Opinion

Ford, cuando la presión obliga a trabajar

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 02 agosto 2020 | 05:00

Lo adelantamos en este espacio, la tibieza en las políticas públicas implementadas por el Gobierno del Estado obligaron a que fuera el mismo embajador de los Estados Unidos, Christopher Landau, quien junto con las autoridades estatales verificaran que la industria de automotores Ford cumple con los protocolos de seguridad sanitaria para poder operar.

¿Será acaso necesario que sean altos funcionarios de otros países quienes verifiquen las condiciones laborales de empresas transnacionales para que el estado avale su operación y permita que trabajen?, pues tal parece que así es.

En la gira de trabajo que realizó por la ciudad de Chihuahua, el Embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, y el gobernador Javier Corral, uno de los principales puntos que realizaron fue un recorrido por las instalaciones de la planta de motores Ford, misma que se encontraba operando a menos del 50% por las restricciones estatales.

Esta situación, la baja productividad, había obligado a las autoridades de los Estados Unidos a solicitar la intervención del gobierno del estado, como fue señalado en la colaboración del pasado 9 de julio del presente año.

Aquí se escribió que “la planta de motores Ford solicitó la intervención diplomática ante la cerrazón del Gobierno estatal que por tibieza y mal manejo no ha podido, o querido implementar medidas para permitir la producción aun con las medidas de seguridad implementadas por las manufactureras”.

En su momento, varios medios de comunicación señalaron que entre las principales razones de la baja en la producción para surtir la cadena hacia Estados Unidos es que el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, no ha permitido la asistencia de más de 50 por ciento de los trabajadores en las plantas, una de las proveedoras más importantes para Norteamérica y fue tan fuerte el reclamo ante la pasividad del gobierno de Chihuahua, que la queja se presentó durante la cena con motivo de la visita presidencial a la Casa Blanca, donde un ejecutivo de Ford advirtió que la producción mexicana no ha satisfecho la demanda de sus armadoras.

Ni un solo empleado de las Secretarías de Innovación y Desarrollo Económico, o del Trabajo y Previsión Social, menos sus titulares se habían tomado la molestia de visitar esta maquiladora, ni de las más de 500 existentes en la entidad para verificar que los protocolos de salud se implementen de manera adecuada, menos para certificar su eficiencia para poder implementar políticas públicas de mayor calado.

Pero eso sí, con la presión de los Estados Unidos hasta pruebas rápidas se hicieron en otra maquiladora, en la Planta Delphi donde les mostraron el protocolo de seguridad y salud que tiene instrumentado la empresa para sus trabajadores, una medida que si bien ninguna autoridad se lo exige ya la realizan con el fin de garantizar la seguridad de sus trabajadores.

Y pues no quedó nada más que aceptar, y en su cuenta de twitter, el gobernador  Javier Corral posteó: “En compañía de @USAmbMex recorrimos la planta @FordMX en #Chihuahua capital, que ahora opera bajo las condiciones de la nueva normalidad. Ford ofrece más de 2 mil 500 empleos directos en #Chih y es una de las empresas del sector automotriz que más nos vinculan con los EE. UU.”

En otras palabras, ahora sí podrá operar al 100%, aun con semáforo naranja como fue la primera excusa que se aplicó.

Sin duda el tema de pandemia ha traído múltiples problemas no sólo a las empresas maquiladoras que operan en la entidad, sino a cualquier actividad económica mientras que el gobierno del estado, al igual que el resto del país, no ha podido implementar medidas de contención, pero tampoco de apoyo para reactivar la economía.

En este sentido se puede analizar la carta de nueve gobernadores en contra el subsecretario federal de Salud Hugo López-Gatell, quienes lo señalan como el responsable de todos los males, cuando el mismo funcionario les recordó que ellos también son autoridades sanitarias en sus entidades, de acuerdo a lo que establece la ley General de Salud, por lo que la responsabilidad de atención a la epidemia es compartida. 

Se anunció por parte del Gobierno del Estado que este sábado se habrían de publicar nuevas medidas de contención a la pandemia, con protocolos de actuación y hasta sanciones a quienes incumplieran, pero se terminó el día y no hubo ningún anuncio.

Tal vez será necesario que el nuevo secretario de salud estatal, el economista Eduardo Fernández Herrera, se entere de las funciones de su nuevo encargo, y luego entonces, ponerse a redactar este nuevo protocolo que muchos urgen.

Por lo pronto la planta de motores Ford ya logró que le permitan trabajar, a ver qué tendrán que hacer el resto de las empresas instaladas en la entidad para que puedan reanudar sus actividades, eso sí, garantizando la seguridad y salubridad de sus empleados.