Opinion

Gemelos en tiempos de cambios

“Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”. Einstein

Jaime Rodríguez Chacón

jueves, 12 noviembre 2020 | 05:00

El antidemocrático y comunista Nicolás Maduro, a quien Andrés Manuel invitó a su toma de protesta, le escribió una felicitación en twitter al virtual presidente Joe Biden. Mientras tanto, AMLO, se la juega, al no reconocerlo, apostándole quizá a que Donald Trump, se mantenga en el poder con artimañas o por la fuerza, ¿de qué otra manera?

Preocupa a todo el mundo que, Trump lanzó una reorganización en niveles altos del pentágono, colocando a tres leales a la Casa Blanca, en roles importantes, después que el presidente despidiera el secretario de defensa Mark T Esper, el martes, lo cual alarmó a demócratas y a algunos republicanos, pues podría complicar la transición: The Washington Post

¿Cómo afectará la nueva relación con México, en vísperas electorales? 

López Obrador se entendió muy bien con el perdedor candidato, porque son iguales: A ambos no les gusta la ciencia. Trump menospreció al Dr. Anthony Fauci al calificarlo como un «desastre»  refiriéndose a Fauci y a otros funcionarios de salud como «idiotas». Trump declaró que el país está listo para salir del desastre de salud, incluso cuando los casos aumentaban y expertos médicos advertían que lo peor estaría por venir: CNN

También, López, designo a un epidemiólogo más político que médico, de sub secretario de salud. Él y Gattel,  subestimaron la pandemia, maquillaron las cifras, y dieron el mal ejemplo negándose al uso de mascarillas, y la aplicación de pruebas masivas. ¿El resultado?: cerca de 100,000 muertos, que se podría triplicar.

Trump, no acató el acuerdo de París de medio ambiente y cambio climático. Hizo de México su muro contra los migrantes y un tercer país seguro; se convirtió en el mayor secuestrador de infantes del mundo, al separarlos de sus padres, manteniéndolos enjaulados, y sujetos a predadores sexuales y al estrés post traumático sin atención psicológica. 

Ante esta barbarie, López Obrador se volvió  cómplice, agachó la cabeza, evitando engancharse con el magnate, y utilizó su Guardia Nacional, obedeciendo a sus caprichos para capturar y reprimir migrantes, violando los derechos humanos. 

También el tabasqueño desprecia las inversiones en energías limpias, favoreciendo a la CFE, con el uso del combustóleo y carbón, lanzando al ambiente peligrosos químicos contaminantes, que enferman a los poblados circundantes y echan a perder sus cosechas. Ambos son iguales, las personas no les importan sino su carrera política. Sin embargo, lo que hacen se les revierte como vemos.

Mientras Biden afirma que, desde que tome posesión el 20 de enero, en pocos días regresarán al acuerdo de Paris, de protección al medio ambiente y cambio climático, el cual es real. A los más pobres les toca la peor parte por el cambio climático: ahí está Tabasco inundado y sin los recursos del FONDEN. Parece les cayó la maldición del “peje” quien culpa a la corrupción de todo. ¿Y los demás países que sufren inundaciones como Honduras y Guatemala, también es por la corrupción? 

Como el agua y el aceite:

López y Biden son muy diferentes: Biden reconoció a su familia en el triunfo de su carrera política. Como Demóstenes venció la tartamudez que tuvo desde niño, con un discurso a la nación sencillo, nítido y fuerte, comparado con la cantinflesca retórica de López. Los separan años luz. 

Su mensaje fue incluyente, no separatista, racista o de odio: “Es momento de hacer a un lado el discurso ríspido, bajar la temperatura, mirarnos de nuevo los unos a los otros, escucharnos de nuevo los unos a los otros, avanzar, debemos dejar de tratar a nuestros oponentes como nuestros enemigos”... “No somos enemigos. Somos estadounidenses”.  

Queremos a un presidente que nos unifique a  los mexicanos, sin odios ni rencillas, y no como lo hace el presidente casi a diario desde el púlpito en las mañaneras, creando no sólo aversión, sino hasta ataques a quienes piensan diferente.

Biden pondrá en orden su casa, por consiguiente, creo, que exigirá  lo mismo de México: respeto al tratado, del T-MEC, y a las reglas jurídicas, laborales y ambientales, sin la competencia desleal, del  presidente que protege a los monopolios, Pemex y CFE.

¿Qué del narcotráfico y control de armas? El tiempo lo dirá, supongo que habrá un poco más de presión hacia México, en el combate a las drogas y detención de capos solicitados por los EU además del cuidado al medio ambiente.

Estas elecciones en EU deberían servirnos como experiencia para quitar a Morena la mayoría en el Senado, en elecciones 2021 y amarrarle las manos a López Obrador, que no se cansa de destruir a México.