Opinion

Fregamos y fregamos

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Verónica Villegas Garza

domingo, 15 diciembre 2019 | 05:00

Toda persona tiene derecho al trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias y a la protección contra el desempleo, a una remuneración equitativa y satisfactoria que le asegure, así como a su familia, una existencia digna y en caso de ser necesario a cualquiera de los medios de protección social 

Declaración universal de los derechos humanos  

Esta semana se conmemoró el Día Internacional de los Derechos Humanos. Sirva esta fecha para hablar del avance que este gobierno dio en materia del reconocimiento de los derechos laborales para uno de los grupos sociales que históricamente se encontraban más discriminados y olvidados en este país: las trabajadoras del hogar. 

Además, se cumplió un año de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró discriminatorio la exclusión de las trabajadoras del hogar del Instituto Mexicano del Seguro Social.

En este sentido la Secretaría de Gobernación declaró que el 28 de noviembre, el gobierno federal envió a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la intención del gobierno mexicano de ratificar el Convenio 189, relacionado con las garantías de las personas trabajadoras del hogar, ratificación que por décadas había dormido el sueño de los justos en el Senado mexicano. 

Mucho ha sido el camino que esta administración ha recorrido en este año de trabajo, entre las acciones realizadas por Zoé Robledo, el actual director del IMSS se encuentra el lanzamiento de un programa piloto de afiliación a la institución que dirige para que los empleadores del servicio doméstico inscriban a sus trabajadoras y con ello puedan acceder no sólo a atención médica, además ahorro para el retiro, incapacidades, guarderías y la posibilidad de asegurar a sus familiares.

Según datos del mismo Instituto Mexicano del Seguro Social, de los 2.4 millones de personas trabajadoras del hogar, se han afiliado 11 mil 947 al programa piloto, de éstas el 76% son mujeres, el 26% habita en la Ciudad de México y el Estado de México, tienen un salario mensual promedio de 5 mil pesos y el 34% supera los 50 años de edad.

Como toda política pública recién establecida, tendremos que esperar para ver los resultados a largo plazo, o si será necesario alguna modificación en su implementación, en todo caso ya es un gran logro para un gobierno que en el lapso de un año ha conseguido mucho más que todos los gobiernos neoliberales del pasado reciente.    

Vaya un merecido reconocimiento a la labor que durante años ha efectuado Marcelina Bautista, directora del Centro de apoyo de capacitación a las empleadas del hogar, para la defensa de los derechos de este sector de la sociedad y como lo señaló en México hay una cultura de no reconocimiento a las trabajadoras del hogar, pero fregaron y fregaron hasta que lo lograron.

 @AprendizDeJedi