Opinion

¡Fue la corrupción!

Cuando alguien acusa, verifica que no sea el culpable: Piers Anthony

Sergio Sarmiento

martes, 17 noviembre 2020 | 05:00

Ciudad de México.- El gobierno cuenta con una explicación fácil para todos los problemas que enfrenta: la culpa la tiene la corrupción de los gobiernos anteriores, ¡siempre! La explicación se usa por igual para las inundaciones de Tabasco que para la falta de medicamentos o vacunas. Poco importa si antes no se registraba el problema.

En este 2020 se ha documentado en México una importante escasez de medicamentos, entre ellos los oncológicos pediátricos. El desabasto empezó en las instituciones públicas, pero se ha extendido al mercado privado. Las vacunas también han escaseado. El Observatorio Mexicanos de Vacunación señala que 1.7 millones de niños mexicanos buscaron vacunas o refuerzos sin encontrarlos; en 87 por ciento de los casos el biológico no estaba disponible.

La respuesta del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha sido echar la culpa a la corrupción de los gobiernos anteriores: "Hoy estamos tratando de reconstruir sobre el daño hecho, particularmente entre 2015 y 2018. Desde el sexenio pasado heredamos grandes vicios de compañías fantasmas que vendían vacunas al gobierno como intermediarias y algunas de estas compañías fueron inhabilitadas por múltiples irregularidades. Al quedar inhabilitadas dejaron un vacío, pero estas compañías eran las dueñas del registro sanitario. La vacuna contra la tuberculosis y la triple bacteriana son las que tuvieron mayor afectación y, en su momento, también la del sarampión".

Lo que no dice el subsecretario es que el presidente López Obrador primero atacó desde su púlpito mañanero a las principales farmacéuticas y distribuidoras de medicamentos del país, acusándolas sin pruebas de corrupción, y después los inspectores de Cofepris encontraron supuestas irregularidades en sus plantas de producción y cerraron varias. El gobierno tomó, además, control del proceso de compras de medicamentos del sector público, que llevaba a cabo con éxito el IMSS, y se lo dio a la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda, que carecía de experiencia en el ramo. En las licitaciones no se permitió que los precios incluyeran el costo de distribución, como si no existiera; y, por otra parte, Hacienda impuso precios excesivamente bajos, lo que hizo que muchas claves quedaran desiertas.

El gobierno negó en un principio que hubiera desabasto de medicamentos y denunció una campaña de desinformación pagada por los supuestos corruptos. Al final reconoció el problema y decidió salir a comprar medicamentos al extranjero, para no tener que hacerlo de las farmacéuticas mexicanas. Decidió, además, exentar a las firmas extranjeras de las estrictas condiciones que Cofepris aplica a quienes producen medicamentos en nuestro país. No hay ningún indicio de que haya logrado ahorros en estas compras, ni queda claro si los fármacos que se están importando son seguros. El gobierno, sin embargo, se encontró con la realidad de que para surtir estas cantidades masivas se requieren muchos meses de producción, por lo que era muy difícil encontrar firmas extranjeras que pudieran surtir lo que pedía.

Yo no sé si había corrupción antes, ya que el gobierno no ha presentado pruebas, pero cuando menos había una mejor provisión de medicamentos. Si bien la excusa de todo hoy es la corrupción de los gobiernos anteriores, la información disponible sugiere que el desabasto de medicamentos y vacunas es producto de una serie de malas decisiones del actual gobierno. Por eso estábamos mejor cuando estábamos peor.

Muertes y casos

México tiene 9.8 muertes por cada 100 casos confirmados de Covid-19. Es por mucho la peor tasa del mundo. En segundo puesto está Irán, con 5.4, y en tercero Italia, con 3.8. EU registra 2.2 (Johns Hopkins). Esto se debe en parte al bajo nivel de pruebas de México, pero también al deterioro de los hospitales públicos mexicanos.

Twitter: @SergioSarmiento