Opinion

Feminicidios y violencia; el reto de las tres mujeres

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 14 noviembre 2021 | 05:00

Sin regateos, la presencia de tres mujeres al frente de los tres poderes del Estado de Chihuahua representa un hecho histórico que refleja la madurez del pueblo y las instituciones de la entidad, pero que su elección y designación llevan implícitas las exigencias de solución de los problemas más sentidos.

Y de los problemas más sentidos en la actualidad, sin duda son la antítesis de lo que ellas representan: la violencia en contra de la mujer y el extremo de los feminicidios, un lastre que Chihuahua simplemente no ha podido sacudirse.

Desde que el pueblo de Chihuahua decidió ampliamente en las urnas que fuera Maru Campos Galván quien dirigiera el destino del estado quedó reflejado que el esfuerzo y dedicación de las féminas es recompensado y desde luego reconocido.

Con la elección en el pleno del Supremo Tribunal de Justicia de Myriam Hernández Acosta se completa la tercia de mujeres en los máximos poderes de la entidad, junto con María Eugenia Campos Galván en el Ejecutivo y Georgina Bujanda Ríos en el Legislativo.

Aunque la solución de los problemas de una sociedad son responsabilidad de sus autoridades independiente de su género, hoy sin duda la presencia de tres mujeres trae aliento a una de las preocupaciones más sentidas en Chihuahua: la violencia hacia las mujeres y los feminicidios.

Se espera que en los próximos días, concretamente el 25 de Noviembre “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer” se envíe un mensaje contundente desde el Estado de Chihuahua, con la presencia de estas tres mujeres.

Hay que recordar que en el pasado mes de Agosto, unos días antes de que la administración de Javier Corral feneciera, se declaró la “Alerta por Violencia de Género contra las Mujeres”, y en concreto para los municipios de  Chihuahua, Ciudad Juárez, Cuauhtémoc, Guadalupe y Calvo e Hidalgo del Parral.

Dicha alerta fue emitida por la Secretaría de Gobernación, en voz de Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de la Segob, quien en su momento indicó que la alerta es un instrumento resultado de un esfuerzo interinstitucional, de cooperación internacional, de la academia y de los colectivos de mujeres.

Pero como se señaló ampliamente en este espacio, a la anterior administración estatal esta Alerta de Género nunca quiso reconocerla, a pesar de los altos índices de feminicidios y violencia hacia la mujer.

Para el gobierno de Javier Corral no fue suficiente meter a la nómina a las más encumbradas feministas, y esta alerta desde el centro manchó la imagen que se intentaba mostrar. 

A pesar de la gran cantidad de mujeres muertas en los últimos años las autoridades locales se negaban a aceptar la realidad, cuando muchas de sus funcionarias por años lucharon por los derechos y seguridad de las mujeres… mismas que hoy regresan a las calles y las redes sociales.

Tanto le preocupaba a la anterior administración esta alerta, que la emisión de esta declaratoria llegó después dos años de que las comisiones Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y de Derechos Humanos de Chihuahua (CEDH) solicitaron el alertamiento para los cinco municipios, que en pocas palabras significaría el aceptar que han sido omisos en la seguridad para las mujeres.

Dicha Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, consiste en un conjunto de acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida o la existencia de un agravio que impida el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres en un territorio determinado.

Cierto es que la historia de los feminicidios y la lucha de muchas mujeres y hombres en la entidad no es nueva, data de muchos años atrás, desde los años en que fuera gobernador del estado Francisco Barrio Terrazas y el fantasma de los feminicidios en Juárez recorrió el mundo entero.

En la administración del gobernador Patricio Martínez García las protestas continuaron, en aquel entonces se conformó una de las organizaciones más “duras” en el tema, las “Mujeres de Negro”, y llevaron sus protestas hasta el centro de país, en aquella marcha contra la impunidad de Ciudad Juárez, llenaron el Ángel de la Independencia de mantas con las leyendas "En Ciudad Juárez la injusticia de los hombres es la que mata mujeres" y "La patria está de luto por las muertas de Juárez".

Una de esas luchadoras fue en su momento Luz Estela Castro Rodríguez, mejor conocida como “Lucha” Castro quien dejó las calles, y en la administración pasada ejerció un férreo poder desde la Consejo de la Judicatura Local, imponiendo su voluntad en el Tribunal Superior de Justicia, y hoy en el autoexilio en el extranjero. Y por cierto, nunca impulso ninguna política pública o bien legislación para acabar con este mal.