Opinion

¡Gracias!

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Juan Carlos Loera

domingo, 18 julio 2021 | 05:00

A tres años de la gran victoria del Pueblo de México, en Chihuahua, los ideales de la Cuarta Transformación se consolidan como la opción de cambio verdadero. 

Nuestra campaña se levantó con una victoria política y moral ya que fue limpia, propositiva y apegada a las reglas electorales. 

Y es que a la derecha panista le fue necesario hacer todo tipo de alianzas (hasta con sus verdugos) para sostener lo que se avisora como el regreso del “duartismo”. 

 Como candidato de Morena decidí hacer una campaña cercana a la gente, priorizando los recorridos por todo el estado, particularmente en aquellas regiones en las que hay mayores condiciones de vulnerabilidad.

En mi recorrido de precampaña emprendimos una amplia consulta casa por casa para definir cuáles eran las prioridades de la gente, desde ese momento empezamos a escuchar y descubrir cuáles son los sueños y anhelos de las y los chihuahuenses; desde la dignificación de la infraestructura urbana, como el abastecimiento de agua potable, alumbrado y espacios públicos, calles por pavimentar, hasta el cumplimiento de derechos básicos como la educación y la salud. Uno de nuestros objetivos es concientizar a la población sobre la importancia que reviste el vivir dentro de un entorno pacífico para construir día a día, un verdadero estado de Bienestar.

En este caminar por Chihuahua, logramos consolidar la mejor propuesta para regenerar la vida pública de nuestro estado, abanderando con amplia calidad moral la lucha contra la corrupción que representó siempre el mayor lastre que ha obstaculizado el progreso para nuestra gente. Este abanderamiento fue respaldado por un gran equipo de hombres y mujeres de la academia, intelectuales, políticos, trabajadores del campo y la ciudad, maestras y maestros, trabajadores de la salud, artistas, agrupaciones feministas, deportistas, economistas y más. Ellos fueron quienes se ocuparon de concretar un programa de gobierno fundamentado en las peticiones del pueblo chihuahuense y también en las causas históricas a favor de la democracia y la justicia; así como la lucha contra las discriminaciones y la desigualdad.

Agradezco y reconozco especialmente al extraordinario equipo de brigadistas y sus coordinadores quienes lograron hacer llegar nuestra propuesta hasta las poblaciones más recónditas enclavadas en la sierra de nuestro estado, no obstante, un sinnúmero de dificultades que, en no pocos casos, pusieron en riesgo su integridad física. La sinceridad de nuestra campaña no tuvo paralelo; la apuesta no fue por aire, ni con frivolidades avaladas por los medios de comunicación, mucho menos con guerra sucia. Avalamos nuestra trayectoria de honestidad hablando siempre con la verdad y haciendo una campaña propositiva con gran sentido humano.

Como nunca antes, logramos organizar una estructura para la defensa del voto con abogados, abogadas y miles de voluntarios que dedicaron su tiempo para representarnos en los centros de votación, gracias a ellos se ha podido comprobar un cúmulo de irregularidades que demuestran lo inequitativo que fue esta contienda.  

Menciono a continuación algunas de ellas que se presentaron durante toda la campaña:  La descarada lentitud premeditada en la apertura de las casillas donde Morena tiene mayoritariamente su base social, fue una de sus deshonestas argucias; la ilegal intromisión de poderes fácticos, así como el inaudito gasto de campaña por la candidata del PAN; fueron otras de sus artimañas.

Agradezco infinitamente la entrega y dedicación de este ejército pacífico de voluntarios que luchan por la democracia y que han dejado sembrada en este camino la semilla de la libertad, la equidad y la justicia. La búsqueda en este sendero para materializar los sueños de las y los chihuahuenses no ha sido relegada ni claudicada; el ánimo para continuar en la ruta de la lucha política está de pie. Es nuestro deber propiciar la justicia desde cualquier trinchera. 

Nuestro afán es que los jóvenes desertores de secundaria tengan un modelo alternativo para reinsertarse en los estudios y evitar que caigan en las garras de la delincuencia, pretendemos que las niñas y los niños tengan espacios públicos para su sano desarrollo y escuelas dignas para su mejor educación; queremos que haya igualdad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la sociedad, así como la constante e irrenunciable lucha por la justa retribución al trabajo delos jornaleros; insistiremos para que se termine con el acaparamiento y abuso de nuestros recursos naturales como el agua y el bosque; la protección de nuestras lenguas maternas debe ser un objetivo en cualquier ámbito, los derechos sobre la tierra de los pobladores originarios deberán de ser restituidos; que ningún niño o niña padezcan de desnutrición o fallecimiento evitable por alguna enfermedad, es otro de nuestros objetivos; ninguna mujer deberá morir por un embarazo o trabajo de parto mal asistido. 

Vigilaremos que los pequeños productores agrícolas estén protegidos ante circunstancias ajenas a su voluntad como las sequías o la mezquindad de los intermediarios, las personas con discapacidad deberán contar con  un ingreso seguro, lo cual ha previsto ya nuestro presidente a través de las becas institucionales; la generación de empleos y oportunidades para todos, especialmente para los jóvenes y personas arriba de los cincuenta años, es también una de mis causas;  las libertades y los derechos humanos son inalienables, la lucha contra la discriminación y estigmatización hacia la comunidad LGBTT+, debe ser una constante en todo gobierno que se precie de ser democrático, las y los obreros habrán de contar con suficiente tiempo para estar con sus hijos. 

Un gobierno austero significa honestidad y respeto a los gobernados, la separación del poder político del poder económico es una premisa de la democracia y que en Chihuahua el Pueblo Mande, éstas seguirán siendo nuestras causas, las causas de la Cuarta Transformación que encabezadas por nuestro presidente López Obrador han recibido a nivel nacional el aval de la mayoría de los mexicanos.

Gracias de todo corazón a los más de 445 mil chihuahuenses que confiaron en nuestra propuesta y nuestra trayectoria, a quienes están seguros de que desterrando la corrupción y la impunidad se puede tener un gobierno justo para todas y todos, a pesar de todas las complicaciones para emitir su voto. 

El enorme mosaico de violaciones a la ley electoral estuvo sustentado principalmente en la mentira y el dinero para desprestigiar nuestro movimiento. Lo cierto es que este caudal de votos libres y razonados colocan a Morena como la principal fuerza política en Chihuahua; la degradación de la derecha fue tal, que contra la histórica lucha por la democracia de muchos panistas que durante toda su vida establecieron una propuesta antagónica al PRI, ahora tuvieron que aliarse bajo el manto protector de la hipocresía y los ilícitos e injustos privilegios para evitar el arribo de la verdadera democracia. 

¿Cuánto les durará esa supuesta unidad? No mucho, el botín no les será suficiente para sus desmedidas ambiciones.

Por ello, la lucha por la profunda transformación de Chihuahua está viva y seguiremos caminando de la mano del Pueblo.  

Gracias de todo corazón.