40,073 millones de pesos. 

Es un hecho que el recorte de participaciones ha estado afectando a los gobiernos de los estados e incluso, para el ejercicio fiscal 2021, se prevé un recorte de 30 mil millones de pesos, aunque hay que esperar a que se dé a conocer lo aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2021.

Las participaciones federales, son solo una fuente de recursos que reciben los estados para financiar su presupuesto de gasto público, pero la crisis fiscal que enfrenta el gobierno de López Obrador, muestra que los recortes son la expresión de una política de austeridad que se prolongará hasta 2021, y prevalecerá hasta que no se reforme el sistema de coordinación fiscal actual.

Por lo pronto los gobiernos locales no hallan la salida ante la pandemia del coronavirus y los efectos desastrosos que provoca en la salud de las personas, las finanzas públicas y en la economía.