Opinion

Feminismo o hembrismo

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Víctor Guzmán
miércoles, 04 diciembre 2019 | 05:00

La actualidad nos ha llevado a un cambio en la terminología de las palabras, nos empuja a conocer y utilizar los nuevos significados de los términos, que llevan consigo un olor ideológico y político.

Desde 1848, en Estados unidos, se ha buscado la igualdad de género, considerando que el feminismo es un movimiento que defiende los derechos sociales, políticos, sociales y económicos de la mujer. En 1893 Nueva Zelanda se convierte en el primer país en aceptar que ellas voten. 

El momento clave que da un mayor empoderamiento a la fémina es en 1945, al nacer la Organización de las Naciones Unidas, creando la comisión de la condición jurídica y social de la mujer, dedicado a la igualdad de género. En México siendo el año 1955 las mujeres votan por primera vez.

Estos fueron avances significativos, sin embargo, en esta época, las nuevas exigencias para la promoción de nuevos derechos para la mujer, han sido muy radicales, abusando de la violencia y generando desorden. Hasta cierto punto está siendo tolerado por la autoridad. Esto tergiversa la realidad, dejando entrever que el hombre es el causante de todo lo malo que está pasando. No siendo la manera correcta y coherente para que sean escuchadas y sobre todo comprendidas por la sociedad en general.

Las inconsistencias. Defienden a la mujer de la violencia, con un “ni una más” pero aprobando el aborto, que es la primera forma de libertad, la vida. Matando a las niñas que pudieron haber nacido. La intolerancia al hombre, que sin él no hubieran nacido. Nos promueven la ideología de género, asintiendo que la sexualidad no existe como un dato natural y biológico, sino que es una construcción de la cultura. Esto es incongruente.

Las nuevas palabras que promueven de lucha son: “muerte al macho”, “odio al hombre” figurando un machismo a la inversa, si se permite la comparación. ¿Qué se está ganando con ello, o qué se pretende? La desunión entre el hombre y la mujer, donde ambos se están viendo como contrincantes, y no como un complemento. Además, lo más grave, se están empeñando en destruir la familia. Unión sagrada que debe permanecer unida.

El feminismo paso a ser hembrismo, que tiene ideas más radicales, una contra posición al hombre, convirtiéndose en un feminismo radicalizado, que se está convirtiendo en una moda para las jovencitas, que algunas, inclusive desconocen el significado. Pero “es la onda hoy”: vandalismo, pintas, aborto y consignas contra la iglesia, etc.

La igualdad de sexos, va acompañado con la equidad y la paridad, situación que ya se vive en México, en el orden político. En el divorcio, la mujer tiene el privilegio de quedarse con los hijos. En las guerras, oficios insalubres y trabajos de alto riesgo son los hombres quienes los desempeñan en su generalidad. Las mujeres tienen mayor esperanza de vida, cinco años más que el varón. Son muchos los privilegios que ellas tienen en relación al hombre.

La búsqueda de las mismas oportunidades para ambos, deben ser válidas y además necesarias para el desarrollo económico y social de la nación, lo que no es objetivo es conceptualizar al hombre como el generador de todas las desgracias que suceden. Como en ambos sexos, existen personas que hacen el bien y el mal. Jamás se justifica el asesinato de una mujer o un hombre, bajo ninguna excusa o razón. 

Tampoco queremos que se aprueben leyes que ridiculicen la inteligencia humana y de percepción, como lo que pasa en otras naciones, que exigen a niños orinar sentados, o que prohíben los juegos de futbol, por ser varonil, que hombres adultos puedan entran a baños de niñas con el pretexto de sentirse dama. Entre muchos más inverosímiles casos.

La guerra de sexos no acarrea nada positivo a la nación, sólo el deterioro de la población, denigración de las personas y contraposiciones ideológicas sesgadas de odio. La supervivencia humana depende de ambos sexos, tanto del esfuerzo del hombre, como de la conservación de la mujer para la procreación.

Con estas nuevas propuestas ideológicas que se avecinan, esperemos que no sea un riesgo ser varón.